Cambios y relevos en la clase polí­tica

El modelo se tambalea

Sucesión del rey y recambio en la jefatura del Estado; dimisión de Rubalcaba y relevo al frente del PSOE sin que nadie sepa exactamente hacia dónde; marejada de fondo en IU y posible sustitución de Cayo Lara a su frente; batacazo del PP en las elecciones europeas; irrupción de una nueva fuerza, Podemos, y expansión de otra, Ciudadanos, como alternativa de ámbito nacional en competencia con UPyD de la que ya se habla incluso sobre la conveniencia de presentar otro cabeza de cartel distinto a Rosa Dí­ez,….

Las preguntas sin respuesta se acumulan a la misma velocidad con que se producen los cambios. Y cada uno de ellos se precipita sobre el siguiente sin que haya una respuesta clara que permita explicar el anterior. “Las preguntas sin respuesta se acumulan a la misma velocidad con que se producen los cambios” ¿La erosión del modelo bipartidista ha alcanzado tales niveles que estamos asistiendo al principio de su fin? ¿Los cambios van más allá y nos encontramos ante el final -o ante un cambio profundo- del mismo régimen alumbrado por la Constitución de 1978? ¿Cuál es la actitud, hacia dónde se dirigen las distintas fuerzas políticas y de clase del país?Todavía es pronto para dar una respuesta clara a estos interrogantes. De momento, y dada la aceleración de los cambios, son todavía mayores las incógnitas y las hipótesis que las certezas. Pero hay una cosa segura. Sean cuales sean los movimientos de fondo que se están operando, sea cuál sea la dirección y los objetivos que persigan, nada de ello podrá ser entendido sin atender a la partitura diseñada por el “director de orquesta”, el hegemonismo norteamericano, que desde principios de los años 70 ha venido modelando, troquelando e interviniendo de forma decisiva en todos los cambios y reconducciones del modelo político que ha sufrido nuestro país. Un informe confidencialEn este sentido, conviene ahora recordar cómo a principios del pasado año, uno de los más veteranos periodistas de nuestro país -y por ello buen conocedor de los entresijos del régimen político surgido de la transición- publicaba un artículo que si entonces pasó desapercibido para la mayoría de los medios de comunicación, 18 meses después ha adquirido plena vigencia en la vorágine de cambios y relevos en la clase política a los que estamos asistiendo.Por resumir brevemente su contenido, el artículo concentra seis ideas fuertes que son una precisa radiografía de la situación política que hoy vive España, sólo que reflejada con año y medio de antelación en un supuesto informe confidencial redactado por un supuesto antiguo miembro de los servicios de inteligencia norteamericana con un amplio conocimiento “sobre el terreno” de España y dirigido al entonces embajador USA en Madrid, Alan D. Salomon.En él se constata, en primer lugar, cómo la corrupción y el desprestigio está destruyendo la credibilidad de la clase política española, hasta el punto de que, de seguir así las cosas, hasta Rajoy podría retirarse, “antes incluso de que concluya su mandato”.Habla a continuación de que España corre el riesgo de una explosión social que tenga como consecuencia, como ocurrió en Italia, que PP y PSOE puedan desaparecer; “y que eso mismo podría ocurrir con la Monarquía”. Advirtiendo que esa situación podría ponernos al “borde de un cambio de Régimen”.Se refiere, de modo eufemístico, al delicado momento estratégico por el que atraviesa la dominación global de EEUU -acentuado mucho más en el año y medio trascurrido desde entonces por las crisis de Siria y Ucrania o las fisuras abiertas en el frente europeo- y cómo no puede permitir que una pieza militar clave para el Norte de África y Oriente Medio como España entre en un período de desestabilización política, social y económica descontrolado. Propone que, como ocurrió en los años 70 con la transición, las grandes potencias imperialistas con intereses en España se coaliguen para “ayudar y controlar” la situación española o, en su caso, pilotar una “segunda transición”.Control o reconducción cuyo objetivo sería, en primera instancia, modificar y salvar el vigente régimen bipartidista, y, si esto no fuera posible, dirigir una reforma constitucional propugnando otro modelo distinto, “con o sin la monarquía, a la vista de cómo se vayan decantando los acontecimientos”.Concluye el informe avisando sobre la inexistencia de nuevos dirigentes “no contaminados con el régimen” que hoy se tambalea, aunque asegura sin ningún genero de dudas que, “llegado el momento, los nuevos protagonistas de la reforma aparecerán”. Degradación política, saqueo económicoQue estamos asistiendo a una profunda renovación del mapa político español no es ya un secreto para nadie. Cosa distinta es interpretar hacia dónde se dirige. “Se trata de salvar el régimen bipartidista, y, si no fuera posible, dirigir una reforma constitucional propugnando otro modelo” Para ello, en primer lugar es necesario enmarcarlo en la también profunda degradación -económica, demográfica, de peso internacional, política,..