El mal catalán

«Evidentemente, la pertenencia de Bélgica, España y Gran Bretaña a la Unión Europea, no ha enfriado los nacionalismos regionales, al contrario. Proporcionando a estas regiones sumisas a fuerzas centrí­fugas un marco común pací­fico, la Europa polí­tica les permite considerar una ruptura sin violencia. Modificar el antiguo trazado de fronteras ya no es sinónimo de conflicto armado hoy en dí­a. Por último, la UE, que dispensa desde hace mucho tiempo fondos a las regiones, no ha formulado nunca juicios de valor sobre sus tentaciones nacionalistas».

La amliación de la Unión a Estados salidos de la fragmentación de la URSS y de Yugoslavia ha dado alas a los nacionalistas catalanes y flamencos. Y además, estos nuevos Estados son a menudo más pequeños y económicamente menos avanzados que las ricas regiones occidentales que buscan irse. ¿“Por qué los Eslovenos y los Letones han de tener derecho a un Estado, y nosotros no”?, preguntan los independentistas de Barcelona y los demás (LE MONDE) BREAKING VIEWS.- El Gobierno español parece tener su cabeza en la arena. La advertencia de Standard & Poor’s de que quizá rebaje la deuda del Reino de España ha sido recibida con vagas promesas de austeridad y de garantías del Gobierno de que "no hay razones para preocuparse". FINANCIAL TIMES.- Gran parte de los 200.000 millones de euros de dinero barato que el BCE ha distribuido entre los bancos de la eurozona este año fue usado para comprar deuda soberana de sus países. Eso ayudó a los gobiernos a financiar a buen precio los déficit presupuestarios, con lo que se pospuso el día del juicio final para países como Grecia, Irlanda y España, cuyos déficit son cerca de cuatro veces superiores al límite del 3% para la eurozona. Ese día ha llegado. Francia. Le Monde El mal catalán Los catalanes de más de 16 años residentes en 168 municipios, es decir potencialmente 700.000 personas, han sido convocadas por un colectivo de asociaciones a pronunciarse el domingo 13 de diciembre a favor de la independencia de su región. Organizado al margen de los partidos y sin el aval de los poderes públicos, la consulta no tiene ningún valor legal. Pero demuestra pese a todo que, en pocos años, bajo el efecto de una retórica nacionalista atizada por las instituciones regionales, el independentismo ha ganado terreno en Cataluña. La configuración política inestable de la Generalitat –el gobierno regional– reafirma esta reivindicación. Bastaría poca cosa para que estalle una crisis con Madrid. Cataluña no es la única región de Europa Occidental atormentada por este deseo de emancipación. También el País Vasco, donde la violencia de ETA perjudica la idea de la independencia, Flandes –que tiene muchos puntos comunes con Cataluña– y Escocia están tentadas de romper con el poder central. Estas regiones tienen en común disponer de grandes competencias para gestionar sus propios asuntos. En su mayoría son prósperas. Entonces, ¿por qué aspiran a romper el marco estatal? Evidentemente, la pertenencia de Bélgica, España y Gran Bretaña a la Unión Europea, no ha enfriado los nacionalismos regionales, al contrario. Proporcionando a estas regiones sumisas a fuerzas centrífugas un marco común pacífico, la Europa política les permite considerar una ruptura sin violencia. Modificar el antiguo trazado de fronteras ya no es sinónimo de conflicto armado hoy en día. Por último, la UE, que dispensa desde hace mucho tiempo fondos a las regiones, no ha formulado nunca juicios de valor sobre sus tentaciones nacionalistas. La ampliación de la Unión a Estados salidos de la fragmentación de la URSS y de Yugoslavia ha dado alas a los nacionalistas catalanes y flamencos. Y además, estos nuevos Estados son a menudo más pequeños y económicamente menos avanzados que las ricas regiones occidentales que buscan irse. ¿“Por qué los Eslovenos y los Letones han de tener derecho a un Estado, y nosotros no”?, preguntan los independentistas de Barcelona y los demás. El reconocimiento de la independencia de Kosovo les ha dado un argumento suplementario. No es casualidad que España niegue a esta región de la ex-Yugoslavia su nuevo estatuto. Madrid no está lejos de pensar que juega con fuego… LE MONDE. 12-12-2009 Reino Unido. Breaking Views El gobierno español debe despertar Fiona Maharg-Bravo El Gobierno español parece tener su cabeza en la arena. La advertencia de Standard & Poor’s de que quizá rebaje la deuda del Reino de España ha sido recibida con vagas promesas de austeridad y de garantías del Gobierno de que "no hay razones para preocuparse". El déficit español llegará a superar el 10% del PIB este año. