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El peligro para la banca española se llama paí­ses emergentes

Tras las advertencias de la Comisión y del Banco Central Europeo de que a la banca española le queda todavía mucho camino por recorrer, la alerta ahora la lanza el FMI. Prevé un volátil y turbulento año 2014 para los países de Iberoamérica. La casi totalidad de las más grandes del Ibex tienen puestos allí muchos intereses económicos. La conclusión es clara: una parte de esa volatilidad se va a trasladar a España. Así se explican las recomendaciones de la ‘troika’ de un día antes. Más capital, más control del riesgo, mejor gobernanza y estar preparados para realizar algún esfuerzo adicional. El FMI prevé que los inversores agudicen su huída si no se les dan más garantías.

«Qué mas quisiéramos», comentaba con ocasión de la celebración del día de Argentina en la Feria de Turismo en Madrid, el embajador de uno de los grandes países de continente americano. El problema mayor no es el crecimiento. Se estima que pase del 2,6 % del PIB en el 2013 al 3 %, sino como se va a distribuir. No todas las zonas van a crecer de manera uniforme. Los países más próximos a Estados Unidos, como México y los países centroamericanos y el Caribe, van a tener más facilidades para crecer dado el tirón de la primera economía mundial. En este sentido el BBVA puede dormir tranquilo por lo que aquí suceda. Ya tendrá oportunidad de preocuparse con las tensiones de Argentina y Turquía. Con todo su benficio, sin conseguir casi doblar el del año anterior, como en el caso del Santander, experimenta un incremento notable también.

Para México se prevé un crecimiento del 3% en 2014, más del doble del registrado en 2013, gracias al rebote de la demanda interna y los efectos de las primeras reformas anunciadas por el nuevo gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Prevé un comportamiento similar para los países centroamericanos cuya economía está muy orientada a sus relaciones con EEUU.

Según Alejandro Werner, director del FMI para el Hemisferio Occidental, en Latinoamérica «la volatilidad será un factor relevante en los próximos meses». Y lo dice después de admitir que para ellos lo sucedido nada más comenzar el 2014, ha sido una sorpresa. El crecimiento será bajo para la tendencia histórica del continente. Más problemas para el sector financiero. Y por si fuera poco China tiende al reequilibrio, lo que se va a traducir en menores importaciones de sus nuevos socios hispanoparlantes.

En cuanto a América del Sur, para el FMI hay dos grupos nítidamente diferenciados con dos previsiones distintas. Por un lado están lo tradicionales grandes países exportadores de materias primas, con economía muy abiertas, como son Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay. Para estos se espera un crecimiento promedio levemente por debajo del 4%.

El que menos lo hará será Brasil, debido a la falta de inversión, su crecimiento será del orden del 2,3% en 2014, muy similar al del año recién acabado 2013. Pese a esta contención y los riesgos de una burbuja inmobiliaria y en cierta medida financiera del país, la banca española mantiene sus buenas previsiones de crecimiento del negocio para este año en Brasil que ya aporta porcentajes notables de los beneficios finales, como es el caso del Santander.

Los países de los que el FMI espera más problemas vuelven a ser Argentina y Venezuela. Las empresas y entidades financieras españolas, que han ido disminuyendo sus inversiones en ambos países, y en algunos caso incluso abandonando el país, ya tienen más que asumido los riesgos de la inflación, crisis de la balanza de pagos y en los mercados de divisas.

El futuro inmediato de Argentina resulta una incógnita. Aunque en la mayoría de las 10 grandes empresas españolas allí implantadas tienen cubiertos los riesgos, el temor es que se produzca un contagio con Brasil y Uruguay, dos países hasta ahora proveedores de grandes beneficios para las inversiones españolas. Por supuesto con las diferencias existentes entre las economía de ambos países, una un gigante, la otra mucho más modesta.

Pese a las dificultades para obtener las estadísticas oficiales del nivel de reservas tanto en Argentina como en Venezuela, está claro que la salida de los mismos ha sido muy importante. En Argentina se confirma que se han reducido un 40 por ciento las reservas en el último año y medio. Aunque el FMI ante la falte de interlocución fiable prefiere seguir manteniendo en su página web que Argentina sigue sin alcanzar un acuerdo para firmar el informe de la revisión de su economía según el Artículo IV del FMI. No hay nada peor que la incertidumbre Y esta es mucha sobre una parte de Iberoamérica que nos interesa mucho a los españoles.

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