Sí a las medidas que van a beneficiar a la población, al reducir el precio de combustibles o electricidad. Y sí a medidas sociales como la prórroga de los contratos de alquiler que iban a vencer, evitando subidas abusivas, o a la prohibición de despidos en empresas con ayudas públicas.
No a que el grueso del plan del gobierno se base en rebajas de impuestos o ayudas públicas, cargando el coste sobre el Estado, y no en políticas de Redistribución de la Riqueza, limitando los enormes beneficios de eléctricas o petroleras.
“España se convertirá en el país con el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea en respuesta a una guerra ilegal que no avalamos”. Así ha presentado Pedro Sánchez las medidas que el gobierno propone para paliar los efectos de la subida de precios que se está desencadenando al estallar la guerra en Oriente Medio.
¿Tiene razón el presidente del gobierno? ¿Debemos apoyar las medidas que el ejecutivo propone? ¿Son buenas para la población?
La presentación de los dos decretos, que contienen 80 medidas cuyo coste para las arcas públicas será de 5.000 millones de euros, se retrasó varias horas. Los ministros de Sumar se negaron a entrar en el Consejo de Ministros si no se aprobaba la prórroga de los contratos de alquiler que vencen en 2026 y 2027. Afecta a 600.000 familias. Si se renovaban de cero, se podría aplicar el disparato incremento que han sufrido los alquileres, incrementando sus cotas hasta en un 40%. Tras varias horas de negociación se adoptó una solución salomónica. Se aprobara la medida relativa a vivienda que Sumar exige, pero en un decreto separado… que tiene pocas posibilidades de ser aprobado, dado el rechazo de Junts, el PP y Vox.
¿Y que hay del resto de medidas? Se proponen abaratar los combustibles y la electricidad, ante la amenaza de subidas dado el incremento de los precios del petróleo y el gas.
Algunas medidas son totalmente justas. Como la prohibición de despidos en empresas con ayudas públicas, la ampliación del bono social eléctrico, el veto a cortes de suministros a hogares vulnerables…
Y otras van a reducir el precio de la energía, o a que su subida sea menor. ¿Pero a qué precio? ¿Y quién lo paga?
Se hace básicamente a cargo del Estado, a través de rebajas de impuestos y ayudas directas. Es decir, lo pagamos todos.
Y no se plantea ni una sola medida basada en redistribuir la riqueza. La mejor manera de evitar subidas abusivas de precios es recortar las ganancias de eléctricas, petroleras, gigantes de la distribución alimentaria… y limitar por ley su capacidad para imponernos precios abusivos.
Sí se ha llevado una política de potenciación de las renovables que ahora permite que no suframos tanto el aumento del precio de la luz, al depender menos del gas. El precio de la energía en España ha subido un 15%, mientras que en Italia lo ha hecho un 40& o en Alemania un 90%.
Lo que hay que hacer es tomar medidas para evitar el atraco que se esconde detrás de la subida de precios.
Tras la invasión de Ucrania ya se aprobaron rebajas de impuestos. No bajaron los precios. Los monopolios se las quedaron.
Entre 2021 y 2022 el coste de producción de la electricidad aumentó un 57%, y las eléctricas nos impusieron un incremento en la factura de la luz del 89%. Más de 30 puntos por encima del aumento de costes.
Lo mismo sucede con los combustibles. Desde 2019 los costes de refinarlo han aumentado un 50%, pero las petroleras nos lo venden un 80% más caro. Otra vez 30 puntos más.
No fue resultado “natural” del aumento de costes. Fue un atraco monopolista.
Ahora las petroleras han subido la gasolina al día siguiente de estallar la crisis. Habían comprado el petroleo mucho antes, a precios más reducidos. Pero aprovecharon para imponernos un sobreprecio injustificado.
Para abaratar la energía lo mejor es cambiar el sistema de fijación de precios de la energía -la luz y los combustibles- que nos obliga pagar a eléctricas y petroleras un precio muy superior al real.
Hay que evitar estos abusos monopolistas, a través de medidas claras y concretas:
-Imponer un tope a los precios de 1.000 productos básicos. Acabando con el poder de los monopolios, principalmente extranjeros, para subir los precios aumentando sus ganancias.
-Cambiar el sistema de fijación de precios de la energía -la luz y los combustibles- que nos obliga pagar a eléctricas y petroleras un precio muy superior al real.
Y, para garantizar el acceso a la vivienda es necesario:
-Imponer un impuesto a los bancos equivalente a las subidas abusivas en las hipotecas.
-Topar los alquileres para que no superen el 25% del salario. Limitando el poder de los grandes fondos, especialmente norteamericanos. Construyendo un parque de viviendas públicas equiparable con la media europea.
.
.
.
Las medidas que propone el gobierno
I.- El decreto para paliar los efectos provocados por el aumento del precio de la energía.
- Medidas fiscales para abaratar el coste de los combustibles:
-Rebaja del IVA del 21% al 10% en el gasóleo y la gasolina.
-Rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos a los mínimos permitidos por la UE (0,359 céntimos por litro en la gasolina y 0,330 euros por litro en el diésel y gasóleo de uso no profesional)
El gobierno calcula que supondrán una redución de 30 céntimos por litro en el precio, un ahorro de 20 euros al llenar el depósito de un coche medio.
- Medidas fiscales para abaratar el coste de la electricidad y el gas:
-Rebaja de un 60% de los impuestos que se pagan por la electricidad. Basada en:
Reducción del IVA de la luz y el gas al 10%.
Suspensión temporal del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica.
Reducción del 5% al 0,5% del impuesto especial sobre electricidad.
Disminución del impuesto de consumo para el gas natural, los pellets y la leña.
- Otras medidas para paliar el impacto de un aumento de precios de la energía:
-Ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible a profesionales del sector del transporte, además de ganaderos, pescadores y agricultores.
-Ayudas de 20 céntimos por kilo para la compra de fertilizantes, destinado especialmente a los agricultores.
-Congelación del precio máximo de venta del butano y el propano.
-Extensión durante todo el año de los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico.
-Prohibir los cortes de suministros básicos a los hogares vulnerables.
-Bonificación en un 80% de los peajes eléctricos para la industria electrointensiva.
-Control de los márgenes empresariales a cargo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. De forma que no pueden subirse abusivamente los precios por encima del aumento de los costes.
-Prórroga de los incentivos fiscales a la rehabilitación, a las placas solares o a la compra del coche eléctrico
- Otras medida sociales:
-Prohibir a las empresas que hayan recibido ayudas públicas el despido de trabajadores aprovechando la crisis.
.
II.- El decreto sobre la vivienda:
-Prórroga extraordinaria y automática durante dos años de los contratos de alquiler que iban a vencer en 2026 y 2027. Afecta a 600.000 familias que podrían haber sufrido un incremento de hasta el 40% en su alquiler.
