La UE se prepara para la quiebra de España

“Un portavoz de la Comisión Europea dijo al Financial Times Deutschland que “de momento no hay evidencias de que España necesite ayudas”, pero el escenario podrí­a producirse en los próximos meses, según las fuentes consultadas por el diario.

El eriódico destaca la preocupación de los gobiernos europeos ante la posibilidad de que la crisis española no se solucione con los planes de austeridad aprobados por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La noticia se conoce después de que el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dijera ayer que Europa ampliará el fondo de 750.000 millones de euros si fuera necesario, aunque, de momento, no cree que haga falta. (EL CONFIDENCIAL) EL MUNDO.- A ver si van a tener razón y sus pedradas contra el poder financiero y la Europa de los políticos domingueros no están tan injustificadas. Tal vez los que insistan en el error sean estos burócratas que proponen un plan de estabilización cuando se ve venir el ocaso del Estado de Bienestar y de la Democracia. No todo está perdido: nuevos poetas preparan la intransigencia contra la deuda como instrumento de dominación. EXPANSIÓN.- De la sorpresa inicial del plan de Merkel para recortar 80.000 millones del presupuesto se ha pasado a un creciente recelo. No sólo entre los países que remolonean con la necesaria consolidación fiscal, sino en aquellos que creían haber ya hecho todos los deberes y ahora se ven presionados para asumir nuevos ajustes; y en general por lo que puede suponer de ralentización de la recuperación en Europa. Opinión. El Confidencial La UE se prepara para la quiebra de España, según FT Deutschland Después de Grecia, España. La Unión Europa se está preparando para tener que poner a disposición de España el fondo de rescate aprobado a comienzos de mayo, una medida que sería necesaria si se agravan los problemas por los que atraviesa el sector bancario de nuestro país, según publica el Financial Times Deutschland. Un portavoz de la Comisión Europea dijo al FT Deutschland que "de momento no hay evidencias de que España necesite ayudas", pero el escenario podría producirse en los próximos meses, según las fuentes consultadas por el diario. El periódico destaca la preocupación de los gobiernos europeos ante la posibilidad de que la crisis española no se solucione con los planes de austeridad aprobados por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La noticia se conoce después de que el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dijera ayer que Europa ampliará el fondo de 750.000 millones de euros si fuera necesario, aunque, de momento, no cree que haga falta. En principio, según él diario, se habría pensando en la ampliación del rescate por Portugal, pero la situación del sector financiera española es delicada, sobre todo en un momento en que el mercado interbancario en el sur de Europa está bloqueado. España sufre un "enorme déficit presupuestario", pero no es ese el aspecto que más preocupa a los gobiernos europeos, sino el "exceso de endeudamiento de sus ciudadanos y del sector privado", provocado por el estallido de la burbuja inmobiliaria. El diario señala que podría incrementarse la morosidad, lo que agravaría la situación por la que atraviesa la banca. El artículo no prevé que la crisis se vaya a solucionar en el corto plazo. Ayer, aunque el Tesoro colocó sin problemas 3.900 millones de euros en bonos a tres años -pagando un 67% más que en la anterior subasta-, el Banco Central Europeo volvió a abrir el grifo de la liquidez por el miedo a la banca española. El consejo de la autoridad monetaria está preocupado por la situación del sector financiero español, según confirmaron a El Confidencial fuentes de toda solvencia. La situación se había tornado desesperada para bancos y cajas en los últimos días ante la subida estratosférica del riesgo soberano de España, que se había traducido en un nuevo cierre de todos los mercados para las instituciones de nuestro país. EL CONFIDENCIAL. 