I+D+i y pensiones

“La precarización en la investigación afecta a nuestras futuras pensiones”.

Entrevistamos a Ascensión Andrés, biotecnóloga y doctoranda, miembro de FPI en lucha. Un movimiento por los derechos de los jóvenes investigadores, por la ciencia… y las pensiones.

¿En qué consiste vuestra asociación, por qué nace FPI en lucha?

El movimiento nace en mayo de 2020, con el inicio de la pandemia, empezamos a luchar por la prórroga de los contratos doctorales. La COVID-19 afectó a los investigadores con contratos FPI (Formación de Personal Investigador). No podíamos ir a los laboratorios, a las bibliotecas, a los centros de investigación…

El Gobierno ha extendido algunas convocatorias pero no todos los contratos, y seguimos luchando por esto hoy.

Y aparte de la prórroga de los contratos predoctorales, ¿qué otras demandas tenéis?

Tenemos una serie de objetivos específicos, como el reconocimiento de trienios, la publicación de la resolución de las ayudas en una fecha prefijada no excediendo los 2 o 3 meses después del plazo de presentación de la solicitud… Y la eliminación de toda referencia al sistema “formativo en prácticas” de la modalidad contractual del acceso al sistema español de ciencia, tecnología e investigación.

Formamos parte de la base de la pirámide científica -somos investigadores predoctorales–, pero en un futuro queremos seguir avanzando por ella. Y, desafortunadamente, muchas de las demandas específicas que reclamamos son extensibles a otras etapas de la carrera investigadora, como ocurre con la indemnización por finalización de contrato y la subida salarial.

La pandemia sanitaria ha evidenciado la enorme importancia de invertir en ciencia e investigación. Y los Presupuestos Generales del Estado fijan unos índices “históricos” en esta partida, ¿cómo los analizáis vosotros?

No analizamos la inversión en ciencia solo basándonos en la partida económica dedicada al sector en los PGE de 2021. Nosotros la entendemos como la consolidación I+D robusto que otorgue estabilidad a los trabajadores del sector, desde las escalas iniciales hasta las finales.

Hemos hecho mucho hincapié en redes y en manifestaciones que sin ciencia no hay futuro, pero sin derechos tampoco. Y a este respecto, lamentamos que el gobierno no secundara la enmienda a los PGE para acceder a la indemnización por finalización de contrato al personal predoctoral.

“Sin ciencia no hay futuro, pero sin derechos tampoco”

Creemos que la reforma de la ley de la ciencia –que está ahora en debate– es un paso clave para mejorar y consolidar el sistema de la ciencia de nuestro país. Pero también entendemos que solo será posible con el consenso del personal del sector.

¿Qué os ha llevado a sumaros a la defensa de las pensiones públicas?

El colectivo científico al que pertenecemos le caracteriza una precariedad laboral mantenida en el tiempo. En ciencia se pueden concatenar contratos de 2 a 3 años de duración y sin base de cotización.

Nuestra organización lucha y aboga por una plena carrera investigadora con proyección de futuro

en la que los investigadores e investigadoras sean empleados de pleno derecho, ejerciendo su trabajo con la tranquilidad y seguridad que daría tener acceso a una pensión pública al final de su vida laboral, tras décadas de contribución a la sociedad y al conocimiento.

¿Hay algún hilo conductor entre vuestras demandas y la lucha por las pensiones?

Nosotros estamos en la etapa inicial de la carrera científica pero no podemos obviar hacia dónde nos dirigimos, ni acortar nuestras demandas a un periodo tan corto como los 4 años de etapa predoctoral.

Una vez que entras en el sistema, no puedes obviar para qué estás trabajando y cuál es el final, para qué estás cotizando, y más teniendo en cuenta la precarización del sector.

El objetivo de la MERP es que las pensiones se blinden en la Constitución, ¿qué interés tiene conseguir ese nivel de protección?

Creemos que la reforma de la Constitución para incluir las pensiones como derecho fundamental establecería la seguridad jurídica necesaria para evitar que su poder adquisitivo se vea afectado por la situación política que viva el país.

Y además hemos visto la falta de consenso en el actual Pacto de Toledo, por lo que consideramos que el blindaje de las pensiones es algo esencial para favorecer la tranquilidad de la sociedad.

El futuro de las pensiones afecta no solo a los ya jubilados, sino a los futuros y especialmente a los jóvenes, ¿pensáis que la gente joven está concienciada en esta lucha?

Creemos que la juventud está concienciada con problemas de mayor inmediatez, como pueda ser la dificultad para acceder al empleo, la estabilidad económica o el derecho a una vivienda.

No obstante, nuestro colectivo animamos a los jóvenes a participar en la lucha por el blindaje de las pensiones empezando por pequeños actos como pueda ser unirse a las concentraciones semanales que se están haciendo en las principales ciudades del país o a la manifestación del 13 de noviembre en Madrid.