Multinacional alemana puja para comprar la mayor fábrica de cava

Fraüxenet

El monopolio alemán de la distribución de bebidas Henkell & Co ha hecho una oferta de la compra de Freixenet. El fallecimiento de la matriarca y propietaria, ha abierto la puerta a que una rama de la familia pueda vender su parte y acabar con 100 años de control de la empresa por la familia fundadora.

La venta del capital industrial a monopolios extranjeros es siempre una pérdida económica para el conjunto del país, pues inevitablemente una cuota de los impuestos y los beneficios se va a ir fuera; pero también supone una merma en el camino de hacer de España una potencia que genere riqueza y empleo productivo. Cada venta de capital nacional profundiza el destino de nación subyugada, una saqueada “Florida europea”, hiperdependiente del turismo.

Este intento de compra conseguiría un segundo objetivo para Alemania, acabar con la cabeza de los empresarios catalanes que se oponen de manera pública al debilitamiento y degradación que supone para España el proyecto independentista de Artur Mas y compañía; pues José Luis Bonet, actual presidente de la empresa de cava, además de presidente de la Cámara de España y de la Fira de Barcelona, es conocido por sus explícitas posiciones contra el independentismo en Cataluña.

Enrique Hevia, vicepresidente y director financiero de Freixenet, y dueño del 29% de la empresa, ha pedido a un banco de inversión alemán que busque comprador para su parte.

Para justificar su venta, el vicepresidente argumenta que la compañía ha bajado mucho su rentabilidad (cierto, pues sus beneficios han caído notablemente); pero aún así se trata de una empresa rentable que genera 2,2 millones de beneficios anuales.

Las acciones están sindicadas, por lo que el resto de socios de la familia tienen derecho preferente de compra, y han anunciado su intención de ejercerlo; pero para ello deben conseguir un préstamo de unos 150 millones de euros. Así que los propietarios se encuentran entre la pérdida del control a manos de un monopolio germano o el peligroso de camino de un elevado empréstito en las manos de algún grupo bancario.

Y cuando está en juego la irrupción de un monopolio de la distribución de bebidas, con todo lo que supondrá de empobrecimiento en cadena para productores y proveedores, (ejemplos hay sobrados del papel de las grandes cadenas en la caída de precios para los cultivadores de frutas y verduras), el gobierno autonómico no ha dejado ver ni la más mínima preocupación. Se observa que si la riqueza se la lleva Alemania no levanta tantas ampollas entre la burocrática élite convergente.

FREIXENET EN NÚMEROSventas de 100 millones de botellas al año503millones de € en ventas en 20142,2 millones de € de beneficios

El capital de Freixenet pertenece a los tres miembros de la segunda generación de la familia. El consejo está integrado por los doce primos de la tercera generación, seis hombres y seis mujeres.

Inversiones previstas: 40 millones de euros en la construcción de una plataforma logística semiautomatizada en Gelida (Barcelona), con 50 trabajadores, con un volumen previsto de 150 camiones al día.

MAR DE FONDOBajo el interés económico de la compra, hay también un mar de fondo relacionado con las posiciones políticas de la actual cabeza de Freixenet. Su presidente J L. Bonet ha hecho declaraciones recientes como “Yo no contemplo que se produzca la independencia de Cataluña, pero desde Freixenet defendemos nuestra libertad para estar presentes en todos los lugares donde se produzca buen vino. Y creo que la independencia sería un verdadero desastre tanto para Cataluña como para el resto de España”, ó “lo que está claro es que España sigue siendo el principal mercado para medianas y pequeñas empresas y estos vínculos económicos y empresariales no pueden romperse ni tampoco las relaciones afectivas y personales”.

La mayor empresa de cava catalán sufre un ligero boicot a la compra de sus productos de una parte de los clientes catalanes. “La incidencia de este boicot que hemos detectado es pequeña, pero sí que existe ese boicot”, ha reconocido la compañía. Y comenzó cuando Freixenet presentó su tradicional anuncio de televisión en Navidad con el mensaje:“Brindemos por otros 100 años juntos”.

Inmediatamente la diputada de CiU Elena Ribera difundió un tuit de castigo :”Freixenet buscando no perder cuota de mercado brinda por cien años juntos. Acaba de perder dos millones de consumidores catalanes… potenciales”. A las pocas horas el concejal de CUP, Franséc Ribera, también desde Twitter, escribió animando a no comprar: “Cualquier cava menos Freixenet”.

Justamente, en una entrevista al gerente de Freixenet en Alemania aparecían unas claves sobre el potencial exportador del cava catalán, y que apuntan a una mirada diferente sobre el valor de ésta y otras compañías para el conjunto del país.

Economía.- Freixenet ha tenido una andadura exitosa en el mercado alemán. ¿Cuál es el secreto de su éxito?Cuando Freixenet desembarcó en Alemania en 1984 los espumosos se bebían en ocasiones especiales. Nosotros revolucionamos el mercado. (…) Le hemos demostrado al público alemán que hay muchas ocasiones relajadas y espontáneas para beber cava. En este sentido, nuestra procedencia desempeñó un papel clave desde el principio.

E.-¿Qué importancia tiene exactamente el origen español para la marca? ¿Y para los clientes?Partiendo de que proveemos un producto español de calidad, la imagen de España nos ha ayudado siempre al apelar al cliente. Para nosotros era importante no trabajar con los clichés del flamenco, el sol y los toros, sino de una forma más sutil. Apelamos a un sentimiento vital que muchos alemanes conocen de sus vacaciones enEspaña; gracias a Freixenet logran pequeños tiempos muertos en su vida cotidiana.

Los alemanes también asocian Italia con un sentimiento vital mediterráneo, pero con un carácter algo más “veleidoso” y cambiante. España, por el contrario, representa sentimientos muy intensos, apasionados y temperamentales. O, por decirlo de otra forma, más amables y fiables. Y eso es lo que buscan las personas actualmente: marcas con una buena historia. Marcas que son auténticas.

El “Made in Spain” es para nosotros parte de nuestro capital de marca y el consumidor está dispuesto a pagar más por ese valor añadido.

LAS CIFRAS DE FREIXENET EN ALEMANIA:La marca inició su actividad en Alemania en 1984Freixenet es la marca española más conocida en AlemaniaAlemania es el mercado de espumosos más grande del mundo con un volumen de ventas de 1.250 millones de eurosEn 2010 Freixenet vendió 32 millones de botellas de cava y vino, y facturó 146 millones de euros en AlemaniaCon una cuota de mercado del 10 %, Freixenet se ha consolidado como número dos del mercado alemánFuentes: Economía Digital, Voz Pópuli, entrevista de Ingo Rütten al gerente de Freixenet en Alemania para la revista “Economía” de la Cámara de Comercio Alemana para España.

Deja una respuesta