J. Fuster es miembro de la Secretaría de Movimiento Obrero de UCE
Los caprichos de la lucha de clases han hecho coincidir un periodo de inflación desatada, con el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) caducado. Este acuerdo se viene renovando cada 3 años desde 2010, y es donde la patronal CEOE junto con las direcciones de CCOO y UGT, fijan las pautas de negociación para todos los sectores y territorios en aras de mantener la «paz social» en la empresa privada. En lo que llevamos de año el acuerdo no ha llegado y eso se ha traducido en un considerable aumento de los conflictos colectivos.
En enero de 2026, la CEOE contabilizaba 52 huelgas con 13.702 trabajadores implicados. En marzo la cifra había escalado a los 199.569 participantes, un incremento del 203% respecto al mismo periodo de 2025, y un total de 276.963 jornadas no trabajadas (Avance estadísticas huelgas Ministerio de Trabajo). También es reseñable que hayan llegado al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) hasta 29 convocatorias de huelga, cuatro veces más que en el mismo periodo del año anterior.
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La lucha del metal, a la cabeza
Pese a este incremento de la conflictividad, no en todos los sectores se consigue frenar el empobrecimiento de los trabajadores. Hasta el mes de abril se firmaron en España 2.357 convenios colectivos, de los que 541 fueron sectoriales. La subida media salarial pactada en esos convenios para este 2026, se ha situado en el 2,94% cuando el índice de precios al consumo (IPC) fue del 3,4% para ese mes. La pérdida de poder adquisitivo es más sangrante si cabe para 2,7 millones de trabajadores afectados por 4 de cada 10 de esos convenios y cuya subida salarial para este año apenas alcanzará solo el 2,5%. A nivel sectorial, de los 541 convenios registrados en lo que va de año, la mayoría (63%), no incluyeron ninguna cláusula-escudo ante la inflación. Sin embargo, en los 126 de actividades industriales sucedió al revés, la mayoría (53%) sí llevan esa cláusula tan importante en un periodo de precios tan volátil como este.
Este periodo de movilizaciones en el sector del metal comenzó ya en verano de 2025 en la provincia de Cádiz, donde la contundente huelga mostraba la determinación de los trabajadores gaditanos por mejorar considerablemente sus condiciones laborales. En lo que va de año se han repetido las movilizaciones del sector en otras provincias: Ourense, Cuenca, Toledo, Ciudad Real, Málaga, Lleida, Coruña, Barcelona y Pontevedra.
En esta última, y tras las tres jornadas de huelga, sendas asambleas de CCOO y UGT han ratificado recientemente el preacuerdo alcanzado, del que se ha desmarcado CIG al considerar que se derrochaba una posición de fuerza en la negociación. Lo acordado supone, entre otras cosas, un aumento del 15% para cuatro años, tiene escudo antiinflación sin tope para el primer año y un máximo del 2,5% para los siguientes, también las horas anuales trabajadas quedarán en las 1.752 a partir del próximo enero, desde las 1.760 actuales.
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Unidad y organización… ¡garantía de éxito!
Los convenios de la industria del metal son mejores, en primer lugar, porque cuentan con una fuerte tradición de organización sindical y, en segundo lugar, porque la batalla por el convenio sectorial se plantea desde la unidad de acción de todas las organizaciones. Eso es lo que permite arrancar mejores condiciones, como salarios superiores a la media, cláusulas de revisión salarial contra la inflación, jornadas más cortas, pluses por peligrosidad y una gran inversión en formación.
Es por eso que los trabajadores debemos cuidar de la libertad sindical y de la unidad como bienes preciosos de la clase obrera, y no cerrar estas luchas ejemplares para todos los trabajadores con una fría sensación de división. Se pueden mostrar las diferencias, por supuesto, pero debe primar la unidad y no restar ni un gramo de valor a lo conquistado. El trabajo no termina aquí, debemos garantizar que se cumpla lo pactado para no retroceder en lo ganado y prepararnos para la siguiente batalla estrechando vínculos entre los delegados sindicales, los compañeros y la sociedad.