- a la que nuestro país se ha visto sometido en los últimos años. Degradación que es inseparable del nuevo proyecto diseñado por EEUU -efizcamente secundado por su virrey europeo, Alemania- para Europa, y en particular para los países del sur, los llamados PIGS. La nueva situación internacional creada después de 2008, tras los rotundos fracasos militares norteamericanos en Irak y Afganistán, sumado al estallido de la crisis financiera en Wall Street, provocaron una aguda aceleración del declive de la superpotencia y un ascenso proporcional de las nuevas potencias emergentes, arrebatándoles porciones cada vez mayores de la tarta de la riqueza mundial y achicando el espacio a EEUU y a las viejas potencias imperialistas que forman el núcleo central de su sistema de alianzas.Desde entonces, la reacción de EEUU ha sido revolverse agresivamente contra los países sometidos a su órbita de dominio y control para someterlos a un grado máximo de saqueo de sus riquezas y de sus ciudadanos, un creciente pago de tributos para tratar de recuperar por este lado lo que pierden por el otro y así poder sostener los inmensos gastos que les exige mantener su hegemonía político-militar en el mundo. En Europa, los despectivamente denominados como PIGS (Portugal, Grecia, Italia y España) hemos estado desde el primer momento en el centro de este proyecto de saqueo en Europa Occidental. A lo largo de estos 6 años, el 90% de la población afectada por el saqueo hemos visto cómo los recortes, las desigualdades y el empobrecimiento se extendían como una mancha de aceite. Al mismo tiempo que observamos indignados como muchas de las principales fuentes de la riqueza nacional están siendo entregadas a precio de saldo al gran capital extranjero. En una invasión tan silenciosa como masiva, bancos, fondos y multinacionales extranjeras se apropian cada día de nuevos sectores de la economía nacional: la banca, el turismo, la industria agroalimentaria, el sector inmobiliario, la fabricación de bienes de consumo, la sanidad pública privatizada, Iberia y de forma inminente también una parte sustancial de las redes aeroportuarias y ferroviarias,… Bajo este proyecto, la economía española se dirige cada vez más a nutrirse de forma casi exclusiva del turismo, de una mano de obra híper-barata y de la exportación de productos industriales de bajo valor añadido destinados a su ensamblaje y/o comercialización en los grandes centros de producción europeos. Había que desestabilizar el país para poder someterlo a este proceso de degradación y saqueo. Todavía están cercanos los tiempos en que las grandes agencias de calificación norteamericanas disparaban la prima de riesgo española hasta niveles de país tercermundista, dejándonos ante la amenaza inminente de rescate; en que el presidente del BCE se permitía el lujo de enviarle una carta secreta a Zapatero dictándole las medidas que había de tomar en lo inmediato; en que Merkel imponía a golpe de pito una negociación secreta entre Rajoy y Zapatero para reformar el artículo 135 de la Constitución que aseguraba a los banqueros alemanes que tendrían prioridad para cobrar su deuda antes que los jubilados españoles sus pensiones,…La crisis económica se transforma en crisis políticaPero la aplicación de este proyecto no podía dejar de tener notables repercusiones, no sólo económicas, sino también sociales y políticas.La súbita irrupción del 15-M fue el primer indicador de que algo muy de fondo empezaba a moverse en la sociedad española. Desde entonces, y como un Guadiana cuyo caudal corre bajo tierra para emerger en el momento más inesperado, la indignación y el rechazo mayoritario se han ido expresando y articulando de diversas formas: huelgas generales, movilizaciones de la Cumbre Social, luchas de las Plataformas Antidesahucio, marchas por la dignidad, mareas sectoriales,…. Las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011 ya dieron el primer toque de advertencia sobre cómo la crisis se trasladaba al ámbito político: la pata izquierda del bipartidismo, el PSOE, sufría los peores resultados electorales de su historia. Y era sólo el principio.Desde entonces, todas las encuestas y sondeos publicados son insistentes en pronosticar una erosión impredecible del modelo bipartidista. Y los resultados del 25-M han hecho realidad los pronósticos, con el PP y el PSOE perdiendo más de 5 millones de votantes y bajando, por primera vez en la historia del 50% de los votos emitidos. Si hubiera que hacer una apretada síntesis de las principales repercusiones políticas que el proyecto germano-norteamericano de intervención y saqueo ha producido en este tiempo diríamos que:-El bipartidismo, tal y como ha existido hasta hoy, se desmorona a ojos vista, y prácticamente desaparece ya en Cataluña y Euskadi. En ambos lugares, PP y PSOE sumaron el pasado 25-M apenas un 11% del censo electoral. De cada 10 electores, 9 ya no les votan, una situación alarmante. -El PSOE se hunde, se divide internamente en alternativas etéreas y amenaza con entrar, como dice F. González, en quiebra total.