Entrevista a Javier López Herguido, portavoz de la Plataforma Fracking NO Guadalajara

Castilla La Mancha contra el fracking, una victoria que abre camino

El Tribunal Constitucional ha avalado la ley antifracking propuesta por Castilla La Mancha, lo que supone un hito en la batalla contra la fractura hidráulica y un gran paso adelante para poderla prohibir a nivel nacional. Es, ante todo, una muestra de la enorme capacidad de influencia que tiene la lucha popular, y una lección de unidad y determinación.

De Norte a Sur y de Este a Oeste, los fríos intereses de los monopolios de extracción de gas han puesto su mira en diversas zonas del subsuelo español; pero ahí donde han querido iniciar sus proyectos, se ha levantado la lucha persistente de las localidades afectadas.

Así, se ha logrado arrancar leyes autonómicas que prohibían el fracking en las comunidades de Cantabria, La Rioja, Navarra a Cataluña o Euskadi. Una tras otra, el Tribunal Constitucional las ha desestimado ante el requerimiento de un Gobierno central que reclamaba que se estaban invadiendo sus competencias. Otra suerte ha tenido la ley manchega, declarada como totalmente constitucional, dando un gran salto adelante en la lucha contra la fractura hidráulica.

Entrevistamos a Javier López Herguido, portavoz de la Plataforma Fracking NO Guadalajara, y nos explica las claves que han permitido ganar esta batalla.

Desde el 2014, el Tribunal Constitucional ha desestimado todas las leyes emitidas por comunidades autónomas para prohibir o limitar el fracking, ¿qué ha permitido que esta vez haya avalado la propuesta de Castilla La Mancha?

Hemos aprendido de las leyes que han hecho otras comunidades. El error que tuvieron es que casi todas prohibían de hecho el fracking, lo que entraba en contradicción con la ley y las competencias del Estado.

Nosotros hemos legislado en materia de salud y ambiente sobre el territorio, se han establecido una serie de limitaciones por las que la fractura hidráulica queda prohibida.

La verdad es que esperábamos que el Partido Popular votara en contra de esta ley y fue una sorpresa que se abstuviera. Esto nos abrió una pequeña esperanza de que no recurrieran al Tribunal Constitucional, aunque finalmente sí lo hicieron… Pero hemos ganado, el Tribunal reconoce que la ley es absolutamente constitucional.

La ley se basa en la zonificación del territorio, ¿en qué consiste exactamente?

Se establece una zonificación, y en las zonas protegidas o donde hay acuíferos queda absolutamente prohibido el fracking. En los próximos 6 meses, Castilla La Mancha tiene que delimitar con precisión estos territorios.

¿Esto qué quiere decir exactamente? ¿Hay zonas donde sí se podría realizar esta práctica?

En teoría deja la puerta abierta a que en algunos sitios sí se pudiera hacer, pero la realidad es que el territorio de Castilla La Mancha se caracteriza por la cantidad de parques naturales y de acuíferos que tiene. Es decir, es prácticamente inviable encontrar una zona no protegida por esta nueva ley.

Además, uno de los puntos que incluye es la obligatoriedad de consultar a los habitantes de las zonas implicadas en los proyectos que quieran llevar adelante. Esto asegura una gran victoria porque la oposición de la gente es total y absoluta.

¿En qué consiste el proyecto Cronos?

Como todos los proyectos de fracturación hidráulica, supone hacer taladros a grandes profundidades, 3000 o 4000 m en vertical, y otros 3000 m en horizontal. Además requiere que se vierta agua con productos químicos o corrosivos y mezclada con lo que ellos llaman arena, aunque son granos de hasta 3 cm. También utilizan explosivos para mantener abierta la fractura y poder extraer el gas.

Con la ley aprobada en Castilla La Mancha, se ha conseguido paralizar el proyecto. El territorio que abarca se sitúa entre dos parques naturales y en una zona de estepa absolutamente protegida, por lo que queda prohibido. El problema es que afecta a las dos Castillas, y en Castilla y León, donde gobierna el Partido Popular, no se ha hecho ninguna ley en contra.

