Vox: escuadrón de choque de recortes y privatizaciones

El verdadero programa de Vox

Mucho se habla del discurso xenófobo, racista, machista u homófobo de Vox. Sin embargo, poner exclusivamente la atención en estas ultrarreaccionarias banderas ideológicas no permite conocer el verdadero propósito de este partido, su verdadera función y utilidad para las clases dominantes y centros de poder. La ultraderecha es el ariete para introducir -crudamente y sin anestesia- en el debate político cuestiones tan impopulares como la privatización de las pensiones, de la sanidad o de la educación.

Desde hace muchos meses, la ultraderecha llena portadas, columnas y minutos en informativos, tertulias y debates. Unos se dedican a blanquear su mensaje y a homologar sus discursos. Otros denuncian con vehemencia sus declaraciones antidemocráticas, misóginas u homófobas, su demagogia ultra o sus provocaciones fascistoides. Pero pocos profundizan.

Las ultratóxicas banderas ideológicas de Vox, así como sus bulos demagógicos y reaccionarios, deben ser contestadas, rebatidas y desmontadas. Una a una, con argumentos y datos. Levantando un cordón sanitario a la extrema derecha y a su ideario, y generando defensas y anticuerpos en la conciencia de la mayoría.

Pero es preciso no embestir exclusivamente contra este capote, ni dedicarle todas nuestras energías, si no queremos ser burlados. 

Porque esos trapos malolientes no son más que la punta del iceberg de Vox, debajo de la cual se halla el verdadero grueso de su programa político, económico y social. Centrarse en esos harapos no permite comprender el porqué de que importantes centros de poder -nacionales pero sobre todo extranjeros- hayan decidido “potenciar” y alentar el avance de la ultraderecha, en las urnas, en el Parlamento y en los altavoces mediáticos.

Solo hay que dejar que el propio gurú económico de Vox, Rubén Manso, nos desgrane el verdadero objetivo del partido de ultraderecha.

«No es función del Estado proveer de ningún bien ni de ningún servicio. Salvo tres o cuatro, como justicia criminal, policía y Ejército. Todo lo demás, otros servicios que ustedes quieran pensar como sanidad, educación… puede ser el asegurador, pero eso es todo. Todo esos servicios -asegurar la vejez, dar educación a los hijos, gozar de ahorros suficientes o de un sistema de protección que nos asegure la sanidad- deben ser decisiones de consumo». Mando, dice, en román paladino, que hay que privatizar esos servicios.

Vox es la primera fuerza política que se ha atrevido a poner encima de la mesa la necesidad de desmantelar el actual sistema público de pensiones, basado en un solidario sistema de reparto, donde los trabajadores del presente sostienen las pensiones de los actuales pensionistas, sus padres o abuelos. Contribuyendo a una caja única de la Seguridad Social para todo el país, que significa un elemento de cohesión social y nacional. 

El partido de Abascal habla de «avalancha de pensionistas» y de un sistema público de pensiones que es «un lastre para el crecimiento económico de España». Y proponen abiertamente su sustitución por un sistema de capitalización, donde la mitad o más (entre un 50% o 60%) de las cotizaciones vayan a parar a fondos privados en manos de bancos o fondos de inversión, generando un plan de pensiones que se percibe al jubilarse. 

Lo que abre las puertas a que los grandes capitales -nacionales y extranjeros- pasen a poder gestionar el gigantesco botín de los 130.000 millones de euros que las pensiones mueven cada año en España. Y lo que eventualmente significaría la instauración del modelo norteamericano y el fin de la Seguridad Social tal y como la conocemos, y su conversión en un sistema sanitario-jubilatorio meramente caritativo y «asistencial». 

Pero hay más, mucho más. 

Vox elogia la reforma laboral aunque la tilda de insuficiente. Pide revisar el sistema de protección al desempleo por ser «uno de los más generosos» y «de los más prolongados de los países de la UE». Plantean que los convenios colectivos dejen de existir para pasar a negociaciones empresa a empresa. Y exigen limitar el derecho de huelga o que los tribunales no puedan rechazar la validez de los ERE, aunque sean contrarios a la ley.

Abogan por una «liberalización total» del transporte ferroviario -o sea, la privatización de Renfe- y del mercado de alquileres. Es decir, carta blanca para que los bancos, inmobiliarias y fondos buitre -la mayoría norteamericanos- puedan seguir inflando sin tasa los precios de los alquileres en las grandes ciudades, una de las mayores causas de precariedad y empobrecimiento de la mayoría. 

En política fiscal, Vox exige una reforma que beneficia claramente a las rentas más altas, con la eliminación de numerosos impuestos dejando solo dos tramos de IRPF y un tipo único del 22% para Sociedades, pretende utilizar el IVA para sustituir a las cotizaciones sociales. 

Además, la ultraderecha plantea eliminar el gravamen a los dividendos, el decir, por los beneficios que las empresas distribuyen a sus accionistas y grandes ejecutivos. 

La política fiscal de Vox es, en palabras de Ricardo Rodríguez, técnico de Hacienda, «buena para las ricos, y mala para el resto», «comporta un grave riesgo para las pensiones futuras» y “se llega más lejos de lo que nadie lo había hecho antes en la apertura a la privatización en educación y sanidad”. 