-Los que hasta ahora podían jugar a ser “diques de contención” en los márgenes del sistema, pero todavía dentro de él, (IU y UPyD) a pesar de crecer, lo hacen limitadamente y se ven desbordados por la irrupción de fuerzas rupturistas (como Podemos o las candidaturas municipales de base independientes que están emergiendo).-La corrupción y el desprestigio están destruyendo la credibilidad no sólo de la clase política estrictamente hablando, sino en general de todo el régimen.-La Monarquía, clave de bóveda del régimen, se ve obligada a un recambio generacional, con el que intentar salvar el desprestigio y la desconfianza. Y se vislumbra detrás una posible intención de intervenir más activamente en la vida política como “árbitro” y punto de equilibrio y confluencia entre las instituciones.-Difícilmente el PP pueda volver a conseguir una mayoría absoluta en 2015; por contra, lo más probable es que se produzca un atomización electoral que dé como resultado un parlamento fragmentado y sin mayorías claras, excepto una “gran coalición” PP-PSOE, aunque al coste seguramente de enterrar al PSOE para siempre.-En Cataluña y Euskadi, las dos zonas más dinámicas económica e industrialmente del país, las fuerzas disgregadoras consolidan una correlación de fuerzas favorable, no tanto por el apoyo que despiertan sus proyectos como por la inacción y la falta de respuesta del lado contrario.- La acelerada degradación económica del país impide que a corto plazo, incluso aunque desde Washington y Berlín se levantara leve o momentáneamente el pie del acelerador de los recortes y el saqueo, se pueda poner fin al empeoramiento de las condiciones de vida de grandes sectores de las masas. ¿Una nueva transición? ¿Hacia dónde?“Había que desestabilizar el país para poder someterlo a este proceso de degradación y saqueo” Es en esta compleja situación donde ha empezado el “baile de sillas” en el tablero político. El relevo en la jefatura del Estado ha marcado como una especie de “pistoletazo de salida” en que todos corren para intentar transmitir la idea de que ellos también han recibido el mensaje de “cambio y renovación” que interpretan de la lectura del 25-M. El mensaje lanzado por las clases dominantes, las altas instancias del Estado y el oculto “director de orquesta” al forzar la precipitada abdicación del rey Juan Carlos sólo puede interpretarse como que quieren retomar la iniciativa y marcar el camino, y los límites, por el que debe trascurrir la nueva etapa política que se está abriendo. No mandan, en cambio, señales claras de cuál es ese camino, hacia dónde debe llevar y cuáles son sus límites. Posiblemente porque, al menos en las primeras fases, van a intentar aplicar la vieja máxima lampedusiana de “cambiar algo para que nada cambie”. Y sólo si el maquillaje cosmético del viejo modelo se revela insuficiente para contener la marea de cambio, entonces acometer reformas de mayor calado. Como dice el supuesto Informe confidencial: una reforma constitucional que sustituya el viejo modelo bipartidista por otro, “con o sin la monarquía, a la vista de cómo se vayan decantando los acontecimientos”.“En las elecciones europeas ha irrumpido un gran viento popular, democrático, patriótico y de cambio” Nosotros, el pueblo, por el contrario debemos hacernos conscientes de que los resultados de las elecciones europeas del 25-M han creado una nueva situación política en España que nos ha abierto la oportunidad de hacer que avancen los intereses populares y nacionales. La irrupción de un gran viento popular, democrático, patriótico y de cambio que no está dispuesto a permitir que las cosas sigan como hasta ahora ha puesto de manifiesto con claridad que una gran parte de la sociedad está buscando dotarse de un programa político capaz de unir a una amplia mayoría, cambiar la correlación de fuerzas, arrinconar a los partidos de la troika y el bipartidismo y convertirse en una alternativa de gobierno y de futuro para nuestro país. Avanzar en formular, elaborar y dar forma a esa alternativa política es la principal de las tareas que tenemos por delante. Sabemos por experiencia que nuestros enemigos, la oligarquía y el imperialismo, son expertos en reconducir las situaciones y llevar el agua del descontento popular al molino de sus intereses. Ya lo hicieron -como entonces denunciamos unos pocos y ahora empiezan a ver muchos- durante la Transición. Dotarnos de un