Dani de la Torre

El desconocido

El Desconocido es la historia de una venganza en la que el verdugo es ví­ctima y al revés.

¿Por qué la venganza como eje de la película?

La venganza es muy atractiva. Yo empecé viendo western y su temática principal es la venganza. En la época que vivimos, con las estafas bancarias o los desahucios hay en la sociedad un clima de indignación y no son pocos los que de alguna manera claman venganza. En El desconocido la venganza es muy exagerada pero el cine precisamente nos permite traspasar la realidad. «La película ha sido un continúo reto técnico»

Metafóricamente dinamitas el personaje interpretado por Luis Tosar, director de una sucursal bancaria. ¿Cómo lo definirías?

Teníamos mucho ganado porque el público rechazaba desde el principio al personaje de Carlos interpretado por Luis. Carlos es el director de una sucursal bancaria y su vida es perfecta. Tiene una casa maravillosa, unos hijos perfectos y una mujer guapa. El espectador sospecha que para llegar a ese nivel de vida Carlos ha tenido que engañar a mucha gente. Es un personaje muy atractivo porque lo que yo quería contar es la capacidad de algunas personas de engañar y mentir mirándote a los ojos. No me interesa tanto la ingeniería bancaria ni las estafas financieras sino la historia de dos personajes que se equivocan y con sus decisiones perjudican a mucha gente.

Carlos parece un hombre poderoso pero el banco se revela en la película como la abstracción de un poder que lo aplasta.

Es la realidad de nuestra sociedad. Estamos sometidos por gente que no vemos. Las decisiones que toman deciden sobre nuestra vida. El sistema al fin y al cabo siempre gana. Carlos estaba a su servicio y lo acaban expulsando.

Un buen protagonista tiene que tener una antagonista a su altura.

Cuanto más impresionante es el antagonista mejor será el protagonista y mejor será la película.

El desconocido no es exactamente un villano. ¿La película no muestra más allá de la vendeta personal un problema más estructural o social?

Sí. El equilibrio de esta película es muy complejo porque llevamos siempre al publico hacia los dos lados. Lo que más me atrae de esta historia es crear dos personajes que fueran muy parecidos en el fondo aunque no en las formas. Cualquiera de los dos podría ser uno u otro y cualquier espectador podemos serlo también. Una de las grandes virtudes del guión de Alberto Marini es poder volar de un personaje a otro.

En un determinado momento la venganza pasa a un segundo plano en la película. Primero te preguntas el porqué , después el cómo se resolverá esta historia y finalmente la expiación. El arco del personaje de Carlos es muy potente, su vida se destruye en tres horas . Las contradicciones del propio personaje marcan cada secuencia y cada escena tiene unas virtudes y unos objetivos diferentes.

El “desconocido” es una voz en la película ¿Dramáticamente es muy complicado?Mucho. Dramáticamente y operativamente porque el actor tiene que estar encerrado en una furgoneta dandole la réplica al otro actor. El personaje de Goya Toledo es también muy complicado porque entra muy alto y muy al límite por teléfono. Es un ejercicio muy difícil para el actor. Quizás es una de las mayores dificultades de la película porque todos tienen que interactuar en función de la voz y necesitas articular muy bien el rodaje de las secuencias.

Tampoco jugábamos a esconder el personaje. Esta no es una película con un final sorprendente como puede ser El Sexto sentido o Seven. La pregunta no es quién sino porque y cómo reaccionan los personajes para salir de ese embrollo.

El montaje es explosivo pero también lo es la historia de estos personajes. ¿No es esto una virtud frente a determinado cine de acción muy espectacular pero vacío?

Yo quería hacer una película de entretenimiento. Quería que el espectador viajase dentro del coche con ellos. Para ello la película tenía que tener un ritmo trepidante y una imagen muy potente que atrapase al espectador. Pero eso no está reñido con el trasfondo social de la historia. El equilibrio entre historia y entretenimiento es muy estrecho. Si exageras pierde credibilidad. No estamos en America, en España que haya una bomba en un coche a punto de explotar cuesta mucho creer. Los personajes al principio de la trama se muestran incrédulos al igual que el espectador y nos lleva casi 30 minutos de la película presentar la historia.Lo bueno que tienen las películas de acción hechas en España es que son muy cercanas.Yo creo que es una película de acción que podría haberse rodado perfectamente en EEUU pero por otro lado es muy nuestra con personajes muy cercanos llevados al límite. No es un simple ejercicio de pirotecnia, para mi lo bonito es que la película genere controversia y refleje lo que somos. «Cuanto más impresionante es el antagonista mejor será el protagonista»

Las escenas de acción resultan muy físicas frente a algunas grandes producciones que parecen videojuegos.

