El peligro de que "todo cambie para que todo siga igual"

Cambio de modelo polí­tico

Quizás sea el momento de recordar el “informe confidencial al embajador Salomon” del agente Philby al entoncen embajador norteamericano en España. En el informe se advierte de que “un paí­s como España () no puede entrar en un periodo de desestabilización polí­tica, social y económica”.

Habla de la posibilidad de que, como ocurrió al inicio de la transición, las potencias “aliadas” (EE.UU, Gran Bretaña, Francia y Alemania) establezcan un “grupo de trabajo para ayudar y controlar la situación española y en su caso pilotar esta segunda transición (…) en favor de salvar y reconducir el vigente régimen partitocrático (…) o influir en la reforma de la Constitución (…) con o sin la monarquía, a la vista de cómo se vayan decantando los acontecimientos.”. Y avisa sobre la ausencia de nuevos dirigentes no contaminados , pero asegura que, “llegado el momento, los nuevos protagonistas de la reforma aparecerán”.

El relevo en la monarquía, poco más de un año después de conocerse el “informe Salomon”, con la abdicación de Juan Carlos “para impulsar las reformas que pide el país”, fue el inicio de un recambio desde la misma cúpula del Estado, con el que buscan un nuevo modelo adaptado a las nuevas condiciones para continuar adelante con sus proyectos por años o décadas.

Un nuevo modelo político en gestación con o sin bipartidismo, con o sin reforma constitucional… aún sin acabar de definir. Entre otras cosas porque va a hacer todo lo posible por reconducir el viento popular, y a las fuerzas en las que se expresa hacia límites “aceptables” para los proyectos de Washington y Berlín.

Este es el mayor riesgo al que nos enfrentamos, que “todo cambie para que todo siga igual”.

No es ese el cambio que reclaman los 16 millones de ciudadanos que votaron contra los recortes y el bipartidismo el 20-D. Lo que necesitamos es un cambio basado en un frente amplio de fuerzas políticas que defiendan la redistribución de la riqueza, la defensa de la soberanía y la ampliación de la democracia.

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