Cine

25 años del “otro cine”

“Estaba en la calle, delante de la única sala que tení­amos entonces, intentando animar a la gente a que entrara. Parecí­a el portero de un bar de contrabando. Los que pasaban me miraban y preguntaban qué hací­a ahí­”. Así­ hablaba el veterano Redford, de los primeros pasos de un experimento a contracorriente en América, y que ha acabado consolidándose como una seria alternativa a las grandes producciones.

El festival sin embargo ha continuado generando olémica en ambos lados del segmento cinematográfico. El término “independiente”, se cuestiona con frecuencia, más ahora que el festival ha alcanzado un notable prestigio internacional, y entre sus asistentes ya abundan las celebrities. “La palabra independiente servía para definir cualquier cosa fuera de los grandes estudios. Sundance se apropio del término, aunque el festival siguió siendo esquizofrénico”, cuenta Peter Biskind en el polémico libro sobre la generación Sundance “Sexo, mentiras y Hollywood”. Aún a pesar de las opiniones enfrentadas, el hecho de plantearse un certamen de este tipo, y enfrentarse frontalmente a los todopoderosos magnates de Los Ángeles, haciendo pasear a sus ejecutivos por las heladas tierras del norte, constituyó una demostración de tenacidad. La tenacidad de un actor consagrado, que dio el chispazo inicial, para poner en marcha toda una maquinaria creativa que hasta entonces no había salido del mundo undergroud. La realidad es que la historia de Sundance ha hecho posible la aparición de directores como Cristopher Nolan, Steven Soderbergh o Quentin Tarantino, actualmente reconocidos internacionalmente; así como de un sinfín de “pequeñas grandes producciones” que de otro modo hubieran pasado completamente desapercibidas, arruinando a sus productores. ¿Con tanto trato comercial ha perdido su alma Sundance? Redford comentaba que no veía contradicciones entre arte y dinero. “Somos un festival que se convirtió en mercado. Dado que el objetivo inicial era crear oportunidades para artistas independientes, no voy a quejarme del hecho de que estén comprando su trabajo. Es algo estupendo y no tengo ningún problema con eso”.

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