Bolivia

El gobierno golpista anuncia elecciones mientras reprime a la izquierda

… «mona se queda». Tras el golpe de Estado y la brutal represión armada que derribó al gobierno de Evo Morales e impuso un gobierno de extrema derecha al servicio de EEUU y de los sectores más reaccionarios de la oligarquía criolla, ahora el régimen busca dotarse de legitimidad. El ejecutivo de Jeanine Áñez ha convocado comicios presidenciales para el 3 de mayo, pero ya maniobra para que se den con «todo atado y bien atado». Mientras altera la composición del Tribunal Electoral, el gobierno golpista recrudece la persecución a los dirigentes y militantes del MAS.

Evo Morales, que tras dejar México se encuentra como refugiado político en Argentina, hace semanas que descartó postularse como candidato presidencial a las próximas elecciones. Su lugar lo ocupa un binomio electoral: Luis Arce, que fuera ministro de Economía de Bolivia durante la última década y artífice de muchos de los logros económicos del gobierno del MAS; y David Choquehuanca, líder campesino aymara y uno de los fundadores el MAS. 

Sin embargo, Morales sí se postula como diputado asambleísta, y para ello -dado que no puede entrar en Bolivia so pena de arresto bajo una inaudita acusación de «terrorismo y sedición»- envió a una apoderada de confianza, Patricia Hermosa, a inscribirlo como candidato. Esta apoderada, ha denunciado Morales, ha sido detenida ilegal y arbitrariamente -sin que se le haya acusado de delito alguno, sin orden judicial- por la policía en su domicilio, sustrayéndole la documentación del propio Evo. Hermosa ya había sido detenida el pasado mes de diciembre por algunos contactos telefónicos mantenidos con Morales.

Es uno de los muchos ejemplos de la rabiosa persecución al que el gobierno nacido del Golpe de Estado -y encabezado por la ultraderechista Jeanine Áñez- se ha entregado contra los cuadros y dirigentes del MAS y el resto de los movimientos populares y de izquierdas. Una caza de brujas fascistoide que no se molestan en ocultar. El propio Ministro de Gobierno, Arturo Murillo -por cierto responsable directo de la masacres de Senkata y Sacaba tras el golpe de Estado, en la que bajo sus órdenes, las fuerzas policiales y militares dispararon con armas de fuego a los manifestantes pro-Evo, causando 36 muertos- se presentó ante la prensa con un par de esposas en la mano y anunció que acababa de activarse una orden de busca y captura internacional contra Morales o los principales cabezas del MAS.

Las instancias fiscales, dirigidas por el gobierno golpista, buscan sin cesar pruebas para incriminar a los cuadros del MAS y funcionarios del anterior gobierno. “Tenemos 600 personas investigadas, y es poco», ha dicho Murillo. «El propósito de esta investigación es encontrar cuentas o propiedades inexplicables que conduzcan a nuevos procesos por corrupción, además de los muchos que ya existen».

Uno de los blancos preferentes de estas prácticas de amedrentamiento es Andrónico Gutiérrez, figura emergente del MAS -no pocos ven en él un futuro Evo Morales- y líder efectivo de los sindicatos cocaleros. El líder izquierdista ha anunciado que comienza otra  etapa de la “resistencia pacífica al fascismo”, así como nuevas acciones de protesta. El Ministro de Gobierno Murillo le ha amenazado por twitter:  “Andrónico, cuidado, el radicalismo… pone en riesgo tu liderazgo y tu futuro”.

El gobierno de Áñez no solo persigue a dirigentes indígenas, sindicales y populares, sino a los que llama «guerrilleros digitales», jóvenes que utilizan las redes sociales para hacer propaganda del MAS o denunciar la represión del gobierno. Las autoridades les acusan de provocar “animadversión” en contra de la presidenta Áñez, justamente una senadora que hace pocos meses no perdía ocasión para lanzar barro en twitter contra Evo Morales y difundir todo tipo de fake news contra el MAS.

El hostigamiento también se dirigió contra Luis Arce nada más poner un pie en Bolivia procedente de México. Arce ni siquiera había pasado por los controles de migración del aeropuerto cuando un policía le entregó una citación. La delegación que viajaba con Arce, entre los que había miembros de la ONU y de la Defensoría del Pueblo, pudieron constatar que no había orden judicial, ni se le notificaba cuál era la acusación contra el candidato presidencial del MAS.

«Hoy en Bolivia, la gente del MAS, los exfuncionarios del presidente Evo, están siendo perseguidos. Hay persecución política, amedrentamientos, chantajes, juicios que se están haciendo a muchos compañeros hoy, en este momento en Bolivia. Por lo tanto, no se dan las condiciones para que se puedan hacer unas elecciones limpias, una campaña electoral transparente como ocurría en el pasado”, ha declarado Arce en entrevista con la CNN.

Pero el dirigente del MAS no se arredra. “Nos presentamos porque no podemos dejar un solo espacio a la derecha en nuestro país. El MAS tiene que presentarse porque nosotros representamos justamente a todos esos hombres y mujeres en Bolivia que no aceptan lo que está ocurriendo, que se oponen a la persecución y la violencia que está engendrando este Golpe de Estado».

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