La huelga de la enseñanza ha pasado a ser indefinida, con decenas de movilizaciones, acciones diversas… Actualmente han acampado en la Plaza de la Virgen para exigir que se atiendan las reivindicaciones del profesorado. Hablamos con Viki Burriel, profesora orientadora educativa en Valencia.
.
Pasan ya cuatro semanas desde el inicio de la huelga indefinida. Lo primero preguntarte ¿cómo estás? ¿Cuáles son los ánimos de tus compañeros, de los docentes en general?
Hay sentimientos encontrados. Hay cansancio porque esta lucha está siendo larga y dura. Muchas personas han perdido ya más de 3.000 euros de salario y el desgaste es evidente. Pero también hay una enorme satisfacción y orgullo por lo que estamos haciendo. Sentimos un gran apoyo social y creemos que, como educadores, también estamos ayudando a concienciar a la sociedad sobre la importancia de defender la educación pública. Nos hemos plantado ante los ataques que está sufriendo y eso es algo de lo que estamos muy orgullosos.
.
La consejera de Educación, Mari Carmen Ortí, además de no querer reunirse con los sindicatos, ha ofrecido una subida salarial prácticamente a modo de «o lo tomas o lo dejas». Pero la comunidad educativa rechaza la oferta y recuerda que la lucha es además por otras reivindicaciones…

Desde principio de curso la Conselleria no quiso negociar. Se les advirtió que, si continuaban así, habría movilizaciones y finalmente una huelga indefinida, que fue respaldada por el profesorado en votación.
Los sindicatos denunciamos una clara falta de voluntad negociadora. Cuando se sentaban a hablar lo hacían presentando propuestas inamovibles, lo que generaba todavía más rechazo. Una de ellas era una propuesta salarial desvinculada del IPC, algo insuficiente en el contexto actual.
Pero nuestras reivindicaciones van mucho más allá del sueldo. La principal es la reducción de ratios, porque cuando hay demasiados alumnos por aula es imposible garantizar una educación de calidad. También denunciamos la falta de sustituciones: hay profesores que tardan tres o cuatro semanas en ser reemplazados cuando causan baja.
Otro aspecto fundamental es la inclusión educativa. La escuela pública acoge una enorme diversidad de alumnado y eso requiere recursos. Mientras tanto, muchos centros concertados y privados derivan a la pública a los alumnos con más necesidades. Lo que debería hacerse es reforzar la pública, pero lo que vemos es un proceso de degradación.
Nosotros pedíamos más profesorado para atender esa diversidad, pero la Conselleria respondió proponiendo las llamadas aulas hueco, espacios que segregan al alumnado con discapacidad. Consideramos que esta medida va contra la educación inclusiva y por eso exigimos su retirada. Aunque la propuesta inicial se redujo de 150 a 35 aulas, sigue reflejando una visión educativa que consideramos regresiva y discriminatoria.
Somos educadores y estamos educando a la sociedad en que no puede ser que estén degradando lo mejor que tenemos.
.
En los últimos días, en una acción que recuerda al 15M, decenas de docentes han decidido acampar en la Plaza de la Virgen para exigir a la consellera que negocie. ¿Qué te parece esta acción?
La acampada ha sido muy visible, pero es solo una de las muchas acciones que se han realizado. Durante semanas ha habido movilizaciones constantes que apenas han recibido cobertura mediática. De hecho, la atención llegó cuando una profesora jubilada sufrió una agresión.
Recuerdo especialmente la última manifestación por la DANA. Acudimos como una columna de profesorado y muchas personas afectadas se acercaron a agradecernos nuestra lucha. Nos decían que nuestra defensa de la educación pública también era la suya, que los docentes fuimos de los primeros en ayudar tras la catástrofe y que muchas escuelas siguen sin recuperarse plenamente.
Por eso, aunque la acampada es importante, forma parte de un movimiento mucho más amplio que lleva ya semanas movilizándose y que ha sido en gran medida invisibilizado.
.
Hace unos días la protesta recibió la visita de apoyo de bomberos forestales o estibadores portuarios. ¿Qué muestras de apoyo estáis recibiendo? ¿Y de los alumnos y las familias?

Estamos recibiendo muchísimo apoyo. En las manifestaciones han participado bloques de bomberos, bomberos forestales, estibadores y trabajadores de distintos sectores. También hemos recibido el respaldo de colectivos, empresas y trabajadores de dentro y fuera de la Comunitat Valenciana.
El alumnado también ha convocado huelga. Aunque la situación genera dificultades en los centros, se está actuando con mucha responsabilidad para minimizar el impacto sobre los estudiantes. Además, notamos un apoyo importante de las familias, que están participando activamente en las movilizaciones.
Se está haciendo de manera pacífica, dialogante y ejemplar.
.
Como la acampada podía interferir en los actos del Corpus, la asamblea decidió desplazarse a otra parte de la plaza. ¿Qué te parece esta decisión?
Es un reflejo de cómo se está desarrollando esta movilización. Se está haciendo de manera pacífica, dialogante y ejemplar. Somos docentes y queremos actuar de acuerdo con los valores que enseñamos. Cuando se planteó la necesidad de compatibilizar la protesta con la celebración del Corpus, se trasladaron las tiendas para que ambas actividades pudieran convivir.
Sin embargo, mientras nosotros hemos actuado con diálogo y respeto, sentimos que la Conselleria nos ha tratado como si fuéramos delincuentes.
.
Cuando pase el tiempo, ¿crees que esta huelga marcará un antes y un después en la historia de las luchas de la Comunitat Valenciana?
Tenemos la sensación de que esto va más allá de Valencia e incluso más allá del sistema educativo. Creemos que estamos siendo uno de los primeros movimientos que está plantando cara de forma contundente a unas políticas regresivas y autoritarias que perjudican a la mayoría social.
Por eso sentimos una gran responsabilidad. Pensamos que esta lucha puede convertirse en un punto de inflexión y en el inicio de algo más amplio.