programa de redistribución de la riqueza, ampliación de la democracia y defensa de la soberanía nacional y de un Frente Amplio de Unidad capaz de unir al 90% de la población para llevarlo adelante es, en estos momentos, el mejor de los antídotos contra sus maniobras. “Informe confidencial al embajador Salomon”MarcelloEl embajador de los Estados Unidos de América en Madrid, Alan D. Salomon, tiene un apellido de hombre sabio, y parece que lo es, y una extraña coincidencia con el presidente Mariano Rajoy a quien en una sesión de las Naciones Unidas confundieron con el primer ministro de las Islas Salomon, un alejado y exótico lugar a donde podría retirarse Rajoy, antes incluso de que concluya su mandato si las cosas siguen como van en España. Especialmente en el campo de la corrupción sobre la que el embajador de Obama tuvo a bien, hace unos días, pronunciarse pidiendo al presidente del Gobierno español medidas para acabar con esta enfermedad que está destruyendo la credibilidad de la clase política española.De todo esto y de mucho más habla, según ha sabido Marcello, un exquisito “informe confidencial” elaborado por un antiguo agente americano, el inolvidable Philby, que en tiempos de la transición española anduvo por Madrid influyendo en los altos salones de la capital para controlar el difícil proceso de cambio de régimen del dictador Franco, aliado de USA, a la monarquía parlamentaria del Rey Juan Carlos, amigo de USA.Después de aquellos años Philby se marchó a Alemania a vigilar de cerca el muro de Berlín, pero en 1981 regresó de urgencia a España con motivo del golpe de Estado del 23-F, donde el que era embajador USA, Todman -que no le perdonó a Suárez su viaje oficial a Cuba-, quedó bajo todas las sospechas. Máxime cuando el entonces Secretario de Estado USA, general Alexander Haig, no condenó el golpe de Estado y se limitó a decir que USA no comentaba un “asunto interno” de España, lo que hizo sospechar que los EE.UU. estaban implicados en el golpe, o dejaron hacer, o esperaban a ver quién ganaba antes de posicionarse.Pues bien, estimado embajador Salomon (a quien Marcello le gustaría saludar y conocer), nos hemos topado con un “informe confidencial” de Philby, quien hace años se retiró de la “inteligencia” oficial y que ahora luce canas y un estupendo porte de distinguido señor -siempre tuvo un aire aristocrático y excelentes modales-, trabaja como asesor privado de una gran multinacional americana para los que ha escrito este preciado documento, que parece relevante por el sutil e interesante análisis que Philby hace de la actual situación política, social y económica de España.Y aunque en esta crónica de urgencia no podemos incluir todo el informe, ni siquiera resumir sus más llamativos elementos -eso es mejor hablarlo tomando un café- cabe subrayar que el que fuera “nuestro hombre en Madrid”, que diría Grahan Green, pronostica que: España está al borde de un cambio de Régimen; que se corre el riesgo de una explosión social parecida a la “primavera árabe”; que, como ocurrió en Italia, los dos grandes partidos PP y PSOE podrían desaparecer; y que eso mismo podría ocurrir con la Monarquía.Concluye Philby su análisis diciendo que, en el delicado momento estratégico por el que atraviesa el norte de África, un país como España, determinante en la zona, no puede entrar en un periodo de desestabilización política, social y económica. Y propone que, como ocurrió al inicio de la transición, las potencias “aliadas” del Gobierno de Madrid -EE.UU, Gran Bretaña, Francia y Alemania- establezcan un “grupo de trabajo” y concertación para “ayudar y controlar” la situación española y en su caso pilotar esta “segunda transición” en favor de: salvar y reconducir el vigente régimen partitocrático, articulado a finales de los años setenta; o influir en la reforma de la Constitución en pos de un modelo democrático presidencialista y “mayoritario”, con o sin la monarquía, a la vista de cómo se vayan decantando los acontecimientos.El documento en cuestión no tiene desperdicio, estudia y analiza los protagonistas del momento español, líderes políticos, sociales y del mundo de la economía, y avisa sobre la ausencia de nuevos dirigentes no contaminados con el régimen hoy fallido, aunque asegura que, llegado el momento, los nuevos protagonistas de la reforma aparecerán.Naturalmente Philby cuenta y analiza muchas cosas más. Por ejemplo, del embajador Salomon dice que; triunfó al imponerle a Zapatero el “escudo antimisiles” en Rota; y fracasó al intentar (era “misión imposible”, afirma) frenar que España no apoyase el “Estado asociado de Palestina”, en la ONU. Philby, como se ve, está en todo y a pesar de su avanzada edad mantiene una lucidez extraordinaria y una perspicacia fuera de lo normal.LA REPÚBLICA.COM. 14-2-2013

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