Entrevista

El teatro es Julieta Serrano

“El teatro es un alimento del alma”.

¿Cómo has recibido el premio?

Con mucha alegría y con sorpresa. Es verdad que los premios no se esperan, somos muchos y el nivel actoral actualmente es muy bueno. Ni se te ocurre, ni se te pasa por a cabeza, ni sabía cuando lo daban. De los Goyas sí, porque hacen mucha propaganda, pero de este ni idea.

Cuando me llamó el Ministro pensé que querían que participase en algo cultural con otra gente. Cuando me lo comunicó me quedé muy sorprendida, gratamente, y me hizo mucha ilusión. ¡He recibido tales muestras de cariño!, me ha llamado tantísima gente… he estado horas respondiendo mensajes y atendiendo las llamadas, sonaba al mismo tiempo el fijo y el móvil, el whatsapp… me he sentido muy querida.

Hay una frase con la que resumes tu forma de ver el teatro: “el talento está en la búsqueda de la verdad”.

Es la vida. Cómo te expresas en este oficio. Sea en teatro, cine o televisión, debe ser real, verdadero.

Es lo que todo el mundo busca en el teatro…

Sí. Si no te comunicas con el espectador… y lo hacemos tratando de que los personajes lleguen a quien te vé con una comunicación real, llena de vida, viva… si no, no tiene sentido. Es fundamental.

El teatro es el único arte que aumentó la cantidad de público en los inicios de la crisis.

Creo que el teatro es un alimento del alma. Seguramente la gente que podía, ha prescindido de otras cosas pero no del teatro durante mucho tiempo. El cine lo puedes ver en casa, pero el teatro es el aquí y el ahora, lo irrepetible. Con la crisis la comunicación con el teatro se hizo más profunda y más necesaria.

Quiero preguntarte por dos creadores muy diferentes con los que has trabajado: Pedro Almodóvar, con quien acabas de terminar el rodaje de su última película “Dolor y gracia”…

Pedro es un icono mundial.

Y Paco Bezerra, un escritor teatral de la nueva generación de creadores, de quien has representado “Dentro de la Tierra”. ¿Cómo es trabajar con ellos?

Pedro tiene un enorme talento y un gran ingenio, ha abierto puertas y roto barreras, es transgresor y profundo, es muchísimas cosas. Cada película con él me aporta algo, es sorpresivo, original, y nunca sabes qué va a pasar. Es muy estimulante trabajar con él.

“Dentro de la tierra” la dirigió Luis Luque, que forma un fantástico tándem con Paco Bezerra. Paco trae savia nueva, aunque suene tópico decirlo. También es un transgresor, y muy divertido. El otro día me comentaba que le decían que se centrara más en la comedia. Él se considera sobretodo un autor dramático, pero está pensando trabajar más ese aspecto.

A mi me encanta trabajar con gente joven porque te aporta cosas nuevas. A lo mejor no estás de acuerdo o no te ha interesado el trabajo, pero muchas otras veces es muy interesante y estimulante, tanto actores, como directores y autores. Me he pasado toda la vida, probar cosas nuevas, no quedarme en lo convencional y en lo tradicional. A veces es genial la tradición, como “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, que ya es parte de la tradición, pero los autores nuevos, como Paco Bezerra, de cine, teatro o televisión, me interesan mucho porque me aportan cosas nuevas. Siento mucha curiosidad porque me ayudan a crecer, a madurar, a pasarlo bien o mal, pero el riesgo vale la pena.

Hace años nuestro cine dio un salto en cuanto a la producción de películas, dejando atrás en parte una época en la que la calidad no se correspondía con la difusión. Ahora entramos en terrenos nuevos…

Sí, a pesar de que tenemos un industria raquítica y una promoción diminuta. La Cultura está siempre en un terreno precario. Parece que los políticos siempre consideran que hay cosas prioritarias por encima de la Cultura. Son cosas muy importantes, como mejorar la vida de la gente, pero no puede ser que siempre haya algo más importante que la Cultura. Desde que empecé en la profesión hace 60 años he oído que está en crisis el teatro, pero ahí seguimos, adelante.

¿Qué freno hay que vencer?

Hay una clave en la Educación y en conectarla con el teatro. Es una materia viva que fecunda y aporta a la gente un conocimiento enorme. El teatro tendría que estar más valorado de lo que está. Parece que es más importante rescatar a los bancos que a los teatros.

O a los pensionistas…

Eso mismo.

Vuelves a hacer “La Casa de Bernarda Alba”, por tercera vez. ¿Qué significa para ti?

Significa mucho. La estrené en España cuando no lo estaba, por el asesinato de Federico y otras razones muy dolorosas. Estaba estrenada en Buenos Aires, o en Montevideo, no recuerdo. Al final se llegó a un acuerdo con la familia y se consiguió que se estrenara en el 64.

En el 76 la estrené haciendo una de las protagonistas, una de las cinco hijas, Adela. Luego hice con la compañía de María José Goyanes y Manolo Collado en el 76, en el que Adela la hacia María José y yo hacía la Martirio. Y en el 98 la hice en una versión de Calixto Bieito. La primera la dirigió Juan Antonio Bardem, la segunda Ángel Facio. Fue una coproducción entre Barcelona y Madrid, e hice a la Poncia, y me dieron el primer Premio Max. Solo me faltaba hacer a la madre. La Bernarda no es un personaje que me vaya y se me había pasado el tiempo de hacerlo.

Nunca pienso en qué papeles puedo hacer, porque a esta altura del partido es muy difícil decir “me gustaría hacer esto”, porque se te ha pasado la edad, porque ya no trabajas tanto, o por otra serie de circunstancias. Pero este papel sí me apetecía hacerlo y cerrar el circulo. Y me llamó Daniel Bianco para hacer esto, el director de la Zarzuela.

Tiene el aliciente de cómo me voy a mover en medio de los cantantes. La dirige Bárbara Lluch, una directora que ha trabajado 20 años en Ópera en Londres y que tiene mucho talento. Es algo que había pensado en algún momento que me gustaría y ahora me ha llegado y me hace mucha ilusión.

Hablábamos antes de Almodóvar como un director transgresor, pero hacen falta actrices y actores que sigan y superen al director. Hay una obra genial que es “Entre Tinieblas”, sin duda, una de las más avanzadas en las que has participado.

Con esa película es la primera vez que fuimos con Almodóvar a Venecia. Organizó el escándalo del siglo y luego volvimos con “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Creo que “Entre tinieblas” es uno de mis mejores trabajos. “Mujeres al borde de un ataque de nervios” es mejor, es más redonda, se puede decir perfecta, aunque sea una palabra tonta. Me refiero a que está mejor terminada y conseguida, pero donde me sentí que era una película que me sorprendió el guion, no sabía cómo se tenia que hacer eso… fue en “Entre tinieblas”, hubo mucha risas y felicidad haciéndola en ese convento que ahora es la sede de UGT. Lo pasamos tan bien y puedo decir que estoy muy satisfecha de ella. ¡Es que es muy loca!, más atrevida. Aunque la película más lograda sea “Mujeres al borde de un ataque de nervios”.

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