Todos los proyectos de fractura hidráulica que se han querido desarrollar en diferentes comunidades han levantado la indignación popular. ¿Por qué? ¿Qué peligros conlleva?

El primer problema que supone es que se requieren grandes cantidades de agua para la extracción de gas. Particularmente, en toda la zona que abarca el proyecto Cronos no hay ningún gran río de donde puedan tomar los millones y millones de litros de agua que necesitan. Es decir, iban a expoliar el acuífero que existe en el subsuelo de la zona, con lo que esto supone para la población.

En segundo lugar, puede haber trasvases del fluido (mezcla de productos químicos) que utilizan para la fracturación. Aproximadamente en un 70% no retorna a la superficie, es inevitable que en algún momento acabe en los acuíferos y los contamine.

Otro problema añadido son las emisiones de gases de efecto invernadero que produce; o la posibilidad de que haya movimientos sísmicos. Esta es una zona en la que ha habido movimientos sísmicos con frecuencia, aunque no hayan sido importantes, pero con la fracturación se pueden intensificar.

Por último, teniendo en cuenta que la zona del proyecto Cronos es una reserva de uranio, pueden producirse afloraciones de elementos que aunque sean naturales son radioactivos y peligrosos para la salud.

¿Quiénes lleváis esta batalla adelante? ¿Cómo os organizáis?

Cuando nos enteramos de la autorización para llevar adelante el proyecto Cronos, con la publicación del Boletín Oficial del Estado, empezamos a movilizarnos. Nos reunimos los ayuntamientos de todos los pueblos de la zona del norte de la Guadalajara y vimos los peligros que entrañaba para esta zona que vive fundamentalmente de la agricultura, y en menor medida, del turismo y la ganadería.

Así decidimos hacer una plataforma donde participaban todos los ayuntamientos a excepción de los de Marranchón y Sigüenza, gobernados por el Partido Popular. Curiosamente, el alcalde de Sigüenza era a su vez el presidente de la Diputación. Y aunque le correspondía actuar como portavoz de la oposición de toda la zona, nos encontramos con silencio, incomprensión o rechazo a todos los movimientos que hicimos.

Afortunadamente supimos canalizar en la plataforma el apoyo de sindicatos, partidos políticos y absolutamente todas las asociaciones que hay de movimiento y de lucha contra la desigualdad y por la repoblación de la zona. Además supimos encabezarlo y no dejarle el protagonismo a los partidos; ha sido la plataforma siempre la que ha marcado el paso.

Ten en cuenta que toda esta zona está absolutamente desierta, tiene menos población que Siberia… Yo creo que cuando escogen determinadas zonas también consideran la despoblación porque piensan que va a haber muy poca oposición o que no se van a organizar contra sus planes.

Guadalajara es una ciudad que tiene escasa representación cuando los sindicatos o partidos convocan manifestaciones, y ahora los hemos sorprendido. Personas absolutamente desconocidas en la vida política hemos sabido juntar miles y miles de manifestantes en las dos movilizaciones que hemos convocado y hemos recogido casi 25.000 firmas en contra del proyecto.

Esto ha sido posible porque en todo este tiempo nos hemos dedicado, desde la plataforma, a ir pueblo por pueblo explicando qué era la fractura hidráulica. Lo importante es que la gente sepa a qué atenerse y desde ahí se posicione. Si la información es clara y completa, la gente ve los peligros que tiene y que no tiene ningún beneficio. Se hizo evidente que lo que vendían junto con el fracking (puestos de trabajo, dinero para los ayuntamientos…) era mentira. Entonces la gente nos ha apoyado y nos ha seguido, y de aquí arranca la fuerza de la plataforma de Guadalajara.

Hay plataformas antifracking por toda la geografía española, ¿estáis en contacto entre vosotras?

