Lanzando un nuevo y demoledor ataque contra Irán, Trump y Netanyahu vuelven a tirar una cerilla al polvorín que es Oriente Medio. Washington y Tel Aviv han lanzado una nueva ofensiva conjunta contra la República Islámica, un ataque que ellos denominan «preventivo» para evitar que Irán consiga un arma nuclear.
Es el segundo ataque en menos de un año, después de los doce días de bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025. El ataque actual parece más amplio, con explosiones reportadas en Teherán y otras ciudades, y se espera que dure varios días, alimentando una escalada que pone en gravísimo peligro no sólo a la región, sino a toda la Paz Mundial.
El ataque se inició con operaciones aéreas y marítimas coordinadas, en múltiples oleadas que involucraron cientos de aviones de combate desde bases y los dos portaaviones norteamericanos presentes en la región.

Se han empleado misiles de crucero Tomahawk lanzados desde destructores y submarinos, bombas guiadas JDAM (para convertir municiones convencionales en precisas vía GPS) y misiles de crucero JASSM-ER lanzados desde el aire, diseñados para penetrar defensas avanzadas.
En Teherán las explosiones han ocurrido en áreas céntricas cerca de enclaves gubernamentales. También se ha atacado una instalación nuclear clave en Isfahán, y otros objetivos en Qom (ciudad santa), Karaj, Kermanshah, Lorestan, Tabriz y Mehrabad Airport.
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¿Busca EEUU un cambio de régimen?

A diferencia de junio, que se concentró sobre las instalaciones nucleares, en esta ocasión los bombardeos sí tienen como objetivo acabar las principales figuras del régimen de los ayatolás. Se han escuchado explosiones en Teherán cerca de las oficinas del Líder Supremo Alí Jamenei, el palacio presidencial, y el Consejo de Seguridad Nacional, con humo visible en el centro de la ciudad.
Esto parece confirmarse a tenor de las declaraciones de Trump, que en un vídeo de ocho minutos ha afirmado que los ataques buscan «obliterar» el programa nuclear, pero también ha llamado al cambio de régimen.
El ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi ha declarado que este ataque es un «acto de guerra» y ha prometido una «respuesta fuerte». Jamenei fue trasladado a un lugar seguro. Irán cerró su espacio aéreo y amenaza con atacar bases estadounidenses si hay escalada.
Por su parte, China o Rusia han condenado fuertemente el ataque como una nueva violación del derecho internacional. La UE ha instado al retorno a la diplomacia y a la desescalada; aliados de EEUU como Francia y Reino Unido han llamado a negociaciones

