Galicia: la crisis fuerza a volver a los parados a buscar trabajo en la pesca

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(EFE) La ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa y la conselleira de Pesca, Carmen Gallego en la Conferencia Sectorial de Pesca, Museo del Mar de Vigo.

El acelerado crecimiento del paro en Galicia, a un ritmo superior a la media general de España, ha disparado también la necesidad de buscar empleo. Muchos trabajadores, jóvenes sobre todo, vuelven a mirar la pesca como alternativa. De hecho, según el ministerio de Trabajo, a final de 2008 ya se empezó a producir un ligero aumento de trabajadores inscritos en el Régimen Especial del Mar. Pero no todo es como la ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa y la Conselleira de la Xunta de Galicia, se han apresurado a pintarlo: porque ni el sector pesquero puede asumir una parte significativa del paro, ni las condiciones en las que vuelven a trabajar los parados de la construcción o los servicios son buenas.

Son los sindicatos en el sector esquero los que se han apresurado a denunciar las condiciones de trabajo. Para el portavoz de la sección del mar de UGT, Rafael Mesura: “En la pesca hay más trabajo pero la calidad es harina de otro costal. Estos trabajadores se van a encontrar con la falta de regulación en el sector y con que los salarios son a la parte, pero eliminando antes el resto de gastos, como el del combustible”. O lo que es lo mismo, que los salarios que se van a encontrar estos trabajadores son aún más bajos que los de la construcción.Entre otras cosas porque son fruto de las imposiciones que los grandes armadores (no tanto en la pesca de bajura, de barcos más pequeños) han impuesto a la mano de obra inmigrante durante todos estos años. Baste recordad que la Confederación Intersindical Galega (CIG) denunció en diciembre, en la Inspección de Trabajo, la contratación de unos 2.000 marineros inmigrantes alistados en la flota pesquera gallega con sueldos por debajo del salario mínimo y unas condiciones de trabajo similares al esclavismo.El otro problema que denuncian los sindicatos, es el que provoca el desplazamiento de los inmigrantes por los marineros nacionales que vuelven; especialmente donde hay concentración de marinería inmigrante, en A Coruña, Vigo, Muxía, Malpica o Burela. Porque al fin y al cabo, el sector de la pesca, asfixiado por las limitaciones de capturas y “paradas biológicas” impuestas desde Bruselas, apenas puede ampliarse y convertirse en una fuente de empleo abundante. De hecho es uno de los sectores de la economía gallega que más ERE’s ha presentado este año.No hay una generación de nuevo empleo abundante capaz de absorber otros sectores, sino un desplazamiento de inmigrantes que hasta ahora eran los únicos dispuestos a alistarse, por los que vuelven.