Llevamos como un mes en contacto, a raíz de que el PSOE ha tomado el Gobierno y se abre una oportunidad para prohibir el fracking a nivel nacional. Estamos coordinándonos para tener una reunión en octubre en el Congreso de los Diputados e iremos representantes de plataformas de toda España: Cataluña, Euskadi, Castilla y León, Andalucía, Levante…

¿Cuáles son los próximos pasos a dar?

El siguiente paso es prohibir el fracking en todo el territorio. De hecho desde marzo del año pasado está registrado en el Congreso un proyecto de ley, presentado por Podemos, que lo prohíbe. No podemos estar esperando a que se legisle en otras comunidades, se cambie el Gobierno autonómico… y otra vez tengamos volver a empezar.

Hemos estado en el Congreso de los Diputados en dos ocasiones y todos los grupos políticos han estado de acuerdo en prohibirlo. Ahora tenemos un Gobierno que está comprometido, la siguiente batalla que vamos a dar a la vuelta del verano es para exigir que se ponga una fecha al debate del proyecto de ley registrado. Este es el objetivo de la reunión que queremos hacer en octubre; exigir a las fuerzas políticas, que se comprometieron en su día, que definitivamente se prohíba el fracking a nivel nacional.

¿Qué perspectivas hay para la prohibición a nivel nacional?

Desde que empezó esta batalla la máxima que hemos defendido en la plataforma es que vamos a ganar, indudablemente. Cuando el pueblo se levanta, cuando hay una mayoría absoluta de oposición… tardará más o menos en conseguirse, pero la guerra la ganamos sí o sí.

El trabajo que hemos hecho ha permitido que hasta el grupo de Ciudadanos se haya comprometido. Ahora habrá que recordarles su compromiso y hacer que cumplan con lo pactado.

De hecho, en las autonómicas pedimos el voto para todos aquellos partidos que se opusiesen al fracking. Lógicamente, cada uno tenemos una ideología determinada, pero lo importante es que independientemente de ideologías, nos hemos unido en esta causa común y la mayoría votó en consecuencia. Por eso ha cambiado el Gobierno de Castilla La Mancha, de uno que ni siquiera nos recibía a que se haya emitido esta ley contra el fracking. Ha cambiado y ha cambiado a mejor.

¿Hay algo más que quieras añadir?

Tenemos la obligación de dejar la tierra como la hemos heredado. La naturaleza es la vida, y otro modo de vida y de energía es posible. En esta misma zona de Cronos hay grandes parques eólicos, porque apostamos en su día porque fuera así. El futuro pasa por esas energías limpias y por preservar la naturaleza.

La gran mayoría de concejales y alcaldes que participan en la plataforma son gente que han nacido en su tierra, que ha trabajado en su tierra, que han segado, han labrado, han estado de pastores, han pisado esta tierra y han bebido agua de sus fuentes. No vamos a permitir que nos lo cambien. El futuro será nuestro y de los que luchamos por nuestra tierra.

¿En qué consiste el fracking?

El fracking o fractura hidráulica es un método de extracción de gas natural a través de la fracturación de la roca que lo contiene (albergado en pequeñas burbujas). Para ello, se perfora un pozo en vertical de 2 a 5 kilómetros, hasta alcanzar la roca que contiene el gas y luego se perfora horizontalmente. Para liberar el gas, se inyecta agua a alta presión, mezclada con arena y sustancias químicas. Y en ocasiones, se introducen pequeños explosivos para facilitar el proceso. Los peligros que supone para el medio ambiente y la salud humana son la causa de la rotunda oposición popular que tiene esta práctica.

Un comentario sobre “Castilla La Mancha contra el fracking, una victoria que abre camino”

  • Solamente falta un Gobierno revalorizado en sus competencias y que así defienda a los ciudadanos que, en ciertos territorios quedan indefensos ante los chanchullos locales con el fracking de las transnacionales.

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