Las maniobras de Londres y Bruselas contra España en la negociación del Brexit

Lo que hay detrás de la batalla de Gibraltar

Una vez más Gibraltar -el último resto colonial en Europa, conviene recordarlo- ha sido utilizado como ariete contra España. Para contentar a Londres en la negociación de los términos del Brexit, Bruselas incluyó, a última hora y sin previo aviso, cambios que consideraban a Gibraltar territorio británico y excluían a España de cualquier acuerdo futuro sobre el Peñón.

Las resistencias del gobierno español, anticipando que vetaría el acuerdo alcanzado con Londres, han reconducido la situación, en beneficio de los intereses nacionales, pero desde las altas instancias de la UE se ha intentado degradar públicamente a España, en un tema sensible como Gibraltar, que afecta a la integridad territorial del país.

En este asunto solo cabe una posición: la defensa de la soberanía nacional frente a los centros de poder que vuelven a arrojar el Peñón contra España.

En su artículo publicado en “Expansión”, y titulado “El chapucero realpolitik europeo”), Tom Burns Marañón afirma que el contenido final del acuerdo sobre el Brexit propuesto por el negociador de la UE “representó toda una emboscada para España”.

¿Cuál era el contenido del acuerdo? ¿Por qué era tan perjudicial para los intereses españoles?

En abril de este año, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk enviaba a los negociadores del acuerdo sobre el Brexit las directrices consensuadas por todos los países miembros de la UE. En ellas se expresaba, claramente y por escrito, que “una vez que el Reino Unido haya abandonado la Unión, ningún acuerdo entre la UE y el Reino Unido podrá aplicarse al territorio de Gibraltar sin acuerdo entre el Reino Unido y el Reino de España”.“No ha sido una “maniobra chapucera”, sino un intento de menospreciar a España, de atacarla en un punto sensible como es Gibraltar”

A principios de noviembre se alcanzaba por fin un acuerdo entre Londres y Bruselas. Para agilizarlo se había dado plenos poderes al equipo negociador de la UE, encabezado por Michel Barnier, ex ministro de Exteriores galo y ex miembro de la Comisión Europea.

Presionado por Alemania -que exigía llegar a un acuerdo rápidamente-, y para contentar a Londres, Barnier introdujo cambios que afectaban principalmente a la cuestión de Gibraltar.

Añadiendo un nuevo artículo, el 184, donde se planteaba que la futura relación entre Reino Unido y la UE tras el Brexit se resolvería “respetando plenamente los respectivos ordenamientos legales”. Una redacción que se suma a la del artículo 3, donde se incluye a Gibraltar dentro del territorio del Reino Unido, a pesar de ser una colonia británica. La conjunción de ambos artículos no solo vulneraba las directrices acordadas por todos los países de la UE, sino que sobre todo dejaba totalmente abierta la puerta a que Londres pudiera pactar el futuro estatuto de Gibraltar con la UE sin el visto bueno de España.

Este ataque se agravó al ser presentado bajo unas formas deliberadamente humillantes para España. El equipo de la UE pasó el texto final del acuerdo a Londres y al gobierno de Gibraltar. Mientras que se lo ocultó a España, que solo se enteró de su contenido cuando estaba cerrado.

Es decir, la UE daba prioridad a un enclave colonial antes que a uno de sus países miembros.

No ha sido una “maniobra chapucera”, sino un intento de menospreciar a España, de atacarla en un punto sensible como es Gibraltar.

Un comentario sobre “Lo que hay detrás de la batalla de Gibraltar”

  • INTEGRIDAD NACIONAL dice:

    Vaya tela la izquierda pro-yankie y pro-atlantista dando la nota con la cantinela de siempre: que si fachas, que si cortina de humo… Gibraltar es una cuestión de clases sociales: la nación-clase colonial servida por población pobre circundante, humillada y española, que merece una patria digna de tal nombre, es decir, una patria nuestra, que combata por la integridad territorial y elimine el parasitismo gibraltareño.

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