Las maniobras del independentismo en Bruselas y Washington

Se saben derrotados pero no van a cejar en su empeño por debilitar la unidad. Por eso buscan fuera de España los apoyos que jamás llegarán a tener en Cataluña.

Las élites independentistas, especialmente las nucleadas en torno a Puigdemont, anuncian “una nueva ofensiva para internacionalizar el procés”, intentando mantener el pulso con el Estado.

Se ha presentado un “Espacio libre en Bruselas”, formando por una Asamblea de electos, a modo de un Parlament alternativo, un Consell de la República, que actúe como un gobierno paralelo, y una presidencia encarnada en Puigdemont.

Planteando que la misión principal de todo este entramado es “avanzar en la república y promover su internacionalización”.

«Van a intentar mantener abierta la herida contra la unidad, especialmente en los foros internacionales, a costa de ofrecerse como arietes para golpear a España»

Al mismo tiempo, Puigdemont anuncia una demanda ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU contra el Estado español, concentrada en la prohibición de ejercer el derecho de autodeterminación y en la limitación de derechos fundamentales.

No son simples maniobras desesperadas. Buscan un objetivo a medio y largo plazo. Van a intentar mantener abierta la herida contra la unidad, especialmente en los foros internacionales, utilizando para ello las conexiones tejidas por las élites independentistas con sectores de poder tanto en la Unión Europea como en EEUU. Esperando obtener réditos políticos de ello, a costa de ofrecerse como arietes para golpear a España.

No parece que en el corto plazo ningún centro de poder mundial esté interesado en dar vía libre a movimientos de fragmentación en España, pero sería absurdo minusvalorar esta amenaza. Si las élites independentistas, nada propensas a heroicidades suicidas, se embarcaron en un desafío abierto a un Estado como el español, es porque contaban cuanto menos con el plácet o el amparo de alguna potencia superior. Quizá no interesada en fragmentar España, pero sí en alentar las fuerzas centrífugas contra la unidad para mantenernos ensimismados en nuestros demonios internos, mientras ellos aumentan su dominio sobre nuestro país.

Un comentario sobre “Las maniobras del independentismo en Bruselas y Washington”

  • No olvidemos la conexión suiza, cuyo poderoso Bund jugó su combinación incluso tratando de maniobrar con los bolcheviques para satisfacer intereses geoestratégicos meta-ideológicos. Ahora han llamado a Gabriel a filas, para que tal izquierdosa colabore en lavar la imagen del falaz «occidente civilizado y humanista» a través de un país «paradigma de los derechos humanos» (es decir, ariete de las organizaciones «supranacionales» atlantistas en pleno corazón de Europa)

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