La incidencia del coronavirus vuelve a dispararse

El Covid nunca se fue: España comienza una séptima ola

Tras varias semanas, los expertos ya no tienen dudas. España está viviendo una séptima ola del Covid-19. Aunque las vacunas siguen protegiéndonos de la enfermedad grave, el incremento de los contactos interpersonales, la pérdida de eficacia de las vacunas a la hora de obstaculizar la transmisión, y la aparición de nuevas subvariantes de ómicron, más contagiosas, están detrás del aumento de casos.

Mientras otros problemas ocupan la atención mediática, la pandemia de Covid-19 -que nunca se fue- vuelve a reclamar su cuota de atención. La incidencia acumulada los últimos 14 días en mayores de 60 años se sitúa en 653 casos por 100.000 habitantes, en una escalada de 41 puntos respecto a la semana anterior, y Sanidad contabiliza un millar de nuevas hospitalizaciones, sumando casi 7.800 pacientes en toda España.

Las vacunas -cuya pauta completa alcanza al 89% de los mayores de 5 años- siguen ofreciéndonos una elevada protección de la enfermedad grave, de las hospitalizaciones y las muertes. Pero no de los contagios, y menos de las nuevas subvariantes de ómicron, la B.5, aún más contagiosa y esquiva a los anticuerpos. Es oficial: a las puertas del verano, España ha comenzado una nueva ola, la séptima onda epidémica de Covid-19.

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Muchos habíamos querido olvidarla, cansados -tras dos duros e interminables años- de la pandemia, de sus restricciones y precauciones, pero como en el microrrelato del dinosaurio, la pandemia seguía allí. El coronavirus nunca nos ha dejado, y ha seguido circulando por nuestro país y nuestro entorno. Eso sí, causando muchos menos estragos gracias a las vacunas. Se calcula que las vacunas contra el Covid administradas en todo el mundo evitaron casi 20 millones de muertes en 2021.

Tras varias semanas de aumento de casos, los expertos ya no tienen dudas. España está viviendo una séptima ola, un fuerte crecimiento de la transmisión del SARS-CoV-2 que ya se deja notar en los centros de asistencia primaria y los hospitales, con un 1% más de ocupación de camas. Las autoridades sanitarias y los epidemiólogos pronostican que la incidencia irá en aumento, aunque confían en que la elevada tasa de vacunación limite la repercusión asistencial.

Aunque no es una ola de la magnitud de las anteriores, es sin duda «una subida significativa de casos en forma de ola”, dice Clara Prats, del Grupo de Biología Computacional y Sistemas Complejos de la UPC (Biocom-UPC), que insiste en aumentar la cautela para «las personas con factores de riesgo, las personas de edad avanzada, inmunodeprimidas o que por lo que sea no han sido vacunadas. Por decirlo de alguna manera, no sería un buen momento para ir a comer a casa de la abuela”.

Los factores que explican el alza de la incidencia son varios y se combinan. Primero está el incremento de las interacciones: festivales escolares, conciertos multitudinarios, las celebraciones del carnaval, de la verbena de San Juan, los Sanfermines… Clara Prats recuerda que “la proliferación de los contactos interpersonales fue el detonante, hace un año, de la quinta ola”.

Además, hay que sumar la progresiva pérdida de la inmunidad humoral proporcionada por las vacunas o por haber pasado la infección. Todos los estudios confirman que las vacunas imprimen una muy buena protección frente a la enfermedad grave, y que el paciente mantiene una buena memoria inmunológica. Pero tras la inyección -o tras haber pasado una infección- después de unos meses, el nivel de anticuerpos anti-SARS en la sangre decae rápidamente.

Y como tercer factor, está la cepa ómicron y sus nuevas subvariantes o linajes. Preocupa la BA. 4, pero especialmente la BA. 5, mucho más contagiosa y transmisible que sus antecesoras. Según el Ministerio de Sanidad, la BA.5 es ya el linaje predominante en casi todas las comunidades autónomas, a excepción de Canarias y Castilla-La Mancha. En Baleares y Galicia, esta subvariante ya está a la cabeza con más de 70% de los casos.

La BA. 5 no es más grave que la cepa ómicron en general, pero «tiene una mayor capacidad de transmisión y además, y esta es quizá la parte más importante, más capacidad de saltarse la inmunidad, tanto la natural de una infección previa (con otro linaje) como la provocada por las vacunas», dice Javier Arranz, médico de familia y portavoz del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

A todas estas complicaciones se añade -incide el doctor Arranz- que ahora tenemos un sistema de recuento de casos mucho más laxo. Ahora ya no se cuentan todos los contagios, por lo que no podemos tener una foto fija y real de esta ola. Con el cambio de Estrategia de Vigilancia y Control de COVID-19, en el cómputo de datos, que se aprobó el 28 de marzo, ya no se contabilizan todos los contagios de la población sino sólo aquellos declarados en mayores de 60 años. «Ahora nos fijamos mucho en las personas vulnerables y esto a veces complica incluso poder compararse con otros países. Lo que puede dar una falta sensación de realidad», subraya el experto.

Atendiendo sólo a los mayores de 60 años, según el último informe publicado ayer por Sanidad, «la monitorización de la incidencia acumulada a 14 días en personas de 60 o más años se encuentra en ascenso desde hace tres semanas y se sitúa en 755,71 casos por 100.000 habitantes el 24 de junio de 2022».

La alta tasa de vacunación (más del 89% de las personas mayores de 5 años con pauta completa y más del 90% de las personas de 60 o más años con dosis de recuerdo), están manteniendo un nivel controlado de hospitalizaciones, ingresos en UCIs y defunciones, pero al haber un aumento de casos, la probabilidad de que haya complicaciones o más hospitalizaciones «sobre todo a los mayores de 60 años y a las personas vulnerables (personas mayores y inmunodeprimidas por diferentes tratamientos médicos y a las mujeres embarazadas)» será mayor. Por ello, insiste Javier Arranz, «es importante protegerles en estos momentos donde hay tantos contagios».

Se espera que a finales de año lleguen además vacunas de segunda generación, que además de incluir los componentes de la variante original de Wuhan y lleven también los de Ómicron y otras cepas posteriores, con lo que la protección de las vacunas podría mejorarse.

3 comentarios sobre “El Covid nunca se fue: España comienza una séptima ola”

  • Está visto que si te toca el covid no te libras, ni Pfeizer ni gaitas. Os pongo el ejemplo de mis 2 enfermeras psiquiatras, ultravacunadas con 3 dosis, pero las 2 han pillado el covid, trabajando en el Gregorio Marañón de Madrid

    Mucha prisa se dieron en sacar la vacuna, pero mucho me temo que es como la gripe, que tardaron 10 años en sacar la vacuna

    Y claro, cómo no, los monopolios farmacéuticos forrados a millones

    • La milonga padre dice:

      Pues sí, Carlos. Las farmacéuticas se han forrado con vacunas experimentales con graves secuelas en algunos e incluso la muerte.
      Ahora hablan de 7 ola y se inventan nuevas variantes para seguir pinchando a la gente, con la excusa que las vacunas sólo protegen durante un tiempo. Ahora es covid 22 y después el 23, 24, y asegurarse cada año. Millones de pinchazos in eternum hasta crear un ejército de enfermos crónicos.

  • La milonga padre dice:

    Y dale!, a seguir con la farsa del virus. No tienen bastante con la guerra de Ucrania. Y pasado mañana otro virus, mutación de la libélula africana.
    Como dice Marx, primero asistimos a la tragedia y luego a la farsa. El circo continúa mientras haya miedo.

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