Derechos LGTBIQ+

La bandera arcoiris vuelve a Stonewall

El símbolo de la lucha LGTBIQ+ vuelve a ondear en el punto donde nació a nivel mundial. Tras ser retirado por Trump, la movilización social se impone contra el intento de borrar la memoria.

El Stonewall Inn no es un bar cualquiera. En la madrugada del 28 de junio de 1969, una redada policial en este local del barrio de Greenwich Village desencadenó varios días de protestas que marcaron un antes y un después en la lucha por los derechos del colectivo. Se convirtió con el tiempo en referente de aquella revuelta que transformó la indignación en organización política. Desde entonces, el lugar es considerado un santuario civil y fue designado monumento nacional en 2016.

Hoy, de nuevo, una oleada reivindicativa se ha desatado contra la retirada de la bandera LGTBIQ+. Enmarcada en una legislación federal que impone que en los monumentos nacionales solo pueden ondear banderas oficiales.

La reacción fue inmediata. Denunciando el intento de borrar la memoria sobre la conquista de los derechos sociales y el ataque permanente a la comunidad gay.

Desde el nuevo alcalde de Nueva York, Mamdani, a organizaciones como Human Rights Watch, la movilización ha sido masiva. Buscando el apoyo ciudadano para poner las banderas en sus establecimientos y presionar hasta que han puesto de nuevo la bandera en el monumento.

Entre las medidas adoptadas por la administración Trump desde que volvió a la presidencia muchas atacan directamente los derechos lgbti en especial contra las personas trans:

– Revocación de la orden ejecutiva de “prevención y lucha contra la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual” del anterior gobierno demócrata. Que abre la puerta a la discriminación laboral.

– Prohibición de presencia trans en el ejército.

– Uso de baños según sexo de nacimiento.

– Vuelta a los 2 sexos en el “DNI” estadounidense (medida que afecta a trans, no binarios e intersexuales).

– Ha eliminado los programas DEI (diversidad, igualdad e inclusión) a nivel estatal o federal.

– Eliminar los programas de reasignación de género e identidad sexual.

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Nos negamos a retroceder ni a dejarnos intimidar”

Ésta es una de las declaraciones de Kelley Robinson, presidenta de Human Rights Campaign, una de las principales organizaciones en defensa de los derechos LGTBIQ+. Y no están solos.

Incluso la Asociación Médica Estadounidense (AMA) está a favor de facilitar una atención sanitaria digna en casos de identidad de género, que “ha supuesto una reducción drástica de las tasas de intentos de suicidio y las tasas de depresión y ansiedad”.

Ya las masivas manifestaciones del orgullo gay en 2025 en EEUU se convirtieron en un ariete contra las órdenes discriminatorias del gobierno Trump.

Entre las múltiples voces de rechazo se denuncia el intento de borrado de la memoria. Los derechos LGTBIQ+ se han conquistado tras arduas luchas sociales. A través de la organización y la unidad con muchos sectores.

Este nuevo episodio nos demuestra que cada avance debe defenderse.

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Primero fueron a por ellos, luego…

El auge de los planteamientos de ultraderecha y discriminatorios se da en un mundo que avanza hacia un camino contra los intereses de explotación del imperialismo de EEUU, cuyo actual representante es Trump. En un mundo que avanza hacia la multipolaridad, EEUU se lanza a una ofensiva por mantener la hegemonía.

Y ataca a los inmigrantes, a las mujeres, al colectivo LGTBIQ+, financia organizaciones ultras y fascistas en otros países. No es contra las minorías. Es contra la clase obrera y los trabajadores. Contra la mayoría. Dividiendo y enfrentando.

Los reaccionarios son fuertes, pero no omnipotentes. Puede parecer que avanzan, pero están a la defensiva.

Atacan los símbolos porque son recordatorio y memoria. Como cuando tratan de cambiar el nombre del Golfo de México a golfo de América. Es una batalla cultural y social por implantar un orden de dominación. Por recuperar el terreno perdido en un mundo que no acepta los chantajes de las bombas, el dólar, los genocidios, las intervenciones militares,…

La bandera gay ha vuelto al monumento. Es una victoria. Como ha sido una victoria la retirada de las brigadas parafascistas del ICE de Minessota. O la actuación de Bad Bunny en la SuperBowl reivindicando la plural América Latina.

Hay que seguir impulsando y apoyando a los distintos movimientos sociales. Hay que impulsar la organización de clase.

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