La huelga feminista arrasa en una jornada histórica

Más de 300 manifestaciones y concentraciones en más de 200 localidades por toda España están haciendo que la jornada sea un antes y un después.

A primeras horas de la mañana, piquetes informativos se concentraban a las puertas de grandes empresas o de campus universitarios. En la entrada del campus de Somosaguas (Complutense), un nutrido grupo de trabajadoras y estudiantes unidas codo con codo han bloqueado los accesos. En Alicante, compañeras de la asamblea de organización del 8M negociaban con las autoridades académicas para permanecer permanecer en el interior del campus.

En todos los grandes centros de trabajo -fabricas, polígonos industriales, centros comerciales- la huelga se ha notado notablemente. Muchas compañeras no han ido a trabajar, otras han parado solo parcialmente, y otras no han podido por su situación de precariedad.

Y en los centros de enseñanza -universidades, institutos- la ausencia de profesoras y alumnas ha sido masiva. “Clase ha habido poca. Un par de profesores han venido esta mañana y se han marchado porque no había alumnos”, explica un conserje de la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia.

También en los hospitales, con un seguimiento femenino de en torno al 65% del personal femenino (según fuentes sindicales) y las trabajadoras de la sanidad concentradas a la puerta de los centros de salud, como en el Hospital Gregorio Marañón.

La huelga de cuidados se ha hecho notar con una inusitada fuerza. En Fuenlabrada, más de 10.000 mujeres -en su mayoría amas de casa- se han concentrado en el centro de la localidad. En Zaragoza, las estatuas de la ciudad han sido adornadas con delantales -como símbolo de protesta de la huelga de ciudades- los mismos que cuelgan hoy en los balcones de miles y miles de hogares.

En los medios de comunicación el parón de las mujeres ha sido especialente notorio. En la radio no se han escuchado las voces femeninas, ni en las pantallas salen sus rostros. Las principales comunicadoras -Pepa Bueno, Julia Otero, Ana Rosa Quintana o Susanna Griso- no han ido a su encuentro con sus oyentes o espectadores. Y detrás de ellas, miles y miles de periodistas, reporteras, técnicas, cámaras, documentalistas. Las redacciones femeninas de medios como El País o la Sexta han parado al 100%. Los colectivos de mujeres periodistas han tenido una especial presencia en las marchas. Las periodistas de Cádiz han participado en las concentraciones de la mañana y han leído un manifiesto denunciando la brecha salarial, el techo de cristal, precariedad, falta de conciliaciación, acoso sexual, paternalismo o los enfoques parciales y sexistas.

El tratamiento informativo que están dando los medios de comunicación -equivalente, si no superior, al de una gran huelga general- (incluídos los de la derecha) se corresponde con la enorme trascendencia política de la huelga feminista, dedicando sus portadas y un seguimiento al minuto.

Muchos ayuntamientos de toda España se han volcado en apoyar la huelga y las reivindicaciones feministas, por supuesto los de Madrid y Barcelona, con figuras como Carmena o Colau como referentes y absolutas partidarias de la movilización. Banderas feministas y pancartas de apoyo a la huelga han colgado de los balcones de casas consitoriales como la de El Ferrol. El ayuntamiento de Mataró (Barcelona) se ha comprometido a organizar cursos de autodefensa para que las mujeres de su ciudad, y lo mismo ha hecho el de Portugalete. Otros han organizado jornadas de protesta, o han montado la infraestructura para que las mujeres cuidadoras puedan dejar a niños o a mayores a buen recaudo.

La práctica totalidad de los sindicatos han secundado la huelga convocada por el movimiento feminista: CNT, CGT y Confederación Intersindical han convocado una huelga general de 24 horas, mientras que CCOO y UGT han convocado paros parciales de dos horas: de 11:30 a 13:30 y de 16:00 a 18:00. Y USO los ha convocado de 4 horas.

Los hombres, a cuidar. Los feministas se han organizado para apoyar a sus compañeras, que hoy son las protagonistas. En la Ingobernable, el centro social de la calle Gobernador (Madrid), los hombres se han organizado para cuidar a los niños y las niñas para facilitar que las mujeres secunden la huelga. En otros centros se organizan servicios similares para personas mayores y personas dependientes. A las 8.30 de la mañana ya estaban listos «Aún no ha llegado ninguna huelguista, pero ya estamos preparados para recibirlas», dicen a eldiario.es. Como en Madrid, se han establecido centros comunitarios de cuidados en escuelas infantiles por muchas ciudades españolas.

Miles de ejemplos, un torrente de exponentes de cómo esta histórica huelga feminista ha hecho temblar, como un terremoto de lucha y energía, los cimientos del patriarcado. Hoy solo es el comienzo de la conquista de un horizonte de avances y de igualdad.

Un comentario sobre “La huelga feminista arrasa en una jornada histórica”

Deja una respuesta