El precio de la vivienda nos hace más pobres

En estos momentos el precio de la vivienda se ha convertido en un problema que afecta gravemente a las condiciones de vida de la mayoría de la población. El precio de la vivienda nos hace más pobres.

En los años más agudos de la crisis económica los desahucios se convirtieron en uno de los hechos que evidenciaban cómo el paro y los recortes empujaban a sectores de la población al precipicio. Los desahucios siguen existiendo, el año pasado se produjeron 35.666 desahucios por alquiler, cuatro por hora; además 22.230 familias perdieron su casa por no pagar la hipoteca. Pero en estos momentos al drama de los desahucios se le ha añadido otro problema que afecta a la inmensa mayoría de la población: el precio de la vivienda perjudica gravemente la capacidad de desarrollo de millones de españoles. Es una causa central del aumento de las desigualdades sociales en nuestro país en un momento de crecimiento económico; nos convierte en “pobres”

LOS DATOS LO DEMUESTRAN

En los últimos meses desde diferentes opciones políticas se han planteado múltiples propuestas con el propósito de dar alternativas a esta realidad. Pero lo primero cuando hay un problema es tomar conciencia de su envergadura y su magnitud.

El salario más habitual en España apenas llega a 1000 euros netos según un informe del INE (Instituto Nacional de Estadística) hecho en junio del 2017. El salario bruto es de 16.500 que dividiéndolo entre 14 pagas, no llega a 1000 euros. Recientemente hemos conocido la buena noticia de que los sindicatos y la patronal han llegado a un acuerdo sobre los salarios que va a implicar que el salario mínimo en convenio sea de 1000 euros mensuales. Los salarios son el pilar fundamental para las condiciones de vida de los trabajadores, pero el problema es: ¿cuánto salario supone pagar nuestra vivienda?

Un problema en toda España

En la actualidad el precio de la vivienda –en venta y todavía más en alquiler– se está disparando en toda España. En alquiler por comunidades autónomas, es Madrid la que lidera la clasificación, con un precio medio del alquiler de 1.395 euros, mientras que en el País Vasco alcanza los 1.126 euros y en Baleares los 1.109. En el lado opuesto, Extremadura destaca como la región más barata para alquilar, ya que el precio de los arrendamientos se sitúa en los 440 euros de media. Castilla-La Mancha y Galicia, con alquileres de 497 y 562 euros al mes respectivamente, completan la lista de las comunidades más baratas.

En el último año ha sido Cataluña la comunidad que registró el mayor incremento, con un encarecimiento del 24,3%, mientras que en los seis primeros meses de 2018 fue la Comunidad Valenciana la que experimentó un mayor repunte de las tasas de alquiler, del 18,93%. Estos son datos comparativos entre las comunidades pero hay algo que las unifica a todas: ninguna región registró un descenso de precios. Por tanto no hablamos de un problema que afecta solo a una parte del territorio, afectados por los pisos turísticos, a grandes urbes como Madrid y Barcelona. El precio de la vivienda se está convirtiendo en un gran problema para las condiciones de vida de la gente en toda España.

Los increíbles precios del cinturón obrero

Un dato especialmente llamativo es el del cinturón obrero. Poblaciones de trabajadores, que no son céntricas, que no son reclamo para el turismo… están totalmente afectadas por esta plaga. En Leganés, población del sur de Madrid, el precio medio de la vivienda es de 715 euros; en una población obrera de Valencia como Benimamet el precio medio de la vivienda es de 500 euros y si nos vamos a Hospitalet, ciudad de trabajadores por excelencia muy cercana a Barcelona –agárrense que vienen curvas– el precio medio de la vivienda es de 1018 euros !!!

Es particularmente grave que en poblaciones y barriadas en los que los salarios son bajos y el paro sigue presente se esté permitiendo que una necesidad básica como es tener un piso se convierta en un perjuicio completo para las condiciones de vida de la gente.

El precio de la vivienda: un depredador de los salarios

Diferentes estadísticas sitúan que la media que una familia española gasta en vivienda es aproximadamente el 35% de los ingresos. Pero como siempre las medias esconden gran parte de la realidad. Por ejemplo los menores de 35 años dedican prácticamente un 50% del salario. En el caso de los españoles menores de 25 años los datos son más preocupantes. Los más jóvenes dedican el 58,25% de su salario a la hipoteca, y el 80,43% al pago del alquiler, en su caso. Es decir, ocho de cada diez euros que ganan lo dedican únicamente a pagar por el derecho a residir en una determinada vivienda.

LA ALTERNATIVA ES LA UNIDAD

En esos últimos meses ante esta escalada se ha empezado desde diferentes ámbitos a poner encima de la mesa alternativas. Casi todos los partidos han registrado iniciativas de ley. Se propone cambiar la última reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos hecha por Rajoy y volver a que el contrato mínimo de alquiler sea por cinco años y no por tres. Muchas voces coinciden en que la verdadera solución es aumentar el parque público de vivienda en venta y en alquiler como ocurre en otros países europeos. Seguro que en muchas de las cuestiones que se debaten hay gran parte de razón. Pero en mi opinión lo primero que debemos tener claro es que el primer paso para la alternativa es la unidad.

El precio de la vivienda afecta a todos los sectores, a todas las asociaciones o movimientos del barrio, sean asociaciones de vecinos, comerciantes, inmigrantes, asociaciones cristianas, culturales, musicales… afecta a un 50 o 60 % de la población, existe un sector de la sociedad española que en los años 60 y 70 accedió a tener una vivienda pero incluso esas familias tienen hijos o nietos que necesitan una vivienda y están afectados por este problema. Este pasado sábado participé como portavoz de Recortes Cero en un acto en la Plaza de España de Leganés organizado por Unificación Comunista de España y las diferentes asociaciones o colectivos que participaron, las personas que se acercaron y pasaron por allí teníamos claro que este era un problema central

Como ha ocurrido con las pensiones a nivel nacional, en el movimiento popular la lucha contra el precio de la vivienda debe ser un tema de máxima unidad y confluencia. Lo que digo puede parecer obvio pero no; la primera respuesta al actual precio de la vivienda es que emprendamos una lucha unitaria por encima de intereses sectoriales o partidistas.

Un comentario sobre “El precio de la vivienda nos hace más pobres”

  • Parece mentira que un tema tan elemental, esté aún «en mantillas», siendo la ley de la voracidad de los propietarios y fondos buitres quienes controlen el mercado….¡en este país! Algo tan elemental e importante no debe quedar al albitrio de la ley de mercado -oferta y demanda-! Debe de haber un control con respecto a los sueldos, poder adquisitivo!!

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