Ciencia

La Teorí­a del Impacto Meteorí­tico

Un grupo de investigadores de la Universidad de Zaragoza ha confirmado que en las rocas del corte de Agost, provincia de Alicante, hay evidencias de que ese impacto se produjo y tuvo un efecto global. Para ello, tomaron como base la rápida evolución de los microfósiles, “las cobayas de la paleontologí­a”

El equio dirigido por Eustoquio Molina, profesor de Micropaleontología de la Universidad de Zaragoza, afirma que la gran abundancia de los microfósiles, su presencia en todos los niveles geológicos y su rápida evolución permiten saber con más detalle qué ocurrió en ese impacto meteorítico, mientras que los restos fósiles de los dinosaurios no desvelan mucho con respecto a su extinción. La sección estudiada quedó al descubierto al realizar la carretera que une Agost y Castalla, una zona que en la época de los dinosaurios era un inmenso mar, el Mar de Tetis. Aquí se observa una fina capa rojo-amarillenta que corresponde al límite Cretácico-Terciario, es decir, el momento de la completa extinción de los dinosaurios y del 90% de los foraminíferos. El propio Molina afirma que se trataba de “una extinción catastrófica e instantánea, y para un geólogo instantáneo es cosa de meses o años”. En este plazo de tiempo, se supone que la Tierra estaba cubierta por una gran nube contaminante procedente del impacto meteorítico del Yucatán. En la misma capa rojo-amarillenta aparecen otros elementos delatores de ese impacto, como una alta concentración de iridio, espinelas de níquel y microtectitas de vidrio. Un posterior estudio a alta resolución de las muestras de la zona lo convierten en uno de los mejores lugares del mundo, mucho mejor que el estudiado por Walter Álvarez en Italia en 1980. Según Molina, la importancia de este yacimiento se debe a que en él se pueden ver más claros los cambios de los foraminíferos. Y estos microfósiles, aunque no tan espectaculares como los dinosaurios pero sí mucho más numerosos, revelan los patrones de cómo transcurrió la extinción masiva y mundial de los dinosaurios

Deja una respuesta