Mi planta de naranja-lima

Lo que queda después de la ternura

“Mi planta de naranja-lima (O Meu Pé de Laranja Lima)” es una novela de José Mauro de Vasconcelos, y una de las más leídas de la nueva literatura brasileña. Está narrada en primera persona y posee un altísimo nivel autobiográfico.

Este libro fue publicado por primera vez en 1968. Recoge la infancia de su autor y es un relato tierno y terrible a la vez. Posteriormente, fue traducido a 32 idiomas y publicado en 19 países. Ha sido adoptado como texto lectura a nivel de enseñanza primaria.

En esta novela, José Mauro de Vasconcelos recreó sus recuerdos de infancia en el barrio carioca de Bangú con un lirismo y una ternura que cautivaron a los lectores desde su aparición y que la han convertido en uno de los libros más leídos de la literatura brasileña contemporánea. Este libro, en el que rememora su infancia, forma parte de una tetralogía autobiográfica no ordenada cronológicamente, integrada además por “Vamos a calentar el sol” (1974), sobre su traslado a Natal; “Doidao” (1963), sobre su adolescencia; y “Las confesiones de Fray Calabaza” (1966), sobre su vida adulta.

De mayor Zezé quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, pero de momento es un niño brasileño de cinco años que se abre a la vida. En su casa es un trasto que va de travesura en travesura y no recibe más que reprimendas y tundas; en el colegio es un ángel con el corazón de oro y una imaginación desbordante que tiene encandilado a su maestra, Cecilia Paim. Pero para un niño como él, inteligente y sensible, crecer en una familia pobre no siempre es fácil; cuando está triste, Zezé se refugia en su amigo Minguinho, un arbolito de naranja lima, con quien comparte todos sus secretos, y en el Portugués, Manuel Valdares, dueño del coche más bonito del barrio.

La historia nos sitúa en Brasil en los años sesenta, Zezé vive con su padre (que perdiera su empleo por una discusión con el gerente de la fábrica instalada en su pueblo), su madre (siente orgullo por ser «hija de indios» y trabaja en un telar), y sus hermanos, Jandira (la mayor), Lalá (se emplea como obrera en la misma fábrica en la que estuviera su padre, para ayudar a la familia), Gloria (lo defiende de los maltratos que recibe de parte de sus padres y demás hermanos), Antonio o “Totoca” (el mayor de los varones, que siempre busca sacar ventaja en todo) y Luis (el más chico de la familia, a quien cariñosamente Zezé llama “El Rey Luis”). También está la abuela Dindinha y el tío Edmundo quien le enseña muchas cosas sobre cultura y que siempre se refiere a Zezé como un “niño precoz”, pues aprendió a los cinco años a leer sin ayuda alguna.

Cuando conoce a Manuel Valadares, un hombre rico que se encariña con él y le trata como a un hijo, la vida de Zezé cambia y durante un tiempo se siente feliz. Valadares será quien le enseñe la ternura de la vida pero esa amistad será interrumpida por el Mangaratiba, ferrocarril de la ciudad. La muerte de «Portuga», así le llamaban a Manuel es la causa de que tenga que crecer y madurar antes de tiempo.

En poco más de 200 páginas, somos testigos a través de las vivencias de un niño de 5 años en el que se incluye sus pensamientos, sentimientos y fantasías. Todo está retratado con mucha naturalidad, sin buscar la pena o lástima del lector, se limita a narrar unos hechos dejando que cada uno desarrolle los sentimientos que le provocan los mismos.

Tres telenovelas se han realizado sobre la base de esta obra: en 1970, 1980 y 1998. También se realizaron varias adaptaciones al cine, televisión y teatro, siendo la dirigida por Aurelio Teixeira en 1970 la primera para el cine.En 2011 se presentó su segunda versión cinematográfica.

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