La victoria de Catherine Connolly rompe la tradicional alternancia bipartidista en Irlanda

Irlanda tiene una nueva presidenta… propalestina y contra el rearme

Catherine Connolly se ha significado de manera diáfana contra el genocidio israelí en Gaza, o contra las políticas ultraderechistas de Trump, al que llegó a llamar "matón"

Con el 63% de los votos, la izquierdista Catherine Connolly ha ganado las elecciones y será la nueva presidenta de Irlanda tras imponerse a la democristiana Heather Humphreys, lo que rompe con la alternancia de dos partidos de centroderecha que tradicionalmente vienen gobernando el país.

Aunque en Irlanda el papel del presidente no tiene papel ejecutivo -lo tiene el gobierno, encabezado por el Taoiseach (Primer Ministro), que actualmente es Micheál Martin, del centroderechista Fianna Fáil (Partido Republicano)- el hecho de que Connolly, que era diputada independiente, sea la próxima jefa de Estado, es un soplo de aire fresco y un signo de que los tiempos están cambiando en la isla.

A lomos de casi un millón de votos, especialmente de los más jóvenes, Catherine Connolly ha derrotado con contundencia a la democristiana Heather Humphreys del gobernante partido Fine Gael, en el poder desde 2011 y en el Ejecutivo desde 2016 con el otro gran partido nacional, el centrista Fianna Fáil.

Connolly, que viene de las filas del laborismo pero que también ha concitado los apoyos de otras muchas formaciones de izquierdas -desde ecologistas hasta el Sinn Féin, pasando por organizaciones de protesta como People Before Profit-, tiene un importante historial de críticas hacia las imposiciones exteriores a Irlanda, especialmente de las que procedentes de la Unión Europea, de EEUU o de la OTAN.

En los últimos meses -de la misma manera que una gran mayoría de irlandeses, especialmente la juventud- Catherine Connolly se ha significado de manera diáfana contra el genocidio israelí en Gaza, o contra las políticas ultraderechistas de Trump -al que llegó a llamar «matón»- y su desprecio por la legalidad internacional. Se ha opuesto firmemente a la política de rearme y de aumento del gasto militar dictado por la OTAN y el Pentágono, así como su impacto en el desmantelamiento del Estado del Bienestar.

Ya como presidenta electa, Catherine Connolly se ha reunido con la activista sueca Greta Thunberg

La irlandesa ha criticado las últimas decisiones de los líderes europeos, ya no solo por asumir el ingente coste económico del rearme exigido por Trump, sino también, por ejemplo, por mantener vivo el acuerdo comercial con Israel. «¿Qué pasa con el genocidio que toleramos bajo nuestra supervisión? Si Israel y EEUU salen airosos de esto, ¿cuáles serán las consecuencias para el futuro de nuestro mundo?», se preguntaba Connolly hace poco.

Defensora de la reunificación de Irlanda, Connolly quiere dar un verdadero impulso a la neutralidad de su país. «No tenemos nada que ganar uniéndonos a las grandes potencias», declaró en una entrevista reciente. «Necesitamos poder decirle la verdad al poder, ya sea con la invasión rusa de Ucrania, que estuvo totalmente mal, con el genocidio de Israel en Palestina o donde sea. Necesitamos poder decirle la verdad al poder y solo podremos hacerlo si mantenemos nuestra credibilidad como un estado neutral».

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