Juan Francisco Martí­n Seco en la Escuela de Verano de UCE

El euro, historia de una ratonera

El pasado 8 de agosto contamos en los locales del Ateneo Valencia XXI con el economista Juan Francisco Martí­n Seco, en el marco de la escuela de verano de Unificación Comunista de España.”Contra el Euro:Historia de una ratonera (Ediciones Pení­nsula 2013) es el último libro publicado por el economista, en el que aborda las consecuencias para España de la Unión Monetaria.

Juan Francisco Martín Seco fue secretario de Estado de Hacienda con Felipe González, hasta que dimitió por diferencias con sus políticas. Años después fue destituido como interventor en el Ministerio de Cultura por firmar un manifiesto contra la guerra de Yugoslavia y denunciar la destitución de altos cargos del ministerio por la misma razón.Su actividad como escritor y columnista es constante, y se ha destacado en los últimos años por enunciar el proceso de privatización de las pensiones, participando en la Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones a la que también pertenece Foros21. ” Yo me opuse a la Unión Monetaria cuando el papanatismo europeo era dominante”

Según el autor de “Contra el Euro”, la oposición a la Unión Monetaria se sustenta en dos tipos de argumentos, los técnicos y los ideológicos. En el terreno técnico la Unión incumple las condiciones materiales necesarias para la misma. Y en el ideológico ataca los mismos principios de los que se supone abanderada: la unión y el europeísmo tal y como se vendió en los años 80, atacando los pilares democráticos y del estado social.Así, España se encuentra encerrada en una ratonera en la que no puede seguir hacia delante, y echar marcha atrás unilateralmente le supondría enormes dificultades. ¿Cuál es entonces la alternativa?

Condiciones incumplidasJuan Francisco Martín Seco se opone a la Unión Monetaria desde la misma firma del Tratado de Maastrich en 1991, cuando el “papanatismo con Europa” era dominante y era difícil encontrar críticos. Y en parte también, tal y como pasa con el ataque a las pensiones públicas, porque como comentaba el economista momentos antes de la conferencia, “quien paga manda”.“Europa no forma una zona óptima monetaria,ya que para eso tienen que darse cuatro condiciones.[…] los países sean homogéneos, que no era el caso […] La segunda condición es que haya un intercambio comercial importante entre esos países,y se cumplía. El tercero es que existiese movilidad entre los trabajadores”, condición que tampoco se cumple “desde el punto de vista legal, pero tampoco desde un punto de vista real”.La cuarta condición es que exista una unión fiscal, es decir,“una hacienda pública común que sea capaz de redistribuir,no solo desde el punto de vista personal sino regional. En cualquier estado hay una transferencia de riqueza de las regiones ricas a las pobres, que no es suficiente, pero de alguna manera sirve de compensación para los desequilibrios que el mercado crea entre las regiones”.

“El euro ha servido para eliminar la soberanía monetaria como parte de la pérdida de soberanía nacio”nal

Nadie podía esperar que esto fuera así, incluso muchos no quisiéramos que lo fuera, pues la idea de un Estado europeo, visto lo visto, podría resultar aún peor. Si las clases dominantes germanas han hecho valer su hegemonía en Europa, por encima incluso del eje franco-alemán, ¿no lo iban a hacer más aún en un Estado europeo, pero con la mayor concentración de poder que permiten las estructuras de un aparato estatal?Pero Juan Francisco Martín Seco hace referencia a los criterios técnicos y económicos.“No hay más que ver el presupuesto comunitario. Cuando se firma Maastrich era del 1,24% del PIB, que es un porcentaje ridículo para cualquier presupuesto. El país más liberal tiene como mínimo un 30%. Se decía que se incrementaría, pero se ha reducido al 1,20%.Con ese porcentaje no se puede llevar ninguna política redistributiva que compense los desequilibrios”Por último, los fondos estructurales y de cohesión. “Se ha creado un mantra con la cantidad de dinero que venía de Europa y lo importante que era. Pero no es nada comparado con los recursos que se transfieren de cualquier región rica a cualquier región pobre en un Estado”.Sin contar con que según estudios de la propia UE, por cada euro recibido por España en concepto de fondos europeos, las multinacionales alemanas y francesas se han embolsado 4 de beneficio. Más que fondos o ayudas, inversión.