Josu Inchaustegui, el director de fotografía y yo queríamos que la película fuese real. Rechazamos grabar con cromas que a mí no me gustan especialmente. La película está grabada íntegramente en la calle y la gente interactúa como lo haría en la realidad. Es algo único que no te da lo digital aunque hay algunos efectos digitales pero siempre al servicio de la historia.Carlos es un hombre atrapado dentro de un coche. ¿Cómo consigues esa sensación tan claustrofóbica?

Fue uno de los retos más importantes de la película. La premisa era esa: un hombre atrapado en un coche y la llamada de un desconocido. En principio es un planteamiento muy poco atractivo para una película de 90 minutos. A la hora de planificarlo intente que cada secuencia fuera única. Busqué que los planos y tomas fuesen siempre diferentes para que el espectador estuviese recibiendo siempre información nueva. Arriesgas pero merece la pena. Abrimos el coche por la parte de arriba y metimos la cámara dentro; utilizamos una cabeza caliente con un coche en marcha a gran velocidad, helicópteros, drones… utilizamos todos los medios posibles para que la imagen fuese muy potente. El plano secuencia de Elvira Minguéz, la artificiera, que empieza en el suelo y acaba en el aire esta grabado con una combinación nueva de técnicas. Ofrecemos espectacularidad dentro de nuestras posibilidades y de la lógica de la historia para que el espectador reciba algo único.

Habéis convertido La Coruña en un gran plató. No es un escenario clásico para un thriller

La Coruña nos ofrecía cosas únicas, el mar, edificios preciosos, calles maravillosa, un perfil aéreo muy interesante… Es una ciudad pequeña y eso permitía una escenografía diferente en cada plano. El coche iba evolucionando con la ciudad lo que añade gran riqueza visual a la película. Es importante que la trama avance pero también que el espectador viaje a lugares diferentes. Creo que es una de las grandes virtudes de la película.

El cine es un gran embajador de las ciudades donde se rueda. Sirve para vender nuestra cultura y tradiciones y para contar nuestras propias historias y darles un carácter universal. Hemos perdido los complejos. Se están produciendo películas de todos los géneros en España. Ya dominábamos muchos géneros como el drama o la comedia pero ahora se producen también películas de acción, de terror, de ciencia ficción… Se esta haciendo muy buen cine en España con poco presupuesto y que además conecta con el espectador.

Hay tres planos secuencias que dedicas a Alfonso Cuarón, Spielberg y Joe Wright ¿Son referentes para ti?

La explosión de la bomba es un homenaje a Alfonso Cuarón que es un director que me encanta. Yo abominaba del 3D, me parecía una tomadura de pelo para recaudar más dinero hasta que vi Gravity. Me pareció una película mágica. El sistema 3D tenía sentido y eso lo ha hecho Cuarón. Antes ya había hecho Hijos de los hombres con planos secuencia maravillosos. Es una referencia técnica para mí. En sus películas hay transgresión técnica, hace evolucionar el cine y eso nos hace evolucionar a todos.

Joe Wright es un director que me encanta: Expiación, Ana Karenina, Orgullo y prejuicio … Me llaman mucho la atención sus planos secuencia. Joe Wright narra siempre el caos dentro del orden. El plano en el que entra Elvira Mínguez, un personaje clave en la película, lo nombramos precisamente Joe Wright. Es la jefa de la Tedax, los artificieros de la Policía Nacional, y aparece por primera vez en medio de la ciudad revolucionada por el caos. Es una manera de presentar una situación y un personaje clave a la vez muy interesante. «Ofrecemos espectacularidad para que el espectador reciba algo único»

El plano secuencia de la persecución final en el paseo marítimo es un homenaje a la Guerra de los mundos de Steven Spielberg. Spielberg es uno de mis directores favoritos. La primera película que vi en el cine es E.T. y es un cine que llevo dentro. Spielberg es un director que hace soñar, que hace posible lo imposible y eso es algo mágico en el cine; el poder ver cosas que ni soñando lograrías hacer. Le admiro mucho.

Son mis referentes junto con Tony Scott o Paul Greengrass que son directores trepidantes de montaje y puesta en escena que me encantan. Como espectador me gusta el cine de autor, de género, experimental… todo. Pero como cineasta estos directores son los que más me motivan y me encuentro muy cómodo haciendo este tipo de películas. Disfruto mucho. Este cine es el que me hace sentir y vivir.

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