Educación

Pacto Nacional por la Educación

La mayorí­a del Congreso acaba de aprobar una proposición no de ley instando al gobierno a detener la aplicación de la ley de educación, LOMCE. Mientras que el nuevo ministro de Educación, Méndez de Vigo, insiste en la disposición del gobierno a un pacto educativo.

Pero ningún acuerdo será posible si no se parte de atajar de raíz los recortes en la educación. Y que junto con los de sanidad, pensiones o salarios, no es posible entender sin partir de nuestra dependencia exterior y la intervención del Fondo Monetario y la Unión Europea, cuya principal expresión fue la reforma del artículo 135 de la Constitución para garantizar por encima de todo el pago de la deuda.

Pero sobre todo si no se hacen las cuentas de cuánto nos han recortado en educación y sus consecuencias para todo el sistema educativo, y desde ahí reponer todo el daño que se ha hecho estos años. Cada euro quitado de educación ha contribuido decisivamente a la degradación del sistema público de enseñanza.

El gasto público en la enseñanza se ha reducido en 7.100 millones de euros

Seis años de recortes

Según un informe de la Comisión Europea, España está entre los cinco países de la UE que más han reducido los presupuestos públicos de educación. En total 7.100 millones de euros entre 2010 y 2014, si sumamos lo que han rebajado el gobierno central y las autonomías.

Dos fechas marcan las políticas de recortes educativos.

Mayo del 2010, ante las exigencias exteriores Zapatero baja un 5% del sueldo de los trabajadores públicos ese año y los congela el siguiente. Lo que significa para los profesionales del sector educativo una rebaja salarial aproximada de 1.230 millones de euros.

Abril de 2012, el gobierno de Rajoy elimina 3.000 millones de euros del dinero destinado a la enseñanza, después que la Comisión Europea ordenara expresamente modificar los Presupuestos Generales del Estado, recién aprobados por el gobierno.

En sólo dos golpes los gobiernos de Zapatero y Rajoy recortaron a la educación 4.230 millones de euros.

En los 6 años que van de 2009 a 2015 el dinero destinado a educación en los presupuestos públicos (autonómicos y centrales) se ha reducido en casi 1 punto del PIB. Hemos pasado de 53.092 millones de euros (un 5,07% del PIB) en 2009 a 46.000 millones en el curso 2014-2015 (4,16% del PIB). Casi 7.100 millones de euros menos.

Es decir, el presupuesto medio destinado a educación se ha reducido de media un 20,5%, afectando a todos los sectores educativos. A unos más que a otros: la inversión en educación infantil y primaria ha sido reducida en un 40%; por el 18,2% de la enseñanza universitaria.

¿Nos imaginamos lo que supondría para una familia numerosa que ingresara 2.000 euros quitarles un 20%, 400 euros? Pues eso es lo que se ha hecho con la gran familia educativa.

Hay recortes especialmente significativos como la reducción en becas y ayudas al estudio ejecutados por el gobierno de Rajoy en todos los niveles de la enseñanza: suman 322 millones de euros. Según un estudio publicado por eldiario.es, elaborado con los datos del ministerio de Educación.

Según ese mismo estudio la cuantía de las becas universitarias ha caído un 27%, casi 700 euros de media. En el curso 2012 unos 442.000 becarios recibieron una media de 2.565 euros; por los 1.869 euros que recibieron 473.000 becarios en 2014. Más becarios pero 250 millones de euros menos.

Y las becas Erasmus se han reducido a la mitad (una bajada media de 150 euros) para las estancias en el extranjero de unos 40.000 estudiantes universitarios y de formación profesional superior.

La bajada de inversión ha supuesto un importante reducción de plantillas: con la eliminación de unos 30.000 profesores. Cifra que algunos informes sindicales, como el informe “Crisis económica y financiación educativa”, elaborado por la Federación de Enseñanza de CCOO eleva a 32.000 docentes eliminados. La mayoría de ellos interinos.

Abril de 2012, Rajoy elimina 3.000 millones en educación por exigencia directa de la Comisión Europea

¿Quiénes se benefician de la degradación la enseñanza?

Hay dos beneficiarios directos de la degradación de la enseñanza pública.

El primero de ellos es la enseñanza privada en sus diferentes niveles: los centros de enseñanza privada propiedad de empresas educativas, los centros propiedad de diferentes ordenes religiosas, los centros privados concertados no universitarios; y las universidades privadas.