Esta es la “función” de Vox en el debate político. Poner encima de la mesa cuestiones e intereses oligárquico-imperialistas que ni el Partido Popular se atreve a plantear. O al menos tan cruda y descarnadamente. Son un ariete, un escuadrón de choque para el Ibex35, la patronal… y para Wall Street.

Este -y no solo sus miserias ideológicas- es el verdadero “servicio a España” que Vox ofrece a la oligarquía financiera española y a los grandes capitales extranjeros. Estas son sus auténticas banderas.

8 comentarios sobre “El verdadero programa de Vox”

  • En definitiva lo que quiere VOX es que solo coman los suyos, y quitarnos a los pensionistas lo que nos hemos ganado sudando la camiseta durante años; pero incomprensiblemente les votan. Menos mal que la vida es corta y pronto nos dará igual lo que piensen y hagan estos señores: a los pensionistas digo. Los jóvenes que vienen detrás tendrán que espabilar y enterarse bien a quien votar. A mi los martillos y las hoces no me dicen nada, el puño en alto o la palma de la mano extendida menos, esas cosas han traído demasiada miseria y demasiada muerte en el mundo; el comunismo y el fascismo no me los trago. Pero vamos que, de eso en España hoy en día hay poco; fascistas y comunistas si los hay son, en la práctica, capitalistas; mirad como viven los líderes de esas dos ideologías y veréis que vida llevan. No hay ningún trabajador que pueda vivir como ellos. Abascal, Iglesias, Antonio Miguel Carmona, y todos y cada uno de los lideres de la izquierda y la derecha, mirad como viven, eso es lo que tenéis que mirar. Son capitalistas. Pero en esto también hay clases, los hay «buenos» y «malos, progresistas auténticos y fascistas disfrazados de demócratas. Hay que espabilar y ver quien conviene votar. Incluso los que no tienen un duro son capitalistas en occidente, o aspiran a serlo, y una manera de alcanzar ese logro es conseguir una pensión digna; ahora vais y le votáis a VOX, que vais a tener lechuga para desayunar, zanahoria para comer y acelgas para cenar; y no os pongáis malos porque ya no dejan recolectar hierbas medicinales en los montes. Los votos del miedo suelen ir acompañados de ignorancia y falta de inteligencia.

    • Lo que es ignorancia y falta de inteligencia es decir que capitalismo y comunismo es lo mismo. De ser así, dime, ¿cómo te explicas los billones de litros de tinta y de dólares que se gastan anualmente en anunciar la muerte del comunismo o a contarnos lo asesinos y criminales que somos? Si realmente eres coherente con lo aquí expresado, entenderás que, al igual que tú te has tragado la propaganda anticomunista, habrá gente que se trague el discurso de «la España que madruga», ¿no crees?

  • Tiemblo solo de pensar en un mayoría absoluta de VOX. Sin embargo, creo que la democracia española está pensada para evitar abusos, como la constitución de este país, no creo que VOX pudiera hacer ni la mitad de todo lo que pretende; ni siquiera con mayoría absoluta. Claro que, no hay que olvidar que buena parte del PP se pondría de su lado, y eso sí que da miedo. Espero que los españoles sean inteligentes y voten progreso en vez de liberalismo radical.

  • Tanta letra para qué ? 🤔

    Una noticia de 24 de noviembre de 2019 que tiene vigencia hoy día, 1 de noviembre de 2021, PERO,siempre hay un pero, GOBERNANDO el conglomerado más fascista, racista, xenófobo, machista y miserable que alguien se pudiese imaginar en aquella época y es, atención:

    PSOE – PRO-ETARRAS – SEPARATISTAS (España ens roba)

    Ver para creer !!!

    😂

  • deverdaddigital dice:

    Vuestro panfleto rojo de frente-popular no tiene mayor credibilidad que la basura ideologica marxista chekista comunista a la que servís cual mercenarios sin dignidad ni principios y mucho menos moral , y es por eso que se os puede llamar @deverdaddigitañ.com «autentico estercolero de mierda , basura propagandistica sin rigor ni veracidad de otro panfleto de ultraizquierda totalitario y sectareo » sois autentica BASURA

  • Sí bueno, puedes estar de acuerdo o en desacuerdo con Vox, pero lo que no puedes es censurarlo. Si lo han votado millones de Españoles es también porque han puesto sobre la mesa temas que a todos nos preocupan:
    Si alguien entra a robar en mi casa y lo mato en la defensa de mi propia vida o la de mis familiares… ¿Por qué la víctima es él?
    Si entran en mi casa, ¿Por qué pueden quedarse dentro?
    Si un hombre viola a una mujer ¿Por qué tiene que estar en la calle?
    Si alguien me dice que soy un potencial violador por ser hombre ¿Por qué la gente lo aplaude?

    Sí cualquier otro partido hubiera tratado estos temas (y otros que no he mencionado) como lo ha hecho Vox, yo lo habria votado, independientemente de que fuera de extrema izquierda o extrema derecha.

  • Jajajaja. Arriba Espanya! !!,pero las empresas para Microsoft. Jajaja, pues no se nota que les financia la CIA a estos. Excelente articulo,va al grano del asunto

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