11-6-2010 Opinión. El Mundo Poeta del Cristo Raúl del Pozo La lengua es el hacha. También se llama la alpargata, la mojarra. Me refiero al habla de las periferias, donde las blasfemias son insultos y son insultos porque constituyen un recuerdo genético de la dominación y la explotación. Nadie blasfema como los pobres. Se habla de una manera en los arrabales, en los cinturones, en los centros de trabajo y de otra en la ciudadela. Aquí, en la almendra del poder y en las emisoras, casi todo el mundo dialoga y discute ya como aquellos financieros con sombrero hongo de las caricaturas. Casi todos recitan la escolástica del ajuste, las necesidades del mercado, como si el desastre fuera nuevo. Según Carlos Marx, Lafitte acompañó al Duque de Orleáns en el triunfo y le dijo: «Desde ahora dominarán los banqueros y los reyes de la Bolsa». Vivimos el epílogo de aquel prólogo. Otra vez, como entonces, la deuda pública legisla a través de la Cámara. El Estado está al borde de la bancarrota, y también el lenguaje con frases preacuñadas, jeringonzas importadas. Por eso hay quien piensa que el habla de los ciudadanos que sufren la crisis, necesita una ducha cuando a la suciedad política se ha unido la corrupción del lenguaje. Hablamos el mismo argot pedante de los agitadores enemigos. Por todas estas razones creo que hay que saludar la aparición de un poeta de la rebeldía. He llamado a Antonio Lucas para preguntarle quién es ese cabrón que me ha puesto en pie como si Iniesta hubiera marcado un gol. El príncipe de los poetas de Madrid me cuenta que se llama Enrique Falcón y es un sucesor de Mayakovski. Nos referimos a un poeta de la conciencia que vive en el Barrio del Cristo de Valencia. «Quique Falcón», explica Antonio, «cree en la poesía como última posibilidad de protesta frente a tanto poeta de herbolario y aspirina». El poeta de Valencia le pregunta a los del gremio que por qué olvidaron lo que duelen los calcetines rotos o cómo pueden cantar infamemente a las abstractas rosas bajo un volcán de látigos. Ahora que se acaba de aplazar hasta mañana la primera tentativa de lograr el despido libre y la huelga general, el Falcón ve las cosas así: «En mi país no hay huelgas generales. Los poetas las evitan con un trapo en la boca». Escribe como hablan esos capullos de pasamontañas, los de la antiglobalización y la ‘Tasa Tobin’. A ver si van a tener razón y sus pedradas contra el poder financiero y la Europa de los políticos domingueros no están tan injustificadas. Tal vez los que insistan en el error sean estos burócratas que proponen un plan de estabilización cuando se ve venir el ocaso del Estado de Bienestar y de la Democracia. No todo está perdido: nuevos poetas preparan la intransigencia contra la deuda como instrumento de dominación. EL MUNDO. 11-10-2010 Editorial. Expansión Al son que toca Merkel De la sorpresa inicial del plan de Merkel para recortar 80.000 millones del presupuesto se ha pasado a un creciente recelo. No sólo entre los países que remolonean con la necesaria consolidación fiscal, sino en aquellos que creían haber ya hecho todos los deberes y ahora se ven presionados para asumir nuevos ajustes; y en general por lo que puede suponer de ralentización de la recuperación en Europa. Aunque no son pocos los que piensan que Merkel ha querido emitir el mensaje de que no tiene margen para pagar los platos rotos por los derroches de otros gobiernos, lo cierto es que con este golpe de efecto deja clara su determinación de asumir el liderazgo en la política de consolidación fiscal, de igual manera que en el pasado lo asumió en el ámbito monetario. La iniciativa puede tener la virtud de insuflar confianza en los mercados hacia la moneda única y sería deseable que tuviera el efecto de llevar del ronzal al resto de países para que transiten por la misma senda de la consolidación fiscal. Pero no conviene obviar los eventuales efectos contraproducentes, pues existe el riesgo de que la iniciativa de Merkel sirva para ahondar en las divergencias económicas en el seno de la unión monetaria y eso se convertirá en nueva fuente de tensiones que llevaría por comparación a castigar más la deuda soberana de los países menos ortodoxos. Es lo que está ocurriendo, por ejemplo, con la brecha que se ha abierto por la bajada de rentabilidad de la deuda alemana y el encarecimiento de la española. También existe el riesgo de que el repliegue abrupto de los estímulos, obligado por los mercados, cercene la recuperación que, según dijo ayer Trichet, está cobrando mayor dimensión en Europa. Se mire como se mire la consolidación fiscal es ineludible. Sólo así se evitará el castigo a la deuda, a las bolsas y al euro, cuestión indispensable para alejar el fantasma de una nueva crisis financiera y asentar la recuperación. Pero sería una gran equivocación instrumentar la consolidación fiscal como un fin en sí mismo. Eso sólo nos llevaría a disponer de unas cuentas equilibradas pero con estancamiento económico. Sin una determinación unívoca de todos los países del euro para emprender reformas de calado que permitan a Europa recuperar los déficit de productividad y competitividad, será imposible transitar por la senda de un crecimiento vigoroso y sostenible, y sin eso no habrá generación de empleo. EXPANSIÓN. 11-10-2010

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