La Jueza de Catarroja sigue trabajando para intentar sacar a luz lo ocurrido en la Dana y hacer que sus principales responsables respondan ante la Justicia por las 230 muertes.
Hablamos con Rosa Álvarez, presidenta de la asociación de víctimas mortales de la Dana 29-O.
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La jueza Nuria Ruiz Tobarra ha presentado una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana para investigar al expresidente valenciano por su responsabilidad penal en las 230 muertes de la DANA. El proceso para sentar a Carlos Mazón en el banquillo parece ponerse en marcha. ¿Cómo valoráis este paso?
Este auto ha motivado la imputación del expresident y actual diputado autonómico Carlos Mazón. Era algo que antes o después debía llegar, aunque nos sorprendió el día 4, justo al salir de nuestra comparecencia en Les Corts. Si la jueza lo ha considerado oportuno, tiene todo nuestro apoyo.
Confiamos en que el TSJCV asuma la competencia o, en su caso, pida nuevas diligencias por su condición de aforado. Lo que ni siquiera contemplamos es que se desestime: ningún ciudadano decente lo respaldaría.
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Habéis agradecido en muchas ocasiones a la jueza su instrucción y también el trato hacia las víctimas.
La jueza ha demostrado ser una instructora extraordinaria y, además, una persona de gran calidad humana. Con cada familia ha mostrado respeto y empatía, situando a las víctimas en el centro del proceso.
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Su investigación también ha seguido una estrategia clara, avanzando desde niveles técnicos hacia los máximos responsables del Consell. ¿Cómo lo valoráis?

Hablo por mi asociación y probablemente también por las otras dos con las que solemos coincidir. Según la legislación autonómica, en los niveles 1 y 2 de emergencia las competencias son de la Generalitat. Por eso se ha empezado por la consellera y el secretario autonómico de Emergencias, responsables ese día.
Pero por encima está el president, máximo responsable político. Mazón insiste en que no era miembro del CECOPI, pero eso no cambia su responsabilidad. Él mismo recordó en su día a Ximo Puig que el president es siempre el máximo responsable. Por tanto, nuestra valoración es positiva.
El supuesto apagón informativo es un bulo con el que el gobierno autonómico y dirigentes del PP han intentado justificar su inoperancia y negligencia, que provocaron 230 muertes bajo su responsabilidad.
“La jueza, además de ser una extraordinaria dirigente instructora, ha demostrado con cada familia ser una persona de una calidad humana excepcional”
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En contraste con la actuación judicial y el apoyo ciudadano, denunciáis un trato hostil del gobierno valenciano.
Desde el principio hemos sufrido maltrato institucional. Nuestra asociación representa solo a víctimas mortales y ya durante su constitución recibíamos presiones. El 14 de marzo fuimos a la sede del PP en Génova para pedir una reunión con Feijóo, porque tenía información en tiempo real.
Éramos once personas; entramos dos y al salir nos encontramos con antidisturbios y coches de policía. La razón es que somos abiertamente críticas con la gestión del gobierno valenciano. Se sabía desde hacía días que venía una Dana y no se avisó. Esa crítica constante tiene consecuencias para quienes damos la cara.

Cuando Mazón pidió reunirse con las asociaciones lo interpretamos como una maniobra política para ganar oxígeno ante las críticas incluso de medios conservadores que pedían su dimisión. Para entonces ya habíamos viajado a Bruselas, nos habíamos reunido con el presidente del Gobierno, con la Delegación del Gobierno y con el comisionado para la reconstrucción. Dijimos que nos reuniríamos con el próximo president de la Generalitat, no con quien sigue protegido por el escaño que le mantiene aforado.
También fuimos vetados durante mucho tiempo en la comisión de investigación de Les Corts. Solo nuestra insistencia pública logró que nos incluyeran en el plan de trabajo. Aun así, creemos que sus conclusiones estaban decididas desde el principio. Comparecimos para decirles las cosas a la cara, no porque pensáramos que cambiarían el resultado.
Quiero agradecer el apoyo de la mayoría de los medios de comunicación, aunque hay algunos que no lo merecen. Dos, en particular, han intentado desacreditar a las víctimas y dinamitar la instrucción, llegando incluso a acosar a la jueza de Catarroja y a su entorno.
“Gracias a esta gran familia que hemos constituido, podemos aguantar día a día”
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Cientos de miles de personas han salido a la calle con el lema “Mazón a prisión”. ¿Qué significan esas movilizaciones para las víctimas?

Las manifestaciones, sean cien personas o cien mil, no cambian la legitimidad de nuestras reivindicaciones. Pero representan la dignidad de un pueblo frente a la negligencia de su gobierno. El Consell es prácticamente el mismo que el 29 de octubre; solo cambió una consellera que no tuvo responsabilidad directa en la gestión.
El apoyo de la ciudadanía valenciana, de movimientos sociales y de gente de toda España ha sido fundamental. Las familias flaqueamos muchas veces, aunque en los medios parezca que no. Gracias a esa red de apoyo podemos seguir adelante. Durante más de 16 meses han estado acompañándonos mes tras mes, incluso en un contexto de gran tensión política y social.
Para las familias, esa presencia constante en la calle significa también memoria. Cada pancarta y cada concentración recuerda que detrás de las cifras hay vidas concretas: padres, madres, hijos y amigos. No hablamos de estadísticas sino de personas con proyectos y familias que quedaron truncados. Esa memoria colectiva es una forma de reparación moral que ninguna institución nos ha ofrecido todavía.
También demuestra que la sociedad valenciana no ha aceptado el relato oficial que intenta presentar lo ocurrido como una tragedia inevitable. Una DANA puede ser inevitable, pero la gestión política no lo es. Los avisos que no llegaron, la coordinación que falló y la falta de responsabilidades son cuestiones que deben aclararse.
Sabemos que el proceso judicial será largo, pero el acompañamiento ciudadano nos recuerda que no estamos solos. Cuando miles de personas salen a la calle sentimos que nuestros familiares no han sido olvidados y que existe una conciencia colectiva que exige verdad, justicia y reparación. Esa solidaridad nos da fuerza para seguir. No pararemos hasta hoy. 20:11, ni oblit, ni perdó.