No es unión. No es europea “No era unión porque en vez de integrarse se iban a crear desequilibrios mayores (el odio en Grecia,Portugal o España hacia Alemania es mayor, y en Alemania aumenta el desprecio hacia los países del Sur porque creen que nos estamos comiendo sus impuestos), y no era europea porque por lo que nos habían vendido que era Europa durante el franquismo. Considerábamos dos elementos que ansiábamos,la democracia y el estado social. Esos dos elementos son los que la Unión Monetaria ha puesto en solfa”.La aprobación de los puntos estructurales de la UE ha sido llevada acabo por la vía del “rodillo”, sí o sí.“En lo países en los que por sus normas no era posible evitar las votaciones, como en Dinamarca, cuando salía el no se dejaba pasar una temporada para que se volviese a votar y saliese el sí”.Aunque el procedimiento más flagrante ha sido el del la Constitución europea. “No había más remedio que votarla en algunos países como Francia, Dinamarca, Inglaterra u Holanda. Llegó el “no” de Holanda y Francia, y el resto ya no se atrevieron. En España salió pero con una abstención superior al 50%.Se desistió y se sacó de la Constitución todo aquello que consideraban fundamental, y se hizo el Tratado de Lisboa, con lo cual ya no había que votarlo porque era un tratado”.

“La deuda pública era de las más bajas de Europa, pero la privada era monstruosa”

La Unión Monetaria ha servido para eliminar la soberanía monetaria como parte de la pérdida de soberanía nacional. Y sin soberanía nacional no puede haber democracia. “Se han quitado competencias a los países en los que, con todas las imperfecciones, existe cierto juego democrático, para dárselo a las instituciones europeas. El único órgano que se vota es el parlamento y apenas tiene competencias […] Parece que los ciudadanos no tienen ninguna capacidad de respuesta porque lo dicen unos señores que no sabemos quienes son,a los que se les llama “los hombres de negro” del BCE o los comisarios, y a los que no les importa doblegar a los gobiernos”.En términos de condiciones de vida de la población y,particularmente, de condiciones laborales “no es que haya una legislación propia, es que no hay ni una cierta armonización. Esto lleva a que, en un sistema de libre circulación de capitales, los gobiernos se puedan escudar en el “dumping”laboral y social”. Si además “no se pueden subir los tributos del capital porque “se van los capitales”, y se limita el déficit publico,“esto se traduce en recortes sociales”. Y como dicen que hay libre circulación, y no hay regulación en materia laboral, “hay que bajar los salarios y desregularizar el mercado laboral”.Esto ha tenido dos consecuencias especialmente graves. Por una parte “cuando había una crisis lo que se hacían eran ajustes de tipo monetario, pero cuando no se puede, automáticamente el ajuste se pasa a equilibrar con recesión y desempleo en un intento de bajar los salarios y los gastos sociales para equilibrar la competitividad”.Y por otra afectando “al constitucionalismo. Al constitucionalizar la deuda publica se da un salto cualitativo de un Estado Social a uno liberal, en el momento en el que se pone como primera obligación la deuda pública en vez de las pensiones o cualquier tema social”.

Era predecibleEs decir, no ha sido un proceso que se ha desarrollado erróneamente o con imperfecciones, ni una derivacasual, sino más bien causal.“Los países europeos intentaron primero en el 71 la serpiente monetaria entre los países que formaban la UE y otros, porque no eran capaces de mantener el mismo tipo de cambio. Después vino el sistema monetario europeo, en el 79. Eran pocos países y al principio funcionó bien. No tenían libre circulación de capitales y el tipo de cambio era ajustable. Pero cuando se aprobó el Acta Única y se incorporaron países como España, se vieron las contradicciones para mantener un tipo de cambio fijo y empezaron las presiones de los mercados[…] Se salieron Gran Bretaña e Italia, España devaluó cuatro veces, y Francia, que tenia dificultades tremendas, presionó a Alemania de tal manera que crearon las bandas de fluctuación de la moneda, que estaban en 2,25% pasando al +/- 15%, que supuso dejar las monedas en libre flotación”.En aquel entonces se afirmaba que esto no se iba a dar en la Unión Monetaria, porque al tener una misma política monetaria y un Banco Central habría una misma tasa de inflación,pero claro que se dio. El relato hasta la situación actual es esclarecedor: “Por ejemplo, España, Grecia o Portugal,con una tasa de inflación 17 puntos por encima de Alemania, perdieron competitividad. Pero hacerlo significaba déficit por cuenta corriente, llegando a un déficit por cuenta corriente del 10% que tenia su contrapartida en un superávit del 6% o el 7% en Alemania. Alemania vendía mucho más de lo que compraba, y los países del Sur compraban más de lo que vendían. Había que prestar y Alemania se dedicó a prestar a los países del Sur. Los banqueros de los países del Sur se endeudaron y se creó la burbuja inmobiliaria. Los banqueros alemanes no sabía que hacer con el dinero porque tenían excedente, y se lo daban a Grecia para financiar gasto público, y en España para financiar la burbuja inmobiliaria.Como pasa siempre con las burbujas, alguien empezó a pensar que un 10% de déficit por cuenta corriente es una monstruosidad. Llegó un cierto miedo financiero y el capital se empezó a ir.Y empezó un proceso a la inversa,la prima de riesgo empezó a subir, los países del Sur no podían pagar la deuda,los del norte no podían cobrar su créditos… “El euro se va a romper, el problema es cuándo y cómo se sale”

Lo grave es que seguimos en la misma situación, con deuda y acreedores pero sin capacidad de devaluar. Y eso ahoga nuestra balanza de pagos. El gobierno de Rajoy estaba muy contento porque el sector exterior va muy bien, pero porque como estábamos en una recesión no se importaba, y como las empresas no podían vender en España,vendían en el exterior. Se dio un equilibrio en la balanza de pagos. Pero ha sido suficiente una pequeña recuperación para que se dé déficit en la balanza de pagos. Y eso volverá a estrangular la economía”.

