Una victoria del movimiento obrero

Absolución de los “ocho de Airbus” por falta de pruebas.

En la absolución ha tenido un papel fundamental la manifestación de Madrid convocada por 12 organizaciones sindicales, profesionales y otras organizaciones ciudadanas.

La concentración con más apoyo sindical y social de los últimos años, fue un clamoroso grito en defensa del derecho de huelga, contra la “criminalización sindical”, en apoyo a los ocho trabajadores de Airbus, juzgados por su actuación en la Huelga General del 29 de septiembre de 2010, por la derogación del artículo 135.3 del Código Penal (que castiga con hasta 3 años de prisión a los piquetes de huelga), y por la amnistía para los más de 300 trabajadores y sindicalistas encausados por su participación en huelgas.

El juicio contra los “ocho de Airbus” y la absolución pone de manifiesto dos cuestiones fundamentales.

“Hay que seguir luchando, está en juego el intento de desarticular al movimiento obrero y maniatar al pueblo trabajador en su lucha contra las políticas de recortes y saqueo”

La primera, que la unidad sindical y social ha jugado un papel determinante. Un total de 12 organizaciones sindicales se han unido para defender el derecho de huelga y de manifiestación: CCOO, UGT, USO, CGT, CSIT Unión Profesional, AMYTS, SATSE, Solidaridad Obrera, GETSHA, Unión de Actores, STEM y la Alternativa Sindical de Seguridad Privada.

Y segunda, que en este juicio, como en los más de 300 casos de trabajadores imputados -algunos de ellos ya condenados- por participar en huelgas, lo que está en juego es el intento de desarticular al movimiento obrero, criminalizando al movimiento sindical y la lucha de los trabajadores y recortando los derechos de huelga y manifestación. Y maniatar a la clase obrera y al pueblo trabajador en su lucha contra las políticas de recortes y saqueo.

Aprender de estas dos lecciones es fundamental. Hay que mantener la línea de unidad sindical y social contra los recortes y contra las leyes que recortan los derechos democráticos de huelga y manifestación. Y hay que mantener la movilización hasta conseguir que ni uno solo de los 300 trabajadores y sindicalistas represaliados por participar en huelgas siga encausado.

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