Roma se adhiere al Cinturón y la Ruta de China

Italia busca una salida a la crisis en la Ruta de la Seda

Desde enero, la economía italiana está oficialmente en recesión. Esta es la razón subyacente a que el gobierno de Giuseppe Conte -apoyado por el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la ultraderechista Liga Norte de Salvini- está ultimando un memorando de entendimiento para adherirse a la nueva Ruta de la Seda (Belt and Road, el Cinturón y la Ruta) promovida por China. 

Una firma que tiene dividido al gobierno italiano: mientras el M5E lo impulsa y un sector de la Liga lo respalda, otro sector de la formación de ultraderecha -en línea con las protestas de Washington- no oculta su recelo. 

Las negociaciones las está tejiendo el subsecretario de Desarrollo Económico, Michele Geraci, de la Liga, un partido que nunca ha ocultado sus simpatías por Trump, pero también por Putin. De hecho, el ultraderechista líder de la Liga, Matteo Salvini, ha expresado sus recelos: “Si se trata de ayudar a las empresas italianas a invertir en el extranjero, estamos dispuestos a razonar con cualquiera, pero si se trata de colonizar Italia y sus empresas por parte de potencias extranjeras, obviamente, no”, ha advertido.

Si finalmente la firma materializa el acuerdo, Italia no sería el primer país de la UE que se suma a este monumental proyecto chino: ya lo han hecho Croacia, República Checa, Hungría, Grecia, Malta, Polonia y Portugal. Pero Italia forma parte del club del G-7 y es la tercera economía de la zona euro. Un acuerdo de un país de este rango con China (principal blanco de la superpotencia norteamericana) no es solo una decisión económica o comercial, sino que tiene un importante significado geopolítico.

 Los centros de poder atlánticos -en especial la Casa Blanca- están poniendo el grito en el cielo.  “Vemos el BRI como una iniciativa hecha en China y para China. Somos escépticos de que el apoyo del Gobierno italiano vaya a aportar beneficios sustanciales para sus ciudadanos, y puede acabar haciendo daño a la reputación global italiana a largo plazo”, ha dicho el portavoz del departamento del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Garrett Marquis.

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