Es la deuda privada, ¡idiotas!Al inicio de la crisis nuestra tasa de deuda pública era la más baja de Europa. Lo que existía era un “monstruoso” endeudamiento privado.“De forma absurda, los gobiernos de Zapatero, igual que la oposición de Rajoy, dijeron que nuestros bancos no tenían problemas y que eran un ejemplo para los bancos europeos por lo bien que había actuado el Banco de España. Como pensaban que todo el problema estaba en las hipotecas suprime, y como los bancos españoles habían ido a endeudarse de otra fuente… pero tenían otras hipotecas, unos activos totalmente tóxicos derivados del ladrillo. Todo eso se ha trasladado al sector público”.Antes la deuda era del 35% y ahora es del 100%.Y la suma de la deuda privada y pública es la misma que cuando empezó la crisis.“El problema está latente porque se está manteniendo artificialmente un tipo de cambio. La paridad real no coincide con la nominal. Se mantienen las divisas por un cierto acuerdo, porque si se rompiera la Unión Monetaria el mercado devaluaría la peseta y apreciaría el marco”.La ratonera americanaEl panorama es enormemente difícil. Tal y como explica Juan Francisco Martín Seco,“es difícil salir adelante y lo es dar marcha atrás. Se quemaron las naves y no se diseñó un sistema para dar marcha atrás por si iba mal. Pero seguir para adelante es imposible, porque la única manera sería creando una Unión Fiscal. No estoy refiriéndome a lo que se refiere Merkel, limitando el déficit, sino creando una hacienda pública que fuera capaz de compensar los desequilibrios.Pero esto Alemania y los países ricos no lo van a aceptar jamás, porque significaría una transferencia brutal de recursos de Alemania al resto de países”.Y como decíamos antes, muchos tampoco lo desearíamos.Nos encontramos en la misma situación que se dio en América Latina hasta los años 90.“Se endeudaron en dólares y como no controlaba esa moneda quedaron a expensas de los acreedores y el FMI,cuya finalidad era que los acreedores cobrasen por encima de todo”. ¿Cómo salieron de esa situación?,“rompiendo la baraja”. Se le dijo al FMI que no iban a pedir más dinero prestado para pagar a los acreedores, y se hizo un plan de reestructuración de deudas.“En cierto modo es la misma situación. Los países europeos se han endeudado en una moneda que no controlan, que la controla el BCE, cuyo único interés es que los acreedores cobren, no solucionar los problemas.Por eso las medidas son tan similares a las del FMI en América Latina. Por eso Merkel se empeñó, cuando se fijó quien iba a controlar los requisitos que se le ponían a los países, en que estuviera el FMI, porque el FMI tenía experiencia en hacer que los acreedores cobrasen”.

La alternativa“Tenemos que ir a una reestructuración de deuda. Pero sin devaluar no se resuelve nada, como ha pasado en Grecia. […] La única forma de hacerlo es todos los países de golpe. Que todos los países acepten que hay que volver a las monedas nacionales. Se produciría la depreciación de unas y la apreciación de otras, pero al mismo tiempo. Si al romper el euro las monedas mantiene el tipo del cambio con el que se entró, al devaluar la moneda se reestructura la deuda de forma implícita, que es lo que ha hecho el Reino Unido”En definitiva, “romper la baraja”, recuperar soberanía monetaria, defender la soberanía nacional. Habrá quien diga que prefieren elegir seguir perteneciendo a la Unión Monetaria, pero ya no estamos en esa situación.Como colofón de la conferencia,Juan Francisco Martín Seco terminó con una anécdota histórica: “Tácito, contando lo que ocurría en Roma tras un largo periodo de guerra, habla de que los romanos estaban exhaustos, pero en Macedonia Filipo V se levanta y declara la guerra a Roma. El tribuno habla con el pueblo y pone a votación si entraban en guerra. El pueblo votó que no. Entonces Tácito aclaró que lo que se preguntaba no era si hay guerra o no, eso ya lo había decidido Filipo V. Lo que se preguntaba era si la guerra la tenemos en Macedonia, enviando los ejércitos, o en nuestro terreno. Yo digo esto, el problema no es si se sale o no,porque el euro se va a romper, el problema es cuándo y cómo se sale”.

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