Wert y la "españolización" de Cataluña

Catalán en Madrid, castellano en Cataluña

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, «sacó la pata del tiesto» al clamar por la «españolización» de los alumnos catalanes. Es curioso que el Rey de España se viera obligado a darle un toque de atención, aprovechando precisamente los actos oficiales del dí­a de la Hispanidad. Vuelve a utilizarse la lengua como arma arrojadiza, como elemento de división. Cuando, por el contrario, la pluralidad lingüí­stica de España es una riqueza que deberí­a promover la unidad.

La única propuesta concreta del ministro de Educación para ampliar la enseñanza del castellano en Cataluña fue la de llegar a acuerdos con los principales colegios privados.

¡Valiente propuesta! Abandonar a la mayoría que acude a los colegios públicos, y defender tan solo a la élite que puede permitirse pagar un colegio privado. «Que los niños madrileños aprendan catalán, gallego y rudimentos de euskera»

Eso sobra. Porque, además, en los colegios privados catalanes ya se imparten bastantes más horas de castellano que en los públicos.

Allí acuden los hijos de la burguesía catalana, a los que les interesa mucho dominar el castellano, porque es en el resto de España donde tienen sus principales nichos de negocio.

Afortunadamente, España es una nación plural. No hemos sufrido el proceso de uniformización impuesto en Francia, donde se ha extirpado cualquier rastro de las lenguas e identidades locales.

Quien no considere el castellano como una lengua propia de Cataluña, no entiende nada de lo que ocurre en Cataluña. Pero quien no defienda el catalán como una lengua española, no tiene ni idea de lo que es, realmente, España.

Rechazamos rotundamente la práctica de “escupir a los padres”. Esa perversión del nacionalismo excluyente, que obliga a los hijos de trabajadores llegados desde otros lugares de España, a renunciar a la lengua y la cultura de sus padres si quieren aspirar a ser considerados “buenos catalanes”.

Pero también nos negamos a que la expresión de la valiosa pluralidad lingüística española sea cercenada y relegada al olvido.

Defendemos que el gobierno catalán ponga todos los medios para que los padres catalanes puedan escolarizar a sus hijos en su lengua materna. Sea esta el catalán o el castellano.

Pero también defendemos que los alumnos madrileños y andaluces aprendan –como asignatura troncal- catalán, gallego y, como mínimo, una primera aproximación al euskera.

Para que las nuevas generaciones catalanas se eduquen en que el castellano es, desde hace varios siglos, un patrimonio cultural catalán. Y para que los niños de todos los rincones de España aprendan, desde su más tierna infancia, a valorar como una riqueza la pluralidad lingüística de España.

¿Qué conflicto hay en esto? Ninguno. Quien quiera crear un abismo de enfrentamiento donde solo hay unidad es porque defiende intereses más que turbios.

2 comentarios sobre “Catalán en Madrid, castellano en Cataluña”

  • Deberí­amos de dar apoyo al hecho de hacer referéndums, aunque el Sr. Mas como claramente se puede apreciar por su propuesta de referéndum, está un poco descolocado de los intereses de los ciudadanos, según se dice tiene muchas investigaciones que parar, aunque sí­ es de agradecer ponga sobre la mesa la necesidad de hacer consultas al pueblo. REFERí‰NDUMS.

    Propongámosle pues al Sr. Y Más y al resto de polí­ticos algunas ideas para los referéndums.

    SÍ o NO a LOS DESAHUCIOS
    SÍ o NO a La UNA RENTA MÍNIMA O BÁSICA PARA LAS FAMILIAS
    SÍ o NO a LOS RECORTES EN SANIDAD
    SÍ o NO a LOS RECORTES EN EDUCACIÓN
    SÍ o NO a LA ACTUAL LEY ELECTORAL
    SÍ o NO a LA ACTUAL LEY JUDICIAL
    SÍ o NO a LA ACTUAL LEY LABORAL
    SÍ o NO a LA PRIVATIZACIÓN DE EMPRESAS PÚBLICAS
    SÍ o NO a LA SUBVENCIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS
    SÍ o NO a LA SUBVENCIÓN DE ORGANISMOS SOCIALES.
    SÍ o NO AL ACTUAL MODELO ECONÓMICO
    SÍ o NO AL ACTUAL MODELO DE ESTADO
    Entre otras ideas para el referéndum, con éstas ya habrí­a para ir trabajar, ¡¡ uy ¡! Se me olvidaba:
    SÍ o NO a la INDEPENDENCIA.

  • En época de transición a la de democracia de este paí­s, tuve interés por todas las identidades culturales que lo formaban. En esta tesitura leí­ La pel de brau, de Salvador Espriú, no tuve ningún problema en leer una edición bilí­ngue de la obra; por tanto considero primordial , para la comprensión de la realidad de España; es más ,creo imprescindible que en el sistema educativo nacional , se debe impartir, al menos de forma general, todo lo implí­cito a esta diversidad cultural, que tanto nos enriquece a todos en el respeto y en evitar las incomodidades que provoca la ignorancia y el desconocimiento de ( los llamados) los otros. UNIDAD EN LA DIVERSIDAD.

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