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que la vuelta al crecimiento podría ayudar a España a reducir su déficit hasta el objetivo de la UE -que sea inferior al 3% del PIB en 2013-. La mayoría de los economistas cree que es demasiado optimista, y los inversores están empezando a preocuparse. El diferencial entre los bonos del Gobierno español y el alemán pasó de 55 a 69 puntos básicos tras la advertencia de S&P. Eso significa que los políticos españoles necesitan mucho más que esperanza. Presento a continuación un programa de cinco puntos para ayudarles a comenzar: Primero, admitir que existe un problema. Es cierto que el Estado ha elevado los impuestos y ralentizado el gasto del Gobierno, pero es necesario hacer más. Es difícil que la austeridad sea bien recibida por la gente, como los líderes irlandeses han descubierto. Eso significa que ahora es el momento de empezar a ser duro. Segundo, recortar el gasto en el sector estatal en áreas como los salarios públicos. Las prestaciones por desempleo se encuentran entre las más generosas de Europa. Tercero, acabar con el fraude fiscal. La inspección fiscal considera que un esfuerzo concertado podría aportar 100.000 millones de euros, o diez veces la cantidad que el Gobierno podría recaudar mediante el aumento de impuestos. Cuarto, abaratar el coste de contratación laboral. Los empresarios necesitan más flexibilidad en los salarios y las cotizaciones a la Seguridad Social. Y los salarios son todavía demasiado elevados para ser competitivos en los mercados mundiales. Quinto y último, poner fin a las disputas políticas. La mala sangre entre los partidos políticos de la oposición ha alcanzado proporciones épicas. Los egos políticos no deben sustituir a los intereses económicos de millones de españoles. Esto no será fácil. Citigroup calcula que el objetivo fijado por Standard & Poor’s para evitar una rebaja implica un fuerte ajuste fiscal del 10% del PIB en tres años, que es difícil. Pero a menos que el Gobierno se haga cargo, parece inevitable que se dé la rebaja. BREAKING VIEWS. 14-12-2009 Inglaterra. Financial Times 2010 no será un año fácil para los países derrochadores Cuando el Banco Central Europeo anunció a principios de este mes que comenzaría a retirar sus medidas crediticias de emergencia, el ministerio de Economía griego sintió que la tierra temblaba bajo sus pies. Gran parte de los 200.000 millones de euros de dinero barato que el BCE ha distribuido entre los bancos de la eurozona este año fue usado para comprar deuda soberana de sus países. Eso ayudó a los gobiernos a financiar a buen precio los déficit presupuestarios, con lo que se pospuso el día del juicio final para países como Grecia, Irlanda y España, cuyos déficit son cerca de cuatro veces superiores al límite del 3% para la eurozona. Ese día ha llegado. La crisis financiera ha obligado a los gobiernos a asumir muchas de las deudas que el sector privado era ya incapaz de soportar. Las más afectadas han sido las economías poco competitivas, como Grecia e Italia. Los siguientes han sido países como España, Irlanda, Reino Unido y, posiblemente, EEUU. Durante el boom, disfrutaron de abundantes ingresos fiscales procedentes de los sectores inmobiliario y de servicios financieros. Ahora que estos ingresos se han desplomado, sus déficit presupuestarios han explotado. Los mercados están tendiendo una mano a los gobiernos. También lo están haciendo las agencias de ráting. La rentabilidad sobre los bonos griegos a dos años ha subido casi dos puntos porcentuales en sólo un mes. Los diferenciales de la deuda española e irlandesa sobre los bonos alemanes han aumentado. Irlanda ha respondido con feroces recortes de gastos. España ha prometido austeridad, pero más adelante. Reino Unido también ha demorado la reducción del gasto, gracias a su relativamente baja deuda neta. Grecia, con una deuda que alcanza ya casi el 100% del producto interior bruto, no puede permitirse ese lujo. En general, los inversores están evaluando si la rentabilidad sobre los bonos soberanos compensa adecuadamente el aumento del riesgo crediticio. El fantasma de un impago soberano sigue siendo remoto. Pero para los países derrochadores, el próximo año no se presenta fácil. FINANCIAL TIMES. 11-12-2009

Deja una respuesta