La banca compra a Reyal Urbis viviendas y suelo por 1.600 millones de euros

La cara tóxica de la crisis

Reyal Urbis ha vendido viviendas y suelo por valor de 1.580 millones de euros durante 2008, en plena crisis del ladrillo, a distintos bancos sin que sepamos nada sobre los compradores, aunque seguro que serán de los que han recibido miles de millones del plan de rescate de Zapatero. ¿Cómo es posible que se hayan entregado 250.000 millones de euros a las entidades financieras y se tolere este nivel de oscurantismo con el que sigue actuando la banca?

Según consta en el informe de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la CNMV, Reyal Urbis, una de las rincipales inmobiliarias del país, controlada y presidida por Rafael Santamaría, y vinculada al Banesto de los Botin, uno de sus principales acreedores -hasta el punto de que ha creado un área de división inmobiliaria (Banesto Vivienda) dedicada exclusivamente a las gestión de activos inmobiliarios de Reyal Urbis- tiene formalizados acuerdos de compra y venta de suelos, por esos casi 1.600 millones de euros, con bancos con fecha de ejecución en enero y julio de este año 2009.Las ventas formarían parte del acuerdo de refinanciación de deuda por importe de unos 3.000 millones que la inmobiliaria cerró con sus bancos acreedores en octubre de 2008.Estas operaciones ponen de manifiesto no sólo el ocultismo respecto a las entidades financieras sino la ocultación de uno de los “pozos negros” –además de la deuda internacional contraída por la banca- a los que están yendo los millones del dinero público entregado por el gobierno de Zapatero. ¿Cómo se quiere que haya dinero para prestar a PYMES y familias si se lo están dando a los mismos de antes, algunos “reyes del ladrillo”?La banca se queda con estos activos tóxicos, de imposible o difícil recuperación, como pago de las deudas contraídas por las inmobiliarias y constructoras, convirtiéndose en los nuevos señores del negocio inmobiliario, con la ventaja de que en este caso ellos tienen la sartén por el mango ya que son dueños de las viviendas y al mismo tiempo sus financiadores.

Deja una respuesta