Otro intento de magnicidio contra Donald Trump, y van tres.
En el Hotel Washington Hilton, el mismo lugar donde Ronald Reagan fue tiroteado en 1981, alrededor de las nueve de la noche, en una cena de Trump con los corresponsales de la prensa que cubren la Casa Blanca, se escucharon entre cinco y ocho disparos procedentes del vestíbulo, cerca de los detectores de metales principales. Los agentes del Servicio Secreto se abalanzaron sobre la mesa presidencial, derribaron a Trump para protegerlo y lo evacuaron de inmediato al grito de «¡Nos vamos de aquí, ya!». Los asistentes se lanzaron al suelo y se refugiaron bajo las mesas.
El incidente, que rápidamente se convirtió en un noticia que dio la vuelta al mundo, se produce justo cuando los índices de popularidad de Trump están en su mínimo histórico.
