Las claves de una situación política cada vez más convulsa

Lo que los másteres esconden

De “tormenta perfecta” a “crisis de Estado”. Estas expresiones de grueso calibre se han utilizado para definir una situación política española que encadena fuertes sacudidas, y cuyo futuro se presenta incierto. Al escándalo Cifuentes, ya fuera de control, se une la bombona de oxígeno alemana recibida por Puigdemont al negar la justicia germana su extradición por el delito de rebelión.

Por si eso no bastara, la tormenta empieza a extenderse a instituciones claves del Estado, como la Corona, que parecían estar protegidas por una plácida tranquilidad.

¿Qué está pasando y qué está realmente en juego? ¿Cómo explicar esta inestabilidad política que amenaza con volverse crónica?

Dos fuerzas en choque

Nos confundiríamos si limitamos lo sucedido a las consecuencias del desorden corrupto impuesto por los desmanes de la clase política, especialmente el PP. Claro que estos existen, y deben ser depurados. Pero el terremoto que hoy sacude la política española tiene razones mucho más profundas.

En nuestro país existen dos fuerzas en choque permanente. Y la pugna entre ambas explica la inestabilidad política que sufrimos.

De un lado un proyecto, impuesto a golpe de dictados del FMI o la Comisión Europea, abierto con la oleada de recortes ejecutada en el último gobierno de Zapatero, y que ahora gestiona Rajoy.

Por otro lado, una mayoría social que rechaza tanto los recortes como los intentos de fragmentación, y que ejerce, a pesar de todos los intentos por acallarla, una poderosa influencia.

Todo lo que ocurre en nuestro país nos obliga a remitirnos a esta batalla.

Desde principios de 2010, cuando una llamada de Obama obligó a Zapatero a presentar el primer paquete de recortes, la política española está determinada por la ejecución de un proyecto impuesto desde el exterior y respaldado por los nódulos principales de la oligarquía española.

Tiene su centro en la imposición de un salto en el saqueo contra el 90% de la población y en el expolio creciente de las riquezas nacionales por parte del capital extranjero.“En nuestro país existen dos fuerzas en choque permanente. Y la pugna entre ambas explica la inestabilidad política que sufrimos”

Ha dado avances considerables en los últimos años. Gracias a la “transfusión” de rentas, extraídas a la fuerza a la mayoría a golpe de recortes, grandes bancos y monopolios españoles han obtenido en los últimos diez años casi 400.000 millones de beneficios… y las ganancias del capital extranjero superan el billón de euros. Se incrementa así el control foráneo sobre sectores estratégicos como el energético.

Este proceso no se limita al terreno económico. Nuestra política está determinada por los mandatos de la Comisión Europea o el FMI. En el plano militar se ha multiplicado nuestra implicación en la maquinaria norteamericana, a través de la OTAN.

Washington, Berlín, el capital extranjero o la oligarquía española ganan, y ganan mucho. Pero no están solos.

La extrema virulencia de su proyecto -que atenta contra los intereses del 90% de la población- ha levantado una extraordinaria resistencia.

Ha provocado la irrupción de un viento popular y por la unidad que no se expresa en un difuso rechazo a los recortes, sino que actúa en los hechos permanentemente, y tiene una influencia práctica creciente.

Lo vemos representado en el ímpetu del movimiento en defensa de las pensiones públicas, que ha obligado al gobierno de Rajoy a hacer concesiones, y ha colocado en el centro del debate la exigencia de blindar las pensiones en la Constitución. En la emergencia de una mayoría en defensa de la unidad en Cataluña, con las primeras y masivas manifestaciones contra los proyectos de fragmentación. En una lucha de las mujeres que este 8 de marzo ha adquirido dimensión mundial. En multitud de movilizaciones reivindicativas que recorren toda la geografía española, desde Murcia por el soterramiento de la vías a Galicia en defensa de la sanidad pública.

Este viento ha estado presente en cada una de las citas electorales, donde los resultados han puesto una y otra vez encima de la mesa (primero ante la doble vuelta de las generales, posteriormente en Murcia, ahora en Madrid) la alternativa de un gobierno de progreso como una posibilidad real.

Resistencia e inestabilidad

Las resistencias, principalmente desde las clases populares, que ha encontrado el avance del proyecto de saqueo y expolio impuesto desde 2010 enmarcan una batalla política decisiva, y están detrás de las sucesivas sacudidas y convulsiones que azotan la política española.

El principal punto de conflicto se refleja en la inestabilidad de un modelo político todavía en construcción. Sí existe una mayoría de votos contra los recortes, por la unidad y por la regeneración democrática, reflejada en el parlamento español, en el murciano, en el madrileño… que podría dar lugar a un gobierno de progreso. Pero esa alternativa debe cerrarse a toda costa. Es la persistencia de ese viento popular, y los intentos por impedir que se exprese políticamente, la que dificulta el cierre definitivo del nuevo modelo político a gusto completo del FMI, de la OTAN, la Comisión Europea o la gran banca española.“De un lado un proyecto, impuesto a golpe de dictados del FMI o Bruselas. Del otro, una mayoría social que rechaza tanto los recortes como la fragmentación”

En el terreno económico, ha sido el FMI quien ha situado los términos de la batalla. De visita en España, el subdirector del FMI ha afirmado que “aunque de forma dolorosa, la economía española ha avanzado mucho”, advirtiendo que “sin embargo se trata de un proyecto inacabado”. Y anticipando que “España necesita tomar más medidas para cumplir con sus compromisos fiscales”.

Nos presentan cuál es, para ellos, el peligro principal. Ante las concesiones efectuadas por la presión popular, propone “un refinamiento de las reformas”, porque “de lo contrario, se corre el riesgo de que se reviertan”.

Saben cuál es su principal enemigo; la creciente movilización popular. Valoran su fuerza, y llaman a combatirla.

Es sobre este marco, que excede con mucho la corrupción del PP o los excesos de la trama de políticos y empresarios, que actúan, convirtiéndose en un factor de inestabilidad, escándalos como el de los másteres en la Comunidad de Madrid.

9 comentarios sobre “Lo que los másteres esconden”

  • Si no se da la posibilidad de un Gobierno progresista, es sobre todo por una serie de consignas que hay para que de CUALQUIER forma NO GOBIERNE LA IZQUIERDA o algo que se le parezca. ¡Es mucho lo que temen!! (Por algo será)

  • Huy,y no sólo en Madrid,en ciudades como Toledo,a toda la administración pública le han quitado su currículum de la web.El 90% del Estado tiene hinchados los currículums,sean del color que sean.Eso lo contaba Wyoming en su programa.”Si no llegas al 4.5 en tus notas,si no has presentado el trabajo de fin de carrera…etc,etc,etc..tienes una calificación de “muy decifuentes””

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