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BBVA y Caixa se plantan ante el FROB por beneficiar a Guggenheim en NCG

La subasta de NCG Banco (Novagalicia) se calienta por momentos. Los dos grandes bancos interesados en su compra, BBVA y La Caixa, se han plantado frente al FROB por su «claro favoritismo», a su juicio, hacia los fondos capitaneados por Guggenheim en la puja, según fuentes conocedoras de la situación. La entidad presidida por Francisco González y la que lidera Isidre Fainé han recordado que son ellos los que han dado liquidez a los preferentistas de NCG con una derrama en el Fondo de Garantía de Depósitos y que eso les da derecho a estar, cuando menos, en igualdad de condiciones con los fondos en la subasta. En todo caso, ambas entidades han asumido que no podrán obtener un EPA (esquema de protección de activos), como adelantó El Confidencial, y están dispuestas a pagar dinero (en vez de recibirlo) por la entidad gallega.

Los dos grandes bancos interesados en NCG (Santander también está presente en la puja, pero su apetito es mucho menor salvo que reciba grandes ayudas) están muy enfadados por lo que todo el mundo califica de «operación política» para conceder la entidad gallega al consorcio de fondos capitaneados por Guggenheim. Como es sabido, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, apoya esta opción para cumplir su promesa de mantener la «galleguidad e independencia» de la fusión de cajas que él mismo impulsó y que acabó en nacionalización. De ahí que haya respaldado los sucesivos intentos del presidente de la entidad, José María Castellano, de encontrar inversores privados al margen de los bancos que quisieran comprarla y mantenerla independiente con el equipo actual al frente.

BBVA y Caixa esperaban que el Gobierno les iba a reconocer el haber soportado gran parte del coste de la reestructuración del sector bancario, con la adquisición de varias entidades -Unnim (BBVA) y Caixa Girona, Banca Cívica y Banco de Valencia (La Caixa)-, y, sobre todo, la aportación adicional de unos 2.000 millones que van a tener que hacer todos los bancos al Fondo de Garantía de Depósitos para dar liquidez a las preferentes de NCG canjeadas por acciones no cotizadas de la entidad gallega. Por ello, el cambio de actitud del FROB, que ahora considera que venta de NCG a extranjeros sería un «espaldarazo inmejorable» para la recuperación económica y el proceso de saneamiento de la banca española, se ve como una traición en las sedes de Azca y en Diagonal.

De ahí que ambas entidades se hayan plantado ante el director general del FROB, Antonio Carrascosa, para exigirle acabar con este «cambalache político» y que proceda a una puja «limpia» en la que se tengan en cuenta las ventajas que supone entregar NCG a un banco solvente en vez de dárselo a un fondo. Según las fuentes consultadas, una de las entidades sostiene que «los fondos de capital riesgo tienen como único objetivo obtener una rentabilidad muy elevada a la vuelta de tres o cuatro años, por lo que sus alternativas son sacar NCG a bolsa, si puede, o venderlo a otro fondo, es decir, dar patadas adelante sin solucionar el problema». La otra añade que «lo importante para Galicia es tener una entidad fuerte que sea capaz de conceder crédito y de garantizar los depósitos, no que se llame Caixa Galicia. Y eso no lo puede ofrecer un fondo, sino un banco solvente». Sendos portavoces de BBVA y La Caixa declinaron hacer comentarios.

Los bancos también tienen ventajas

Una fuente cercana al Banco de España añade que «en el supervisor no gusta nada la opción de los fondos porque no saben gestionar bancos y no tienen capacidad para acometer los saneamientos que necesita NCG para ser viable. La única solución es que lo absorba un banco con el que tenga sinergias que hagan rentable la integración». No obstante, el BdE ha cedido a las exigencias de Economía, aunque con importantes fricciones y tras imponer a Guggenheim (y a los demás fondos interesados) condiciones como que puje por el 100% del capital, un período de permanencia de cinco años, una inyección de capital y un incremento del crédito.

Ahora bien, desde el entorno de Castellano se responde que lo que pretenden los bancos es quedarse con NCG «por un euro y con EPA» para arreglar sus propios problemas, como ha ocurrido en los casos de Unnim y, sobre todo, Banco de Valencia. «Y lo que les fastidia es que la presencia de los fondos les obliga a pujar de verdad y a pagar dinero por NCG en vez de cobrar por ello», añaden. Además, recuerdan que los bancos parten con la ventaja de que pueden aprovechar el crédito fiscal de 4.500 millones que tiene la entidad gallega, de los que esta sólo podrá apuntarse 2.000 como máximo si es adquirida por Guggenheim.

Fuerte interés por Galicia

Este enfrentamiento con el FROB evidencia el interés de González y de Fainé por hacerse con la entidad gallega. El Confidencial ya adelantó la semana pasada que el financiero catalán está dispuesto a igualar las condiciones de «galleguidad» que garantiza Guggenheim; de hecho, se ha reunido con Feijóo para convencerle de ello. Ese interés les va a llevar a presentar ofertas positivas por la entidad, aunque las fuentes consultadas consideran que no llegarán ni de lejos a los 1.400 millones fijados como objetivo por Carrascosa.

Este interés deriva de que NCG es la última oportunidad para ambos de crecer en Galicia, donde tienen una cuota inferior a la media de España (en el caso de La Caixa, un 6,2% frente al 14,6% del conjunto del país). Ambos son conscientes de las dificultades para crecer abriendo oficinas en un momento en que el sector tiene que seguir cerrando y del fuerte apego que mantiene la población gallega a sus cajas, pese a las preferentes y demás escándalos. Aparte de que las otras vías de entrada en la comunidad (el Pastor y el Banco Gallego) han ido a parar a Popular y Sabadell, respectivamente.

Según las fuentes, la resolución de la subasta se ha retrasado ligeramente. El período de análisis preliminar en que se encuentran, llamado presounding, se prolongará hasta fin de mes, que será cuando tengan que presentar las manifestaciones de interés a BNP Paribas para seguir adelante. A partir de ahí tendrán otro mes aproximadamente para presentar las ofertas vinculantes, con lo que la puja no se resolverá hasta finales de noviembre.

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