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Espartaco

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18-11-2016
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Espartaco surge de la cultura norteamericana más revolucionaria triturada por la "caza de brujas"
 Espartaco
Espartaco surge de la cultura norteamericana más revolucionaria triturada por la "caza de brujas"

La pelí­cula refleja la agudización de la lucha de clases en Roma, en el siglo I a. c., durante el tránsito de la República al Imperio. Narra no solo el antagonismo del sistema esclavista, sino también la opresión sobre los "hombres libres" que no forman parte de la clase dominante, y las disputas dentro de la oligarquí­a esclavista entre las diferentes fracciones, representadas en el Senado.

 Basada en la novela del escritor comunista Howard Fast, militante del Partido Comunista de EEUU, encarcelado en 1950 por el Comité de Actividades Anti-Americanas. 

    Fast comenzó a escribir “Espartaco” en la cárcel. El temido director del FBI, J. Edgar Hoover, envió entonces una carta a su editor advirtiéndole que no debía publicarla jamás. Desde esntonces Fast nunca volvió a publicar con su nombre en EEUU. Pero en 1960, Stanley Kubrick, uno de los mejores directores de la historia del cine, llevó la novela al cine. En pleno éxito comercial del “peplum”, el cine “de romanos”, Kubrick lo aprovechó para darle la vuelta al género, de la exaltación del imperio (EEUU, ya convertida en superpotencia, como la nueva Roma), a narrar la rebelión de los esclavos encabezada por Espartaco, tomando posición por los explotados y oprimidos. Será Kirk Douglas -entonces una de las más grandes estrellas de Hollyood- quien imponga que el guionista sea Dalton Trumbo, y que su nombre apareciera en los títulos de crédito, uno de “los diez de Hollywood” encarcelados por el  Comité de Actividades Anti-Americanas.  

   La película refleja la agudización de la lucha de clases en Roma, en el siglo I a. c., durante el tránsito de la República al Imperio. Narra no solo el antagonismo del sistema esclavista, sino también la opresión sobre los “hombres libres” que no forman parte de la clase dominante, y las disputas dentro de la oligarquía esclavista entre las diferentes fracciones, representadas en el Senado.

   La filosofía nace en Grecia, fruto de una mayor complejidad de la lucha de clases, dando lugar a la aparición de un Estado ya completo. En Roma esa lucha de clases será mucho más compleja y aguda. La esclavitud alcanza dimensiones desconocidas en la Grecia clásica estallando en las “tres guerras serviles”, rebeliones de esclavos, la más importante de ellas la encabezada por Espartaco. Pero también entre los “hombres libres”. Divididos entre quienes disfrutaban de la ciudadanía romana y quienes no. Recordar que en Roma incluso los miembros de los pueblos itálicos, aliados de Roma, no tenían acceso a la ciudadanía romana.Y entre los ciudadanos, entre patricios y plebeyos. Los patricios formaban la clase dominante, solo ellos podían formar parte del Senado y ejercer los altos cargos del Estado. Los plebeyos eran hombres libres, pagaban sus impuestos y acudían al ejército cuando se les convocaba, tan sólo les correspondía reunirse cada año para elegir a los magistrados entre los candidatos que presentaban los patricios.

  La concentración de la propiedad, principalmente de la tierra, en una oligarquía esclavista cada vez más restringida condena a la pobreza a muchos ciudadanos y hombres libres. Esto dará lugar a la rebelión de los plebeyos de Roma. Obligando a los patricios a limitar la  propiedad o la posesión a causa de deudas, y crear el cargo de “tribuno de la plebe”, magistrado que protegía a los plebeyos frente a los excesos de patricios, cónsules y Senado.

  Esa lucha de clases va a reflejarse en diferentes tendencias en el seno del propio Senado romano. Los “opptimate”, representantes de la oligarquía romana con un proyecto imperial agresivo; y los “populares”, partidarios de conceder más derechos a las clases populares de hombres libres.

   El Estado en Roma se va a convertir en una gigantesca maquinaria imperial, no solo contra la propia sociedad romana, sino esclavizando a otros pueblos. Roma construirá un Estado con un aparato burocrático jamás conocido, una potencia militar extraordinaria, capaz de imponer el orden desde Hispania hasta Asia Menor.

   La filosofía en Roma, necesaria para sostener teóricamente la ideología esclavista, con nombres como Séneca, Cicerón, Marco Aurelio, desarrolla el idealismo establecido en Grecia como filosofía oficial del Estado esclavista por Sócrates, Platón y Aristóteles.

   El arte también se utiliza para glorificar el imperio. En la “Eneida”, Virgilio convertirá a los romanos en descendientes de Eneas, uno de los héroes de la guerra de Troya. Emparentando a la nueva potencia dominante con los semi-dioses y el prestigio del legado helenistico.

   La rebelión de los esclavos encabezada por Espartaco es un hecho real pero los esclavos no aspiraban a derrocar el poder de la aristocracia esclavista, sino a abandonar Italia para convertirse en hombres libres. No estaban dadas las condiciones para que las clases explotadas se organizaran para tomar el poder.

