Danza

La Coppelia de Delibes

“Coppélia” es una de las más famosas obras del repertorio tradicional de ballet. Está basada en una historia macabra de E. T. A. Hoffmann titulada “El hombre de arena”, publicada en 1815. Se estrenó en 1870 en la Ópera de Parí­s con la coreografí­a de Saint-Leon, director de las compañí­as de ballet de la Ópera de Parí­s y de San Petersburgo. En él se recrean las bases del teatro ballet y se conjugan la danza clásica, danza de carácter y la pantomima.

La ropia acción de este ballet en tres actos se desarrolla en un pueblo fronterizo donde hay influencias de varias etnias y de su folclore: húngaros, polacos, ucranianos y gitanos, lo que obliga a crear un despliegue de colore, vivacidad, y jolgorio artístico.Saint-Leon murió poco después de su estreno y un año más tarde fue presentada en San Petersburgo. El Ballet Víctor Ullate Comunidad de Madrid incorpora a su repertorio una versión nueva de este ballet de gran formato, uno de los más conocidos y representados.Respetando la música original de Leo Delibes, el director artístico y coreógrafo Eduardo Lao ha adaptado “Coppélia” a los 22 bailarines de la compañía aporta al espectáculo, y su propio estilo y mano en el movimiento. Numerosas referencias cinematográficas y artísticas contemporáneas han servido en el diseño: Metrópolis, Blade Runner o La guerra de las Galaxiashan hecho de musas para darle la vuelta como un calcetín a toda la obra.En lugar del taller de muñecas de Hoffman, Lao presenta un laboratorio cibernético de inteligencia artificial, donde el nuevo Doctor Coppelius investiga la fabricación de un androide totalmente femenino en su movimiento y comportamiento. La trama se organiza en esta nueva versión en dos actos y potencia la sonrisa y alguna tímida carcajada de exageración, pero por gusto."La moraleja es que el ser humano siempre tendrá la libertad de escoger a quién amar, y eso nos diferencia de las máquinas”. La virtuosidad y la precisión clásica se hermanan con tintes de modernidad atrevidos, aunque no pretenciosos ni resultones. Porque el objetivo de la nueva visión aportada es la médula, no la forma de tejerla.Según Víctor Ullate, en esta pieza aflora "el sentido del humor, tan andaluz" del director artístico de la compañía, que ha puesto en ella "toda su personalidad, fuerza y capacidad de movimiento" que desarrolló como bailarín del Ballet, consiguiendo una obra "espléndida" donde "todo está perfecto", incluidos los propios bailarines.Ullate también cuenta entre sus planes coreografiar ‘La Pastoral’ de Beethoven, un trabajo en el que ya está inmerso, y que está dedicado a la recientemente fallecida bailaora Angelita Gutiérrez, conocida artísticamente como Ángela del Moral, su "primer amor platónico".

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