Tras promocionar Milei una criptomoneda -la $LIBRA- el valor de los tokens aumentó en un 2500%, para después producirse la estafa conocida como “rug pull” en la jerga cripto (algo así como tirar de la alfombra, en castellano). Un puñado de carteras intercambió las criptomonedas por dólares, obteniendo enormes ganancias, y derrumbado el valor de las $Libra.
“La Argentina liberal crece!!! Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina. $LIBRA. VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!!”. Este es el tuit que Javier Milei escribió en la red social X el viernes 14 de febrero, animando a sus casi 4 millones de seguidores a comprar una criptomoneda recién creada. El tuit además incluía una web con el nombre de “vivalalibertadproyect.com” y un link con una planilla de Google para las inversiones.
La cotización pasó en minutos de cero a 4,7 dólares (4,5 euros) y el valor global de la criptomoneda alcanzó los 4.500 millones de dólares. Pero, repentinamente, las pocas billeteras que concentraban la mayoría de los tokens retiraron 100 millones de dólares y la $LIBRA se derrumbó en minutos. Era el tirón de alfombra que muchos habían advertido, el fraude conocido como “rug pull” mejor ejecutado nunca.
Esta escabechina ha estafado a unas 44.000 personas en todo el mundo, a miles de «criptobros», en su mayoría seguidores o simpatizantes de Milei y del turbocapitalismo, que no tardaron en inundar las redes con todo tipo de vídeos denunciando, entre la ira y las lágrimas, que la $Libra les había dejado arruinados, y señalando al presidente argentino como responsable.
Milei ha tratado de poner cortafuegos, desvinculándose de la estafa, diciendo que él sólo le dio a retuit a una iniciativa de criptomonedas, de las que lleva años siendo un ferviente defensor. Es más, ha intentado echar la culpa a los estafados: «Son hiperespecialistas” que “sabían muy bien a lo que estaban entrando”. “Son operadores de volatilidad, ninguno ignoraba lo que estaba pasando. Si vas al casino y perdés plata, ¿cuál es el reclamo?”, se justificó en una entrevista.
Esos argumentos son válidos para no sentir pena alguna por los perjudicados, pero no para borrar las huellas del crimen, de la complicidad de Milei en este escándalo.
El criptofraude “rug pull” necesita como colaborador necesario a una persona famosa que promociona o anima a sus seguidores a comprar masivamente los tokens. Puede ser un futbolista o un influencer, pero en este caso es el presidente de una nación.
“Milei fue la pieza necesaria para la estafa, lo que no sabemos es si fue o no intencional. La Justicia deberá investigar al respecto”, dice Guido Agostinelli, economista y autor del libro Experimento libertario. El caso es que olía a chamusquina, y mucho. Ya cantaba que tres billeteras virtuales concentraran el 70% de la $Libra. Pero aún es más llamativo que la criptomoneda había sido creada solo tres minutos antes de que Milei postease sobre ella.
Pero la cosa no acaba ahí. Tras el colapso de la $Libra, además de a Milei, todos acusaron al norteamericano Hayden Mark Davis, uno de los creadores de la criptomoneda, y que se había reunido en varias ocasiones con el ultra argentino, de ser uno de los urdidores de la estafa.
En varios medios argentinos han sido publicadas conversaciones de Davis con otros inversores, en los que el norteamericano se jactaba de que podía manejar al presidente argentino a través de su hermana y secretaria de la presidencia, Karina Milei, gracias a los “sobornos” que le hacía. «Le envío $$ a su hermana y él firma lo que digo y hace lo que quiero». «Yo controlo a ese nigga» (negrata, en el argot). No hay pruebas aún de esa transacción.
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Un tren de problemas
Una estafa de 4.500 millones de dólares no es moco de pavo, y Milei puede enfrentarse a serias consecuencias judiciales y ya veremos si políticas
Al menos cinco denuncias penales han sido presentadas en los tribunales federales de Argentina. Pero tambien en EEUU, al menos 40 criptoinversores que han perdido su dinero ha presentado una denuncia ante el Departamento de Justicia.
En el plano parlamentario, tres fuerzas de la oposición –incluidos el peronismo, la izquierda y el Partido Socialista–, van a impulsar un juicio político contra Milei por el «Libragate». Es poco probable que acaben logrando el objetivo último de la destitución (se necesitan mayorías de dos tercios), pero es muy posible que con mayoría simple logren activar el proceso, y con ellas comisiones de investigación que pueden acabar revelando muchas vergüenzas del ultraderechista.