Ante el fracaso de las negociaciones, Israel recrudece la ofensiva

Israel ejecuta prisioneros a sangre frí­a mientras sigue con los bombardeos

A punta de cañón, separaron a mujeres y niños pequeños de los “posibles terroristas”. Las directrices de las tropas israelí­es eran claras: “posible terrorista” era cualquier varón de entre 12 y 45 años. Condujeron al nutrido grupo de hombres, adolescentes y niños (unos 110 en total) a una vivienda del barrio de Zeitún, al sur de la capital, uno de los primeros en caer en manos del Tsahal. Los encerraron y les advirtieron que no intentaran escapar. Unas horas más tarde, los tanques israelí­es bombardearon el inmueble, matando a sangre frí­a a 30 de los prisioneros. Prisioneros -muchos de ellos muchachos- indefensos. A sangre frí­a.

Este acto de crueldad ignominiosa –digno de las SS- ocurrió hace cuatro días, aunque ha sido ahora cuando los servicios de rescate y las organizaciones humanitarias internacionales han tenido conocimiento. Pero las noticias que llegan de hoy nos dicen que, una vez dadas or rotas las negociaciones internacionales –gracias a la omisión activa de Washington, dispuesto a dar rienda suelta a su gendarme durante algún tiempo más- el ejército israelí se ha entregado sin freno a la labor de destrucción y exterminio de los días anteriores.Esta noche, nuevos bombardeos israelíes causaban la muerte de otros veinte palestinos, muchos de ellos civiles. Otro ataque de la artillería del Tsahal aniquilaba en el barrio de Tufah, en la capital, a tres miembros de una misma familia. Entre ellas estaba la ucraniana Albera Vladimir, y su hijo de dos años. Su esposo, un médico palestino, resultó gravemente herido. Otro barrio del centro de Gaza, Al-Zawaida, fue alcanzado por un ataque aéreo, que arrancó la vida de tres civiles, e hirió a siete más. Moaweya Hasanein, jefe de los servicios de emergencia en Gaza, informó que el número de heridos por los últimos bombardeos superaba hoy al mediodía los sesenta, y que los hospitales registraron el ingreso de, entre otros cadáveres, el del antiguo camarógrafo del histórico líder palestino Yaser Arafat y de dos de sus familiaresLos últimos ataques elevan el balance de víctimas desde que comenzó la ofensiva israelí a 779 muertos y 3.200 heridos.

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