En una conexión en directo desde Tel Aviv para el programa «Horizonte» presentado por Iker Jiménez y Carmen Porter, la periodista de Cuatro Laura de Chiclana informó de algo que muchas otras veces se ha denunciado y constatado: que a los árabes no los dejan ingresar a los refugios cuando hay alerta de misiles, en un acto claro de racismo.
Pero poco después, la presentadora Carmen Porter -colaboradora y esposa de Iker Jiménez- interrumpió para leer un whatssap de la «comunidad judía en España» -léase «lobbie israelí en España»- que aseguraba que «no es verdad, que en Israel los árabes, los ciudadanos árabes israelíes no tengan derecho a los refugios antiaéreos».
¿A quién vamos a creer, a una corresponsal de guerra de larga experiencia que se atreve -desde Israel- a denunciar en directo el apartheid contra los palestinos, o a un whatsapp leído por los presentadores de «la Nave del Misterio», que por cierto siempre claman contra «la censura» y la «cultura de la cancelación»?

Desde hace tiempo, los programas dirigidos por Iker Jiménez -un presentador que durante años se ha hecho famoso por contenidos relacionado con la parapsicología, los ovnis o los “misterios”- han pasado al campo de la propaganda más reaccionaria, invitando frecuentemente en su “panel de expertos” a agitadores ultraderechistas o a propagandistas del negacionismo científico, antivacunas o intoxicadores profesionales. Por ejemplo, a un Ruben Gisbert que fue “cazado” en plena Dana manchándose la ropa de barro para dar más verosimitud a su relato, que incluía asegurar -sin ninguna prueba- que había “cientos de muertos en el Parking subterráneo de un centro comercial” para aumentar el dolor y la zozobra de la opinión pública en aquellos trágicos momentos.

Todo nuestro apoyo, nuestro reconocimiento y nuestro cariño, a la periodista Laura de Chiclana, y a su compromiso con la verdad. Este es el periodismo que necesitamos
Todo nuestro rechazo para los presentadores de Horizonte, que no sólo han desautorizado a una corresponsal de su propia cadena en directo, para dar pábulo a un whatsapp que claramente tiene un objetivo político -blanquear al Estado de Israel y a su apartheid contra los ciudadanos árabes israelíes, algo largamente documentado-, sino que la han señalado y puesto en una diana en un país donde ahora mismo se hostiga a los informadores extranjeros que no se alinean con las tesis de Netanyahu y su gobierno, el más ultraderechista y fanáticamente sionista de la historia de Israel.
No por manida, esta máxima deja de ser cierta. “Si una persona dice que llueve y otra dice que no, tu trabajo como periodista no es darle voz a ambas: es abrir la puta ventana y ver si está lloviendo.”. Más periodistas como Laura de Chiclana y menos como Iker Jiménez y Carmen Porter.

