Desde hace meses, Israel mantiene la prohibición a 37 organizaciones no gubernamentales internacionales, entre ellas Médicos Sin Fronteras, ActionAid, Oxfam Intermón o Save the Children, a operar en Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén este, los territorios palestinos ocupados.
Esto hace que la ayuda humanitaria esté entrando a cuentagotas en un enclave donde dos millones de palestinos malviven padeciendo extremas necesidades, incluyendo el hambre, la sed, la falta de cobijo y abrigo y de suministros médicos… y que periódicamente son sometidos a los bombardeos israelíes.
Sin presentar ningún tipo de pruebas, y esgrimiendo el manido y falaz argumento de que el personal de estas ONGS «estuvo involucrado en actividades terroristas» -el mismo que usaron para ilegalizar la actividad de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA)- Israel ha vetado la actividad de las ONGs en la Franja de Gaza.
Aunque los recursos presentados por Médicos Sin Fronteras ante el Supremo Israelí han logrado retrasar la expulsión inmediata de estas organizaciones humanitarias de la Franja de Gaza, la decisión del gobierno de Netanyahu mantiene bloqueada una respuesta humanitaria en la que estas organizaciones han invertido cerca de 500 millones de dólares en ayuda de emergencia.
El foro que coordina a las agencias de la ONU y a las ONG que actúan en los territorios palestinos ocupados, advierte que no existe un «Plan B». La expulsión de estas organizaciones humanitarias colapsaría el sistema, intensificando hasta límites aún más insoportables el padecimiento de los palestinos.
Estas ONGs impulsan el 60% de los hospitales de campaña y su desaparición conllevaría el cierre de uno de cada tres centros de salud operativos. Una catástrofe que se suma a la destrucción del 94% de los hospitales de la Franja por la ofensiva israelí, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Y mientras tanto, no de forma diaria pero sí con criminal periodicidad, los ataques aéreos israelíes contra campos de refugiados se siguen produciendo. Sólo en lo que llevamos de 2026, los bombardeos israelíes han asesinado a cerca de 250 gatatíes. Desde que se firmó el alto el fuego entre Hamás y el gobierno de Netanyahu, el Ministerio de Salud de Gaza ha reportado más de 650 palestinos muertos por ataques israelíes (incluyendo incursiones aéreas, bombardeos, francotiradores, artillería y disparos directos cerca de la “línea amarilla” o en zonas civiles).