   Pero sí influyó decisivamente en el curso de la historia romana. No solo se levantaron decenas de miles de esclavos, algunos de los sectores más empobrecidos de los hombres libres se unieron a ellos. El Estado romano tuvo que movilizar todo su poder para derrotar la rebelión. Agudizándose una lucha de clases que desembocará en el paso de la República al Imperio.

   Es un periodo donde se agudiza la lucha de clases en Roma, no solo frente a los esclavos, también en el seno de los ciudadanos libres, que conducirá a un convulso periodo (la guerras civiles) que desembocará en la sustitución de la Republica por el Imperio. La “igualdad” entre los diferentes sectores patricios, expresada en la primacía del Senado, eran incompatibles con la expansión del imperio. El “imperium”, el poder militar para dirigir legiones, hasta entonces otorgado por el Senado para un tiempo muy limitado, pasa a estar monopolizado por el “imperator”, el emperador.

   La rebelión de los esclavos inició una crisis cada vez más profunda de la economía esclavista. Abriendo paso a nuevas formas, como el “colonato”, donde los grandes propietarios asignaban a esclavos pequeñas parcelas de tierra a cambio de apropiarse de una importante parte de la cosecha. La rebelión de los esclavos será “derrotada”, pero sus efectos serán profundos, agudizando todas las contradicciones de la sociedad esclavista romana.

Kubrick muestra en las primeras escenas el antagonismo del sistema esclavista. El esclavo no es que no fuera libre, es que era considerado una cosa, no era humano. Su dueño tenía derecho a matarlo, como con cualquier animal de su propiedad. Pero Espartaco ha sido un hombre libre, y no soporta la esclavitud. Fue convertido en esclavo cuando desertó del ejército romano y fue capturado. En “Espartaco” se refleja el principio de que siempre que hay opresión hay rebelión. Aunque se condene a la clase explotada al fango de la esclavitud. Pero Kubrick también reflejan las dos bases de principios de los explotadores y los explotados. El Senado romano convertido en un nido de intrigas, donde la traición es la moneda de cambio. Mientras entre los esclavos se desarrolla la solidaridad, la lealtad, el apoyo mútuo, la unidad entre iguales y libres. La explotación ha deformado a los “grandes hombres”, y la rebelión ha convertido a los esclavos -el último escalón social- en gigantes.

La pelicula refleja extraordinariamente las diferentes fracciones en la oligarquía. El Senado no es un todo monolítico, sino territorio de disputa entre los diferentes sectores. Pompeyo y Craso -que encabezaron en la realidad las legiones romanas que lucharon contra las tropas de esclavos-; por otro lado Graco -en la realidad, los Graco vivieron en una época anterior, y como “tribunos de la plebe” impulsaron reformas sociales para integrar a todos los ciudadanos y hombres libres, pero fueron derrotados-.

El final de Espartaco es toda una posición. Espartaco es derrotado y crucificado. Pero su hijo ya no será un esclavo sino un hombre libre. La rebelión de los esclavos en realidad acabará triunfado. Y todo el inmenso poder militar de Roma no podrá impedir que desaparezca su imperio y que el propio modo de producción esclavista fuera arrojado al basurero de la historia. El futuro es de los pueblos, y el imperialismo será derrotado, por muy poderoso que se presente. Esta es una ley de la historia, de la lucha de clases.

 

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COMENTARIOS

Invitado 01-01-2017 12:37

Considerada erróneamente una obra menor en la filmografí­a del director porque no era un film tan "de autor". El papel de Douglas fue determinante en el rumbo que tomó la pelí­cula al acabar con la caza de brujas, no cediendo a las presiones para que Trumbo apareciera en los tí­tulos (estéticamente impecables por Saul Bass, otro genio). Una pelí­cula revolucionaria, donde por principios un esclavo, se niega a matar por el placer de sus amos patricios, el gladiador negro. Ese hecho es crucial para Espartaco, que enciende la chispa revolucionaria y de conciencia de clase que le rebela hasta enfrentarse al imperio más poderoso de la historia hasta ese momento.

san bruce lee vietcong t-800 (invitado) 01-01-2017 12:37

Si,la lucha entre gladiadores y cómo se rebela el gladiador negro,es la que más me gusta a mí.Es cuando le cambia el "chip" a Espartaco,toda una posición de principios.Aquí os dejo la lucha --> https://www.youtube.com/watch?v=zCLyLBrugD0

sargento arensivia el de la cia (invitado) 01-01-2017 12:37

¿toma de posición frente al Imperio? hmmmm,eso me suena --> https://www.youtube.com/watch?v=wXEQQOxKIaY .jojojo,cada día más friky


Invitado 12-12-2016 07:18

Es todo un peliculón clásico,una obra maestra.Pero vamos,que no hace falta irse a Grecia o Roma para que haya esclavos,en el capitalismo están los obreros,esclavos asalariados,donde el burgués se queda todas las mercancí­as producidas por los primeros-y avalado por el Estado-,las vende y paga a los obreros lo suficiente para que no se mueran de hambre.Mientras el burgués se queda con los beneficios restantes-que son muchos-.No por algo el partido de Rosa Luxemburgo se llamaba "espartaquista". Vamos,que con la esclavitud todaví­a no se ha acabado