Groenlandia, el Ártico y el pueblo inuit

Olvidado Reino Inuit

¿Quién es el propietario del Ártico? ¿Donald Trump? ¿otras potencias imperialistas? No nos olvidemos de sus habitantes ancestrales, el pueblo inuit

Palabras, palabras que importan. Groenlandia está habitada por miles de ellas y por casi 60.000 personas, la mayoría indígenas inuit. Palabras que importan en el Ártico y son siempre una cuestión de poder. El pueblo inuit se autodenomina kalaallit, inughuit e lit en Groenlandia. Inuit es el término genérico que los engloba desde 1977. Decisión conjunta para dejar atrás el peyorativo “esquimales”, “comedores de carne cruda”. La lengua inuit tiene tres dialectos principales y usa el alfabeto latino desde 1760. Inuk es ser humano. Y el plural, inuit, es gente. Son el pueblo inuit: más de 160.000 personas en las regiones árticas de cuatro países. En Alaska, Canadá, Groenlandia y Rusia.

Sin hielo no hay camino a la comida. El idioma inuit es aglutinante y polisintético: miles de bases verbales y raíces léxicas a las que añadir gran variedad de sufijos para usar palabras largas y detalladas al extremo, equivalentes a frases enteras en español. Comunicación rápida y precisa en condiciones ambientales críticas. Su complejidad es una herramienta de supervivencia y vinculación milenaria al entorno más exigente del mundo. El hondo conocimiento de las corrientes oceánicas, las migraciones animales, tipos y grosor del hielo, todos los aspectos de la naturaleza que allí son cuestión de vida o muerte. El pueblo inuit ha custodiado Groenlandia en extraordinaria simbiosis con su ecosistema, ser parte de él sin dañarlo. No separan lo humano de la naturaleza, comparten esencia con los animales: cazar y comer es un acto vital de renovación conjunta. Su comida tradicional es literalmente “un trozo de la tierra de Groenlandia”, kalaalimerniit. Y los cazadores de esta isla ártica son los piniartoq, “los que desean” y se esfuerzan por conseguirlo.

Los inuit frente al imperio norteamericano”, así tituló El País en enero tras las amenazas de Trump. La última encuesta a los groenlandeses, el mes pasado, fue muy clara: un 6% a favor y el 85% se opone a quedar bajo control estadounidense. Además, una declaración conjunta de las cuatro fuerzas del gobierno con el partido de la oposición rechazó formar parte de EEUU, reiterando que “ponga fin a su desprecio hacia nuestro país”. No es la primera vez que Groenlandia planta cara y doblega los planes de la superpotencia, o de otras injerencias y agresiones. La historia y habitantes de Groenlandia rebosan heroicidad (más allá de mitos o lemas turísticos) que el mundo desconoce.