Mientras sigue bombardeando, Israel prohíbe a más de 40 ONGs operar en Gaza

Y ahora que los ojos del mundo ya no miran a Gaza…

Aprovechando que la atención mediática mundial hacia sus atroces crímenes ha descendido pronunciadamente, Israel continúa perpetrando un genocidio en Gaza, solo que a otro ritmo.

Tras la firma del «alto el fuego» entre Hamás e Israel el pasado 10 de octubre, la mirada de la opinión pública mundial se ha ido apartando más y más de la Franja de Gaza. Algo que el ultrasionista gobierno de Netanyahu se encargado de rentabilizar en forma de casi 2.000 violaciones de la tregua, desde bombarderos a campos de refugiados a disparos de francotiradores, causando cerca de 500 muertos y más de 1.200 heridos.

A estos nuevos crímenes de guerra se suma que Israel ha prohibido a Médicos Sin Fronteras y a casi 40 ONG más seguir operando en Gaza en 2026. Una medida que busca un objetivo claro: incrementar el indecible sufrimiento de la población civil, y mantener a Gaza como un páramo inhabitable. Todo para forzar -por las bombas, por el hambre y la miseria- el éxodo masivo de la población palestina de la Franja, es decir, culminar la limpieza étnica.

Israel sigue perpetrando un genocidio en Gaza, solo que a otro ritmo.

Los bombardeos siguen en Gaza. No son diarios, sólo son cuando Israel fabrica cualquier pretexto. El viernes 9 de enero, al menos trece personas murieron en diversos puntos de la Franja de Gaza, entre ellas cinco niños: una niña de 11 años que soñaba con ser doctora, una adolescente y dos niños. En uno de los ataques, Israel usó un dron suicida contra una tienda de campaña para desplazados en Al-Mawasi. Otro de los proyectiles impactó contra una de las escuelas que también alberga a desplazados en esta zona.

El «motivo» esgrimido por el Ejército israelí fue un supuesto lanzamiento de un proyectil desde Gaza, que no cruzó la frontera y que impactó dentro de la Franja. Según la agencia EFE… «lo sucedido no tuvo relación alguna con el conflicto, sino que se trató de un proyectil con el que jugaban unos niños».

Gaza está helada. Mikail Çiftçi (Turquía)

Y mientras continúan los crímenes de guerra, y los padecimientos -de hambre y refugio- de los gazatíes siguen siendo insoportables, Israel ha decidido que más de 40 ONGs no puedan entrar en la Franja. Lo ha hecho fijando una serie de requisitos claramente arbitrarios e imposibles de cumplir, diseñados para impedir que estas organizaciones puedan realizar su labor humanitaria.

De esta manera, Israel «formaliza» lo que ya era una indignante realidad. Desde el inicio del alto el fuego, las ONGs han sido vetadas para poder actuar en Gaza. En los hechos se les ha negado la entrada a Gaza de envíos urgentes de ayuda, incluidos agua, alimentos, tiendas de campaña y suministros médicos.

Todo ello cuando Gaza vive un recrudecimiento de su ya extremadamente grave situación humanitaria que vive la Franja. Las lluvias torrenciales y un invierno crudo intensifican los padecimientos de los gazatíes. A pesar de que 900.000 personas se enfrentan al peligro de nuevas inundaciones o de que las tiendas están empapadas, más de 300.000 carpas han sido bloqueadas por Israel, impidiendo que entren en Gaza.