La enseñanza privada se beneficia por el trasvase de alumnos cuyas familias huyen de la degradación de la educación pública, sino también del aumento de las tasas y recorte de las becas. Pero sobre todo por el dinero público que va a la enseñanza privada a través de los centros concertados. En 2013, según un informe del Consejo Escolar del Estado (CEE), 6 de cada 10 euros que recibían los colegios privados concertados provenían de las arcas públicas. Así, mientras se recortaba la educación pública, el Estado aportó en 57% de los ingresos de los colegios concertados: 6.332 millones de euros ese año.

En plena crisis, las empresas y la iglesia propietarios de los centros concertados y privados no universitarios aumentaron sus beneficios un 11% en el curso 2012, en total 549,3 millones de euros más, según otro informe del CEE.

También ha crecido la enseñanza privada universitaria en los años de crisis favorecida por los recortes en la universidad pública. Actualmente hay 33 universidades privadas en España, 10 de ellas creadas en los últimos ocho años.

Pero no es ese el bocado del león. La mayor parte del dinero recortado a la enseñanza, que apenas aparece en los medios, es el dinero que a través de los presupuestos del Estado va a pagar la deuda y sus intereses. Son pues los dueños de la deuda pública los grandes beneficiados: principalmente, los bancos alemanes y los fondos norteamericanos, y la gran banca española.

De cada 100 euros esquilmados a los ciudadanos para pagar la deuda y sus intereses, 17 se han quitado de la enseñanza.

Las consecuencias para los sectores educativos

Todos los sectores educativos, alumnos, docentes/profesores y familias se han visto gravemente afectados por los recortes en la enseñanza y, en consecuencia la calidad de la misma.

En primer lugar para los propios alumnos.

La eliminación de miles de profesores ha traído como consecuencia inmediata el aumento de alumnos por aula. Se ha pasado de 25 a 30 por aula en primaria; de 30 a 36 en secundaria; y de 35 a 42 en bachillerato.

Junto a la reducción de especialidades en casi todos los centros de bachillerato y la supresión de programas de ayuda y refuerzo para alumnos con dificultades.

A lo que hay que añadir la reducción de material escolar y de laboratorios, y la precarización de las condiciones de enseñanza debido a la reducción de los gastos ordinarios en los centros, con graves dificultades en muchos de ellos para hacer frente a los gastos de agua, luz, calefacción, etc.

Todo esto, junto a la rebaja del sistema de becas y ayudas, tiene una repercusión directa en las altas tasas de fracaso escolar: España es líder europeo de abandono educativo temprano y uno de cada cinco estudiantes sólo tiene el título de ESO.

Para las familias.

La educación de los hijos se ha ido convirtiendo cada vez más en una carga insoportable.

El gasto de las familias destinado a educación ha aumentado en casi un 30%, según un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.

La reducción de becas y ayudas ha disminuido un 35% el número de becados y un10% la cuantía de las mismas. Se han eliminado una parte importante de las ayudas de comedor y transporte: se han perdido casi 500 comedores escolares, más de 350 rutas de transporte, especialmente en las zonas rurales.

La limitación drástica de las ayudas para libros de texto y material escolar ha dejado a 600.000 familias sin ayudas. Un material escolar que se ha gravado con un incremento general del IVA que ha pasado del 4% al 21%.

Las tasas universitarias se han incrementado más de un 20% y hasta un 150% los precios de las especializaciones (llamadas ahora masters), obligatorios tras la reforma impuesta por el Plan Bolonia, según un informe de los sindicatos de la educación.

El aumento de las tasas y el descenso de las becas han provocado un descenso de 101.429 matriculados entre 2010 y 2014. decenas de miles de universitarios no pueden hacer frente al coste de sus estudios ni finalizar sus carreras.

Para los profesores.

-No sólo despidos, también rebaja salarial y precariedad. Zapatero inició el camino en 2010 recortando un 5% el sueldo de los trabajadores públicos. Y continuó Rajoy, eliminando la paga extra de Navidad, otro bocado a los salarios de los docentes del 7%.

Desde entonces el profesorado ha perdido casi un 25% de poder adquisitivo. Gracias a los recortes directos del 12%, a la congelación salarial y a la subida acumulada del IPC durante estos años. Tal y como demuestra un informe de UGT: «Los profesores han perdido “poder adquisitivo de más de un 25% desde el 2010. por la acumulación de los recortes directos (12%), congelaciones salariales y subida del IPC acumulada del 10,7%”.

La eliminación de profesores, la gran mayoría interinos aunque obligados a trabajar como si fueran titulares, ha llevado consigo una precarización general de las condiciones de trabajo: trabajar más horas por menos dinero; atender a más alumnos con menos medios; o acabar, en gran medida, con la especialización, imponiendo el “profesor multiusos” que lo mismo imparte su especialidad que “otras afines”.