Educación

Con el permiso de las autoridades

La Comunidad de Madrid anunció recientemente su intención de sacar adelante la Ley de Autoridad del Profesor, con el objetivo de elevar la profesión al rango de autoridad pública, contando, por una parte, con el respaldo de la legislación penal en los casos de ataques, y «reforzando» según los responsables de Educación de la Comunidad la autoridad del docente en las clases… la asociación Ceapa se pregunta si hemos vuelto a los tiempos de «la letra con sangre entra», los sindicatos dicen que es insuficiente, el sindicato Anpe lo aplaude y el Ministerio lamenta que no se haya llevado la propuesta a la mesa del diálogo social. Mientras los maestros se deben estar preguntando si eso les va a obligar a llevar uniforme y chapa…

En una reunión de maestros se contaba la anécdota de un estudiante que había acudido a un curso de animación juvenil en un centro católico. El resonsable del curso impartía una asignatura sobre autoestima y todos lo recuerdan por los “cachetes” cariñosos que se permitía también impartir entre los asistentes a modo de saludo. La historia alcanza su culmen cuando en la última clase del curso el responsable en cuestión propone a todos los alumnos colocarse en fila delante de él para que le atizasen un “cachete” con el grado e intensidad que considerasen. Uno a uno desfilaron hasta que las mejillas del profesor alcanzaron un tono rojizo tirando a morado. Nadie rehusó la invitación. Sería una posibilidad a considerar que los responsables de Educación de turno hicieran lo propio con los docentes; de momento montar una fila con ellos a ver que pasa. Si nuestro Sistema Educativo a visto degradarse la figura del maestro, su autoridad y prestigio, no ha sido precisamente por la falta de mano dura, ni el desamparo legal, sino por la misma degradación de sus contenidos, expectativas y papel del maestro como intermediario entre alumnos condenados a ser carne de las colas del paro o mano de obra barata, y un Estado empeñado en desbaratar cualquier proyecto educativo que permita formar profesionales capaces en todos los sectores y personas formadas en un sentido amplio de cultura universal. Es lo que tiene “la Florida europea”. Aunque ya sabemos que los arquitectos del proyecto fueron los reformadores socialistas la continuidad ha estado garantizada en sus dos versiones: la que ahora asoma la cabeza justificando la falta de “intervención” de las autoridades, y los que responden levantando de nuevo las banderas que nos han llevado al desastre. En una entrevista para este medio, Ricardo Moreno, autor del exitoso “Panfleto Antipedagógico” decía: “La vaciedad en contenidos se sustituye por “destrezas” (como si se pudiera tener la destreza de escribir bien sin conocer los contenidos de una ciencia llamada gramática), se discute si es más importante formar que dar contenidos (como si pudiera haber forma sin contenidos o contenidos sin forma) o si es más importante la memoria que la inteligencia (cuando el conocimiento es una moneda con dos caras que son, precisamente, la memoria y la inteligencia). Todas estas discusiones bizantinas sirven, en parte para justificar el desastre, en parte para taparlo.” Todo menos abordar el debate y la reforma desde otro modelo para España diferente al que nos ha traído hasta aquí, el de los 4,5 millones de parados y más del 30% de fracaso escolar. El De Verdad digital también lo haces tú: Contribuye con la calidad del De Verdad digital puntuando este artículo y enviando tu comentario. El 31 de octubre se realizará un sorteo de entradas para los mejores conciertos y estrenos de cine, teatro y espectáculos de la temporada navideña entre los lectores que hayan participado opinando sobre cualquier artículo. Solo hace falta dejar tu email.

Deja una respuesta