Mujer trabajadora

Mujeres trabajadoras en lucha: invisibles pero invencibles

Con motivo del 8M, la Sección Feminista de UCE organiza un encuentro telemático con diferentes colectivos de mujeres trabajadoras.

Con motivo del 8M, día internacional de la mujer trabajadora, desde UCE vamos a celebrar el próximo 5 de marzo, un encuentro telemático con diferentes colectivos de mujeres trabajadoras. Colectivos dirigidos por valientes mujeres que han decidido dar un paso adelante en la defensa propia de sus condiciones laborales.

Hablamos de las Kellys, pero también de las trabajadoras de cuidados a mayores en residencias, o a domicilio (SAD). Son mujeres que dedican su día a día en trabajos extenuantes, precarios y mayoritariamente feminizados. Y ante la indefensión y el maltrato externo que viven, han decidido la autodefensa. Organizándose y creando sus propios sindicatos. Porque a ellas nos se las cuida. Se las exprime.

El servicio de limpieza en España representa el 30% de la plantilla de los hoteles, donde el 98% del total son mujeres. Estas empleadas limpian, de media, 30 habitaciones de hotel cada día, cargan con carros de hasta 100 kilos y recorren, aproximadamente, 15 kilómetros a lo largo de su jornada laboral.

El tema se recrudece cuando se trata de cuidados a dependientes. Las trabajadoras deben cumplir con la cantidad de usuarios adjudicados en el tiempo establecido, 10 minutos para el aseo y 20 por baño, dando medicación y comidas, o levantando a los más dependientes.

Pero hay un problema mayor. La externalización de las empresas contratantes que merman sus derechos y condiciones laborales a un nivel extremo. Colocándolas como trabajadoras de segunda clase. Obligándolas a amoldarse a la flexibilidad laboral exigida. Sin comités de empresa que velen por sus intereses. Con contratos mayoritariamente eventuales de obra y servicio.

Para una camarera de piso, la diferencia entre que te contrate el propio hotel o una empresa externa puede suponer una pérdida del 40% de su salario. El convenio pasa a regirse por el de la empresa contratante con salarios brutos más bajos que los del hotel. Y de una actividad que nada tiene que ver con la llevada a cabo.

Agudizando la brecha salarial, la precariedad, su inseguridad y vulnerabilidad. Con sueldos que no llegan al Salario Mínimo Interprofesional. Pero esta brecha salarial la provocan organizaciones con nombre y apellidos.

Desde el SAD denuncian cómo los Ayuntamientos de los diferentes municipios, llevan años externalizando este servicio de atención a empresas privadas ajenas a los servicios sociales. De hecho, el 50% del SAD de Barcelona está en manos de un fondo de inversión con sede en paraísos fiscales como es DOMUS VI, o Clece de Florentino Pérez. Este puñado de sanguijuelas se beneficia del desfalco generalizado de lo público. Haciendo negocio a costa del cuidado y la asistencia de los más vulnerables por parte de unas trabajadoras que terminan rotas e indefensas.

Y ante todo esto, ellas han optado por la organización. Han levantado su voz. Tejiendo redes entre los diferentes colectivos de mujeres en trabajos invisibilizados. Su voz es nuestra voz. Seremos invisibles, pero unidas, somos invencibles. Gracias compañeras por vuestro ejemplo.

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