Una pesadilla para el euro

«En el sur de Europa se ha puesto en marcha una verdadera pesadilla que se está extendiendo a toda prisa hacia otras partes del continente. Lo que en su comienzo fue una crisis fiscal de dimensiones manejables, se ha convertido en una crisis de confianza fundamental para el euro y para toda la estructura que depende de la moneda comunitaria. Las consecuencias pueden llegar a ser dramáticas. Son los mismos Estados de la eurozona los que tienen la culpa, ya que se mostraron públicamente desconcertados y huyeron de la responsabilidad, lo cual deberí­a poner sumamente nerviosos a los acreedores»

Grecia debe controlar sus gastos fiscales. De lo contrario, se justifica la regunta que se hace el periódico alemán ‘Bild’: ‘¿Por qué financiamos las jubilaciones de lujo de los griegos?’ (…) Eso no puede ser. Por tanto, es correcto asegurar el apoyo a Grecia, pero igual de necesario es poner condiciones estrictas a dicha ayuda para que el país vuelva a tener su déficit bajo control de forma duradera. Al mismo tiempo, Europa tiene que pensar qué hacer si los programas de ahorro de países como Grecia, Portugal, España o Hungría no funcionaran (DEUTSCHE WELLE) THE NEW YORK TIMES.- Incluso apuntalar Grecia puede no ser suficiente para evitar una crisis financiera en otras economías más débiles de Europa. Portugal, España e Irlanda están en profundos líos fiscales. En lugar de esperar a que las cosas se salgan de control, la Unión Europea y el FMI deberían actuar con rapidez para armar un paquete de medidas financieras grandes y creíbles –los economistas han mencionado hasta 1 billón dólares– y estar preparados para liberarlo rápidamente si es necesario. Los maltratados mercados financieros de Europa, y su maltratada credibilidad, no pueden permitirse muchas semanas más como esta última. Alemania. Deutsche Welle Una pesadilla para el euro Las posibles repercusiones de la crisis financiera griega en la moneda comunitaria europea, así como la responsabilidad de Europa siguen siendo tema en los editoriales europeos. Jyllands-Posten, de Arhus, Dinamarca: “En el sur de Europa se ha puesto en marcha una verdadera pesadilla que se está extendiendo a toda prisa hacia otras partes del continente. Lo que en su comienzo fue una crisis fiscal de dimensiones manejables, se ha convertido en una crisis de confianza fundamental para el euro y para toda la estructura que depende de la moneda comunitaria. Las consecuencias pueden llegar a ser dramáticas. Son los mismos Estados de la eurozona los que tienen la culpa, ya que se mostraron públicamente desconcertados y huyeron de la responsabilidad, lo cual debería poner sumamente nerviosos a los acreedores. (…) Los países de la Unión Europea ignoraron durante años la rutina político-financiera de los países de Europa del Sur, en los que los criterios del Tratado de Maastricht se pisotearon sin que nunca haya habido consecuencias políticas.” La UE debe actuar para ser digna de confianza Le Monde, de París: “En un principio, el problema parecía simple: ¿cómo ayudar a un miembro de la eurozona de modesta envergadura a sortear un escollo financiero? La situación era desagradable, claro está, porque de pronto comenzaron a salir a la luz las frecuentes mentiras de los Gobiernos griegos (…) sobre la verdadera situación de sus arcas fiscales. Pero no era una situación tan terrible como para no encontrar una solución. Después de todo, Atenas sólo necesitaba 30 mil millones de euros para pagar sus créditos en 2010. Ahora, toda la eurozona corre peligro de desplomarse. (…) Los responsables de la eurozona deben pasar a la acción si quieren seguir siendo dignos de confianza.” Ayudar a Grecia, pero bajo determinadas condiciones Vorarlberger Nachrichten, de Bregenz, Austria: “Grecia debe controlar sus gastos fiscales. De lo contrario, se justifica la pregunta que se hace el periódico alemán ‘Bild’: ‘¿Por qué financiamos las jubilaciones de lujo de los griegos?’ (…) Eso no puede ser. Por tanto, es correcto asegurar el apoyo a Grecia, pero igual de necesario es poner condiciones estrictas a dicha ayuda para que el país vuelva a tener su déficit bajo control de forma duradera. Al mismo tiempo, Europa tiene que pensar qué hacer si los programas de ahorro de países como Grecia, Portugal, España o Hungría no funcionaran.” Alemania y su responsabilidad europea Tagesspiegel, de Berlín: “Durante algunas semanas parecía que el miedo a perder votos en las elecciones regionales en Renania del Norte-Westfalia del 9 de mayo paralizaba el poder de decisión del Gobierno alemán. ‘Nada de dinero para los griegos’ era el lema, nada de pagar con impuestos alemanes la bancarrota del Mediterráneo. Y eso casi terminó en una catástrofe. El miércoles 28 de abril, la clase política alemana pareció comprender que las aventuras financieras helenas son sólo un detalle, y que lo que está en peligro es más bien la estabilidad de todo el sistema monetario de la Unión Europea. Y que Alemania corre con una responsabilidad que ha aumentado en las pasadas décadas, y con la que deberemos enfrentarnos también en las décadas por venir. Sin Europa, no habría una Alemania reunificada, y sin Alemania, Europa tendría menos peso en el mundo.” DEUTSCHE WELLE. 30-4-2010 EEUU. The New York Times El coste de la demora Cuando la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional hablaron por primera vez acerca de un rescate de 60 mil millones de dólares para Grecia, pareció que podría ser suficiente para calmar el pánico de los mercados europeos. A continuación, Alemania Muestra sus reticencias, y los inversores se apresuraron a vender bonos griegos y bonos de los financieramente inestables Portugal y España. Ahora, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dice que se necesitarán hasta 160 mil millones dólares durante más de tres años para cubrir las deudas de Grecia y sustituir a una financiación privada que se ha puesto a un costo prohibitivo. Los inversionistas tomaron un respiro, especialmente después de que el gobierno alemán –que puede o no haber aprendido la lección– dijera que espera que el rescate esté en vigor este fin de semana y diputados de la oposición dieron su acuerdo a una vía rápida de debate sobre los 11 mil millones dólares con que Alemania debe contribuir este año. Grecia necesita dinero el 19 de mayo, cuando vencen cerca de 12.000 millones de dólares en bonos del gobierno. Y si los políticos europeos se resisten más, la situación podría salirse de control rápidamente. La crisis podría extenderse más allá de Grecia, España y Portugal y paralizar las instituciones financieras de Alemania, que poseen 36 mil millones dólares en deuda griega, y Francia, que posee 54 mil millones dólares. Esto no es una cuestión de caridad. Es una cuestión de auto-preservación de Europa. El gobierno griego, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, todos deben trabajar para convencer a los inversores que están dispuestos a hacer lo que sea necesario para mantener a flote el país y los pagos de su deuda (…) Como parte del acuerdo, el FMIy la Unión Europea están presionando a Grecia para recortar 26 mil millones dólares de su presupuesto – cerca del 10 por ciento del PIB–. Reduciendo los gastos militares, elevando el impuesto sobre el valor añadido, recortando los beneficios de las pensiones y el pago de complementos en el sector público. Algunos economistas creen que Grecia aún puede tener que reestructurar sus 360 mil millones de dólares en deuda pública, acordando un plan con sus acreedores para reducir la cantidad o los tipos de interés o ampliando el plazo de sus pagos durante varios años más. Grecia todavía necesita asistencia en gran escala, mientras negocia las condiciones para poder pagar sus cuentas y mientras recupera el acceso a los mercados de capitales privados. Incluso apuntalar Grecia puede no ser suficiente para evitar una crisis financiera en otras economías más débiles de Europa. Portugal, España e Irlanda están en profundos líos fiscales. En lugar de esperar a que las cosas se salgan de control, la Unión Europea y el FMI deberían actuar con rapidez para armar un paquete de medidas financieras grandes y creíbles –los economistas han mencionado hasta 1 billón dólares– y estar preparados para liberarlo rápidamente si es necesario. Los maltratados mercados financieros de Europa, y su maltratada credibilidad, no pueden permitirse muchas semanas más como esta última. THE NEW YORK TIMES. 29-4-2010