Acoso sexual y laboral en el ayuntamiento de Móstoles, ley del silencio en Génova 13

Móstoles, o el nuevo ‘caso Nevenka’

Todos recordamos a Nevenka Fernández, la concejala del PP de Ponferrada que en el año 2000 denunció acoso sexual y laboral contra el alcalde popular de Ponferrada (León). La edil fue ninguneada por su partido, que cerró filas con el regidor. Prácticamente el mismo patró que ahora nos encontramos en la denuncia de una concejala del PP en Móstoles (Madrid)

La exconcejala del PP de Móstoles (Madrid) que denunció internamente a su alcalde, Manuel Bautista, por acoso sexual y laboral -y que se encontró con un muro de coacciones para que no siguiera actuando- ha acudido finalmente a la Justicia. La querella -por acoso sexual, acoso laboral, delito contra la integridad moral, lesiones, coacciones y revelación de secretos- no sólo va dirigida contra el alcalde de Móstoles, sino contra el Partido Popular como persona jurídica.

La noticia se conoció hace unas semanas. La exconcejala -cuyo nombre no vamos a decir, por expreso deseo de la víctima de proteger su intimidad, pero que el Partido Popular sí se ha encargado de airear- trató de denunciar ante los órganos internos de su partido que había sido objeto de un doble acoso. Sufriendo primero las acometidas y proposiciones sexuales del alcalde de Móstoles hacia ella; y al negarse en redondo y rechazar a su superior, sufriendo el aislamiento y el menosprecio hacia ella por parte del regidor y de su equipo.

La concejala escribió varias cartas a la dirección del PP madrileño para solicitar una reunión, incuída a la propia Ayuso, que nunca encontró un hueco en su agenda para recibirla, pero sí para reunirse con el alcalde Bautista, apenas cinco días después de tener por escrito la petición de ayuda de la víctima.

Cuando finalmente, tras mucho insistir, la concejala fue recibida en la sede del PP en la calle Génova por dos destacados dirigentes -Ana Millán y Alfonso Serrano, números 3 y 3 del PP madrileño- lo que se encontró la víctima no sólo fue una omertá, una ley del silencio, sino una labor activa de ocultamiento.

Las transcripciones de aquellas reuniones de la concejala con Serrano y Millán, la número 3, retratan este esfuerzo corporativo y revictimizante por proteger al presunto agresor.

Lo que se encontró la víctima al tratar de resolver la denuncia en los organismos internos del PP no sólo fue una ley del silencio, sino una labor activa de protección del acosador

“¿De verdad te merece la pena? ¿Por tus hijos, por ti, por tu padre?”; “Ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir”; “Lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado, porque te comen”; “Tienes que protegerte a ti, y protegerte es no hacer nada”, le dijo a la víctima Ana Millán, número 3 del PP madrileño (y por cierto imputada en cuatro delitos de corrupción)

La plana mayor del Partido Popular de Madrid: Ana Millán (izq, número 3), la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso (número 1) y Alfonso Serrano (derecha, número 2)

“Manuel te ficha, hay una mezcla entre lo personal y lo profesional, te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia. ¿Estamos hablando de esto?”. “¿Qué podemos hacer? No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución”, dijo Alfonso Serrano, número 2 del PP madrileño, que también insistió en que una denuncia pública era contraproducente.

En otra reunión, estos dos dirigentes del PP madrileño llegaron a acusar a la víctima de estar confabulada con el PSOE para lanzar un escándalo. Ante este muro de coacciones, la concejala remitió su denuncia a la dirección nacional, al margen de la dirección madrileña, pero el PP cerró la investigación sin entrevistarla personalmente… aunque sí que hablaron con el alcalde de Móstoles.

El abogado de la exconcejala, que se dio de baja del partido y dejó la política, afirma que la querella se sustenta “en un nutrido soporte probatorio”. Al conocerse la noticia de que la víctima había presentado su denuncia ante un juzgado, la coordinadora de Digitalización, Nuevas Tecnologías y Archivo del Ayuntamiento de Móstoles, también ha dimitido de su puesto en el Consistorio por “un deber de compromiso con la veracidad”.