Marxismo

El valor revolucionario de la ciencia

“Marx profundizó y desarrolló totalmente el materialismo filosófico, e hizo extensivo el conocimiento de la naturaleza al conocimiento de la sociedad humana. El materialismo histórico de Marx es una enorme conquista del pensamiento cientí­fico.” (V.I. Lenin)

En el “Discurso ante la tumba de Marx”, Engels sintetiza la concepción revolucionaria de la ciencia por parte del marxismo:

“Para Marx, la ciencia era una fuerza histórica motriz, una fuerza revolucionaria. Por puro que fuese el gozo que pudiera depararle un nuevo descubrimiento hecho en cualquier ciencia teórica y cuya aplicación práctica tal vez no podía preverse en modo alguno, era muy otro el goce que experimentaba cuando se trataba de un descubrimiento que ejercía inmediatamente una influencia revolucionaria en la industria y en el desarrollo histórico en general. Por eso seguía al detalle la marcha de los descubrimientos realizados en el campo de la electricidad. Pues Marx era, ante todo, un revolucionario”.

La lucha por la experimentación científica forma parte de la práctica social. Proviene de la práctica y a su vez sirve a la práctica. Marx (que desarrolló un intenso trabajo teórico) coloca en primer plano la capacidad de la ciencia para revolucionar la práctica, para transformar el mundo, desde la aplicación inmediata a “la industria”, a su influencia sobre el “desarrollo histórico en general”.

Podemos comprobarlo si miramos nuestra realidad más cercana.

Hoy aceptamos de forma natural que la Tierra es uno más de los planetas que giran alrededor del Sol. Y el desarrollo científico nos ha permitido conocer las galaxias más lejanas o descubrir los secretos del origen del universo.

Sabemos que la realidad física -desde el movimiento de astros y planetas a la de los cuerpos terrestres- se mueve por sus propias leyes, por ejemplo la ley de la gravedad, y no por ningún impulso divino. Y la física nos ha permitido construir aviones o enviar cohetes a la luna.

Estamos convencidos de que el hombre es una especie animal más, que ha evolucionado desde los primates. Y por eso estamos en disposición de descifrar la evolución humana o de las diferentes especies.

Estas son ahora certezas socialmente admitidas… ahora. Pero su mera enunciación supuso una provocación, enfrentada a unas ideas dominantes que le declararon una guerra sin cuartel. El triunfo de estas teorías científicas supuso toda una revolución, en el pensamiento y sobre todo en la práctica de la humanidad.

Un comentario sobre “El valor revolucionario de la ciencia”

  • Afirmar que la ciíªncia es ética e politicamente neutra e que siempre es “revolucionária” es una ingenuidad positivista propia del siglo XIX. La ciíªncia está al servicio y los intereses del capital que la financia e, historicamente, ha creado monstruos.

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